Claudio Caniggia, el Hijo del Viento

En River nunca le perdonaron su partida al club xeneize pero, ¿existe algún individuo en este balón llamado Tierra que no hubiese querido compartir el vestidor con Diego Armando Maradona? Caniggia, el Hijo del Viento no lo pensó y emigró con los del Barrio de La Boca para evidenciar esa gran amistad dentro y fuera del campo con el Diez; todo esto le funcionó para sobreponerse a un episodio triste de su vida como fue el suicidio de su madre en el año de 1996.

Caniggia

Con apenas 18 años saltó al campo del Millonario en 1985 para demostrar sus cualidades con el balón, era veloz e inteligente -dicen que corría los 100 metros en 11 segundos- lo que le valió para partir al Calcio con el Hellas Verona en 1988 y un año después emigraría al Atalanta donde se consolidó como un capo y pudo asistir a la Copa del Mundo de 1990. Todos recuerdan aquella albiceleste con un Maradona inspirado y a Claudio haciendo comparsa, un gran ejemplo fue ese memorable gol frente a Brasil en el cual Caniggia logró eludir al portero y darle el pase a la siguiente ronda a los argentinos aunque el desenlace final frente a la escuadra alemana le dejó un sabor amargo debido a que no pudo participar tras ser suspendido en las semifinales en contra de Italia.

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Caniggia

En 1993 el pájaro fue suspendido por consumo de cocaína, hecho que estuvo a punto de dejarlo fuera del Mundial de 1994. La historia de esa copa todos la conocemos, se resume con el famoso me cortaron las piernas, y solo evidenció la amistad extra cancha entre Caniggia y Diegol añadiendo un compañero letal en el eje ofensivo como fue Gabriel Omar Batistuta.

En una ocasión le preguntaron a Claudio ¿cuál era el equipo de sus amores, el Millonario que lo vio debutar o aquella escuadra que lo observó anotar más goles que ninguna otra? En un intento de ser diplomático Caniggia respondió:

Mitad y mitad. River es la mejor escuela y exige el fútbol lindo. Boca es diferente: allí se grita aunque el equipo vaya perdiendo.

Pareciera un antecedente de aquel silencio atroz que más tarde Ahumada sentenciaría en el Monumental estadio de River y que la famosa número 12 no dejaría olvidar nunca con el ya lo dijo un jugador, no alientan en el tablón. Aún tras estas palabras Caniggia sería recordado por brindarle su primer título Intercontinental a River. Ganó una copa Libertadores, la Copa América y una Copa Confederaciones. Su carrera fue una historia digna de un trotamundos, repartió magia en el Rangers, Benfica, Dundee, Qatar S.C., el A.S. Roma e incluso regresó del retiro para jugar en divisiones inferiores de Inglaterra con el Wembley. Además de las justas mundialistas de Italia 90 y USA 94 acudió sin pena ni gloria a Corea-Japón 2002.

Caniggia

Bécquer decía que quien tiene imaginación, con qué facilidad saca de la nada un mundo. La rapidez de Caniggia podría reinventar esta frase de la siguiente forma: el que tiene velocidad, con qué facilidad saca de la nada un gol.

Por: Jorge Emilio Mendoza Piña @georgehatetweet

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