Juventus, la historia de su escudo

El escudo es el corazón de cada equipo de futbol: la abstracción gráfica de sus colores, su historia y los elementos que lo conforman con los que se identifican los aficionados. La heráldica es, según la RAE, la ciencia del blasón. El arte de explicar y describir los escudos de cada linaje, ciudad o persona y sus elementos. En el futbol hay clubes que esconden en sus símbolos gráficos una historia que pocos se han preocupado por develar.

Uno de los escudos con más historia en el futbol italiano es justamente el de La Vecchia Signora del Calcio. El toro rampante ha estado presente en la bandera y el escudo de la ciudad porque históricamente es sinónimo de Turín. La Juventus desde los años 20 del siglo pasado tuvo un escudo oval con borde negro y cinco franjas verticales. La forma de su escudo era uno de los de mayor antigüedad -hasta 2017- y es conocido como de damas, pues se presta al diseño de blasones compuestos, como para particiones verticales. Sin embargo, se han añadido colores como el azul y el amarillo para darle mayor viveza.

Sus colores, desde su debut oficial en 1900 fueron el negro y el rosa, y el cambio tiene una historia curiosa. Corría el año de 1903, seis años después de que los estudiantes del Liceo Classico Massimo D’Azeglio formaran el Sport Club Juventus y tras tres años de haber sido registrados por la Federación Italiana de Futbol, cuando sucedió lo inesperado.

El uniforme original era rosado con negro y fue un hombre llamado John Savage el encargado de que, fortuitamente, se convirtiera en blanco y negro. Hay quienes dicen que era futbolista, otros, que era distribuidor textil, pero Savage había sido encomendado para renovar los desgastados uniformes rosados del equipo de Turín. El inglés se puso en contacto con la ciudad de Nottingham en la que jugaba el Notts County con un uniforme rayado en blanco y negro. Por una confusión el paquete de uniformes que llegó a Turín no era ni color rosa ni color salmón, sino una réplica exacta de la vestimenta albinegra del Notts County.

En un principio el club rechazó los nuevos uniformes, pero ante el inminente inicio de la temporada de 1904 decidieron usarlos. Un año después consiguieron su primer campeonato vestidos de negro y blanco, y decidieron adoptar esos colores que prevalecen simbólicamente hasta nuestros días.

En la década de los ochenta, que fue un tiempo de renovación de imagen para muchos equipos y vimos extrovertidos experimentos en toda la Serie A, la Juve, decidió cambiar su emblema del club al de una cebra. Aunque la referencia era clara por los colores, el símbolo del toro pesó más y lo recuperaron después de algunas ligeras transformaciones a como lo conocíamos hasta 2017. Para ese año, se decidió sintetizar el escudo para convertirlo en un logo mucho más minimalista y versátil -para que pudiera adaptarse a cualquier soporte- creando una identidad visual más apegada al presente, pero que fuera igualmente reconocible por los aficionados. El ahora imagotipo juntó los símbolos más importantes de la Juve como la idea de un escudo, las franjas blancas y negras y la letra “J”, haciendo referencia al amor y pasión de uno de los antiguos dueños de la Vecchia Signora, Gianni Agnelli, pues éste afirmaba:

Me emociono incluso cuando leo en el periódico la letra en algún titular.

Pero la esencia de la Juventus, sin importar cuánto cambie el escudo, estará en su historia, y su espíritu en su forma de jugar y en la cancha, en ser ganadores.

Por Redacción ADR

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