Eudy Simelane: futbolista y víctima de la violencia

Desde el siglo XIX hasta el siglo XXI, corre -paralelamente a la historia de la humanidad repleta de crímenes perpetrados contra la mujer (simplemente por ser mujer)- una contraparte de intensas luchas feministas por conquistar el reconocimiento de sus derechos, de su libertad. Como sociedad le otorgamos un día del año a la mujer, la objetivamos y la festejamos. ¿Qué sólida crítica puede lograrse en un día? ¿Qué reflexión sobre nuestro comportamiento machista y misógino puede ser introyectada cuando la lucha tristemente se convierte ideológicamente en discriminación positiva? El caso de Eudy Simelane demuestra los niveles de violencia en el mundo.

Cómo nos hacen falta gritos, sacudidas que nos despierten… acontecimientos. Actualmente, la mujer está lejos de ser protegida por la ley. Una vez más el futbol nos proveé de ejemplos. Sudáfrica, 2008. Un cuerpo semidesnudo es encontrado en el pueblo de Kwa Thema. Una mujer había sido asesinada… Violada por un grupo de hombres, la apuñalaron más de 25 veces en varias partes del cuerpo, incluyendo el vientre. Se trataba de Eudy Simelane, reconocida futbolista y activista por los derechos de la comunidad LGBT en el sur del continente negro.

Gogo, mi alma es liberada cuando juego futbol, me hace feliz.

Muerta por declararse abiertamente lesbiana, por pelear por la equidad de género. Fue asesinada bajo la categoría legal de crimen de odio, etiqueta ignorada por el Estado sudafricano. Algunos hombres violan y matan a las mujeres lesbianas con la intención de curarlas, y según el sistema jurídico, es complicado legislar contra las costumbres, contra los prejuicios.

En 2007, la organización Triangle, defensora de los derechos de los homosexuales en Sudáfrica, se ocupaba de 10 casos de violación correctiva cada semana. El caso de Eudy fue el primero que llevó a un culpable a la cárcel. Influyó que Simelane era una estrella del club de futbol Banyana Banyana. Apasionada y competitiva desde pequeña, se ganó en el barrio su apodo: Eudy Styles Simelane. Cuenta su abuela Gogo Skhosana que Eudy le decía: Gogo, mi alma es liberada cuando juego futbol, me hace feliz. Fanática de los Kaizer Chiefs, aún se sienten sus bellos desbordes y pases en el mediocampo.

Su voz fue callada, su espíritu dejó de latir como el de cientos de mujeres negras y lesbianas en África. El caso de Eudy Styles inspiró a un grupo de mujeres africanas negras y en su mayoría, lesbianas, a fundar un equipo: el Thokozani Football Club, consolidado a partir de un asesinato similar al de Simelane. Esta vez fue Thokozane Qwabe, a quien se le arrebató la vida a los 23 años en el 2007. Si pensamos abstractamente, podríamos decir al leer este pequeño artículo: Eso solo pasa en África. Pero, ¿ya se nos olvidaron los miles de feminicidios en todo el territorio mexicano? La mujer sigue viviendo en la intemperie.

Por Diego Andrade / @diego_a72

1 Comment

  1. André Amaya dice:

    Me parece que estos temas son bastante buenos, felicidades al autor!

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