La historia del escudo del Atlético de Madrid

El equipo colchonero tiene una gran historia escrita de hazañas, grandes jugadores y buen futbol. Historia representada en un gran escudo que ha cambiado con el tiempo para adaptarse a la grandeza. Sus colores y su emblema no sólo imponen respeto en España donde una decena de títulos en Liga y otra más en Copa lo colocan como el tercer equipo más ganador de su país, también intimidan internacionalmente con un palmarés que incluye una Copa Intercontinental y seis campeonatos europeos. El Atleti no sólo es títulos… está lleno de simbolismos que a la heráldica le toca desvelar.

El escudo empezó a tomar unidad y elementos históricos desde 1917. Los simbolismos básicos aparecen en ese año. El oso y el madroño son símbolos de la ciudad de Madrid que datan del siglo XIII cuando se nombra a la ciudad; las siete estrellas enmarcadas en un borde azul que representan las provincias de Madrid (Segovia, Ávila, Guadalajara, Cuenca y Toledo); y la bandera del equipo con los colores rojo y blanco en rayas verticales, que en ese año eran siete. También, en ese entonces el escudo estaba bordeado por una línea amarilla.

El escudo tiene la forma que en la heráldica se le conoce como español, un poco mezclado con el portugués. Dividido a la mitad en diagonal que separa la bandera de los emblemas que hacen referencia a la ciudad. En 1939, después de la Guerra Civil Española, el Atlético de Madrid se convierte en el Athletic Aviación Club de Madrid al fusionarse con el Aviación Nacional. Ese año las siete rayas se convierten en cuatro y se le añaden alas a los lados al escudo y la corona real. En 1947 el equipo se desvincula con el Ministerio de Aviación y el escudo pierde las alas y la corona, y esencialmente es como lo conocemos ahora. Un escudo que representa garra que le da esa identidad a la capital española.

Por Diego García Mondragón/@garmciamdiego

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