Didier Drogba, el marfileño que paró una guerra

África es conocida por ser uno de los continentes donde más conflictos armados se han desatado en las últimas siete décadas. Desde guerras civiles hasta intervenciones por parte de potencias extranjeras. Esto en gran medida se debe a que, el continente negro tiene una basta gama de recursos naturales que podrían potencializar cada uno de sus países, sin embargo, ese mismo tesoro es su maldición, ya que los conflictos armados que se generan son para controlar tales recursos tan valiosos y a su vez hacerse con el poder de cualquier nación.

Entre tantas conflictos bélicos desarrollados en África, el de Costa de Marfil no podía ser la excepción. Desde 2002 se desató una guerra civil entre rebeldes y el gobierno marfileño, un hecho que debilitó al país y dejó desgastada a la población. Uno de los hechos más destacados a recuperar fue la intervención de Didier Drogba para frenar la guerra, así es como leíste, un futbolista logró parar un conflicto armado en su país.

Tras obtener su primera clasificación para una Copa del Mundo en Alemania 2006, Drogba hizo un llamado a ambas partes en conflicto para que pusieran un alto al fuego. El suceso ocurrió justo en los vestidores tras el encuentro, ante miles de televidentes y rodeado con sus compañeros de selección, Drogba emitió el siguiente mensaje:

 

“Ciudadanos de Costa de Marfil, del norte, sur, este y oeste, les pedimos de rodillas que se perdonen los unos a los otros. Perdonarse. Perdonarse. Un gran país como el nuestro no puede rendirse al caos. Dejan las armas y organicen unas elecciones libres”

 

El mensaje de Drogba logró su cometido, y dos semanas después ambas partes en conflicto decidieron sentarse a negociar un alto al fuego. Tras finalizar la Copa del Mundo y recibir el premio al mejor futbolista africano en 2006, Drogba volvió a Costa de Marfil, en específico a la zona ocupada por los rebeldes en el norte. Llevó el trofeo para buscar una reconciliación con los insurgentes y plantar un diálogo.

Finalmente el hecho que le valió su esfuerzo fue en llevar un partido para la clasificación de la Copa Africana de Naciones de 2008 a la ciudad de Bouaké, capital y base principal de los rebeldes marfileños. A partir de este hecho ambas partes se sentaron a negociar una paz que vio sus frutos en el año de 2007 y que gracias a Didier Drogba pudo llevarse a cabo.

A pesar de sus esfuerzos por mantener una Costa de Marfil unida, los combates volvieron en 2011 y el país se sumió en una crisis política. Drogba lamentó el hecho, sin embargo, a través de el futbol comenzó un programa que apoya a los niños y niñas más vulnerables del conflicto para que no crezcan en un país destrozado por la guerra.

 

Por: Manuel Vázquez Laguna / @HayManolo   

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