Mark van Bommel, un holandés furibundo

Hablar del futbol holandés nos remite a Cruyff, la Naranja Mecánica, el Futbol Total y otra serie de exquisiteces. Sin embargo, en el largo historial de jugadores neerlandeses, Mark van Bommel destaca por ser exactamente lo opuesto. Su último partido como profesional no lo terminó: fue expulsado por doble amarilla, luego de una barrida imprudente, lo cual resume claramente su carrera.

Nacido el 22 de abril de 1977 como Mark Peter Gertruda Andreas van Bommel en Maasbracht, Países Bajos, inició su carrera en el Fortuna Sittard a los 16 años. Cinco temporadas después, ya jugaba en el PSV Eindhoven en 1999. En esta primera etapa ganó 4 Eredivisie, siendo capitán desde su segundo año. Además, también ganó seis Supercopas y una Copa de Holanda.

Fichó por el Barcelona en 2005, aprendiendo español en un convento en Holanda antes de llegar a Cataluña. Ahí, el neerlandés ganó la Champions League, la Liga y dos Supercopas. Su pasó por el Barcelona fue efímero y a la temporada siguiente ponía rumbo para el Bayern Munich.

En el equipo bávaro fue en el que pasó más tiempo de su carrera, pues salió del equipo hasta el 2011. Ganó dos Bundesliga, dos Copas de Alemania, dos Copas de la Liga y una Supercopa. Participó en la final de Champions que perdió el Bayern contra el Inter de Mourinho, donde el minuto a minuto del diario inglés The Guardian lo describió al 87′ diciendo Van Bommel solo está interesado en patear. Fue transferido al A.C Milan, donde firmó gratis por un año.

Con el Milan todavía levantó un trofeo de Serie A y una Supercopa Italiana antes de regresar al PSV para concluir su carrera, donde ganó su séptima Supercopa holandesa, pero quedó por debajo del Ajax en la carrera por el torneo liguero. Con su Selección tuvo 79 partidos y diez goles y quedó fuera de ella por peleas con el entrenador de ese momento Marco van Basten, pero con la llegada de su suegro Bert van Marwijk, se volvió un incondicional.

En el Mundial de Alemania 2006 recibió la primera tarjeta amarilla en la Batalla de Nuremberg -octavos de final, Holanda vs Portugal- a los 2 minutos. El partido acabó con 16 amarillas y 4 rojas. En el Mundial de Sudáfrica, Van Bommel y la Selección de Holanda fue de las que más tarjetas amarillas recibió durante toda la justa mundialista.

Para muchos es la síntesis del antifutbol, y algunos jugadores lo consideraban el rival más desquiciante que podían enfrentar, pero por fuera de la cancha es un buen padre, ha completado sus estudios como entrenador y fue auxiliar con su suegro en la Selección de Arabia Saudita. Fue un carnicero carente de técnica, pero como él mismo lo ha dicho Todos los equipos necesitan un jugador con características de ese tipo. Los clubes que ganan títulos cuentan siempre en sus filas con uno o dos futbolistas así. Y sí, siempre es bueno tener un Mark van Bommel de tu lado.

Por Bernardo OV

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