Liga Cooperativa de Fútbol: el juego es nuestro

Para mí lo ideal sería un socialismo perfecto, donde todos los hombres tengan los mismos derechos y los mismos deberes. Una concepción del mundo sin poder. Sostenía Sócrates de Souza, el hombre que hacía política con los pies. Hoy a 39 años de que Sócrates y la Democracia Corinthiana cambiaran al futbol, surge la Liga Cooperativa de Fútbol (LICOOF), un nuevo esfuerzo por recuperar lo que siempre fue nuestro: el futbol.

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LICOOF: por un futbol autogestionable

De esta forma surge en Chile la LICOOF, la primera en su tipo, misma que pretende dar un giro completo al futbol amateur en su país. Afortunadamente logramos entablar dialogo con ellos. En primer lugar preguntamos, ¿cómo surgió la idea? De acuerdo con sus fundadores, la LICOOF retoma ideas de una competencia llevada a cabo en Chile durante los 70:

– Esta idea parte en 2017, producto de la lectura de una entrevista sobre una antigua liga en Santiago que buscó que los clubes crecieran juntos mediante la asociatividad. Esta liga fue conocida como la Liga de la Reina y nace el 1971 en Santiago de Chile. Si bien tiene diferencias con el proyecto que estamos ejecutando actualmente, debemos reconocer que esta idea surge de la recuperación de una práctica que antes se usaba en el desarrollo de las ligas. Los torneos los organizaban los mismos clubes que los jugaban y de este modo se lograba no solo jugar a la pelota, sino también les permitía a los clubes crecer juntos y lograr grandes objetivos comunes, como por ejemplo, poder soñar con tener un complejo propio.

Así fue que inició la construcción del proyecto que terminaría por convertirse en la Liga Cooperativa de Fútbol. Antes de seguir con la charla que entablamos, es pertinente aclarar lo que es una cooperativa. Esta puede ser entendida como una asociación autónoma donde los integrantes toman decisiones democráticas para desarrollar proyectos socio-económicos. No existen dueños de corporaciones sino socios que velan por sus intereses y plantean metodologías para el crecimiento económico y social de la cooperativa. De esta forma, los integrantes de la LICOOF están convencidos de que:

– Mediante el cooperativismo nos hemos dado cuenta del valor de compartir saberes entre los socios y dirigentes que participan activamente de las reuniones. Que podemos tener logros a largo plazo y que si bien a veces no es tan fácil ponerse de acuerdo o lograr entregar nuestro tiempo gratuitamente a un proyecto colectivo, nos hemos dado cuenta del placer que significa construir una utopía en conjunto. […] Hoy nos dimos cuenta que en vez de gastar los recursos los podemos invertir si nos organizamos y desarrollamos un ejercicio colaborativo y de autogestión.

– Nos parece importante el hecho de que el cooperativismo es un proceso de aprendizaje en sociedades extremadamente individualistas. Hay que decir que Chile sufrió una profunda privatización y mercantilización de muchas esferas de la vida durante y post dictadura, no solo del fútbol, sino también de otras esferas de la vida pública. […]

– Creemos que aprovechando también esta experiencia en el fútbol se puede incentivar a que se popularice este modelo a otras esferas de la vida, como el trabajo, la educación, la salud, la previsión social, generando aportes a la comunitarización de la vida pública.     

– En LICOOF los clubes son socios y no clientes. Los equipos que participan de la liga tienen voz y voto en las decisiones que se toman. También tienen acceso a toda la información respecto de los ingresos y gastos, pues creemos que la transparencia, la participación, la confianza mutua y la camaradería son principios fundamentales para fortalecer la cooperativa.

Es justo en la administración de la competencia donde cobra valía lo expuesto por LICOOF. La cooperativa ha ejercido una crítica a la dinámica del futbol moderno, en la que por el afán de la explotación de marca se ha perdido el rol social. Dicho de otra forma, hemos perdido algo que era nuestro. Los integrantes de la cooperativa mencionan que su intención es hacer algo diferente:

– La sobremercantilización del fútbol es una realidad mundial. En Chile, desde hace algunos años, los Clubes Sociales y Deportivos han ido perdiendo protagonismo ante la irrupción de Sociedades Anónimas Deportivas que han tomado el control de los equipos, desincentivando la participación de los socios. Ante este escenario, muchos hinchas se han organizado en colectivos para recuperar los valores e identidades de sus clubes. Nosotros, desde el fútbol amateur, estamos en la misma lógica: no nos interesa comprar  “derechos de consumidores” ni ser los dueños de la pelota para vendérsela a otros. Simplemente queremos jugar al fútbol y crecer colectivamente en torno a un objetivo común.

– Al no haber fines de lucro, todo el remanente que pudiera generarse durante el año quedará a disposición de la liga para reinvertirse en lo que los socios decidan democráticamente: premios, mejoras en el complejo, actividades extradeportivas, apoyo económico para clubes que lo necesiten, proyectos a largo plazo, etc.

La LICOOF tiene como objetivo eliminar la relación cliente-proveedor en la que los clubes simplemente “compran” su derecho a competir, pero no son relevantes en la toma de decisiones. Es decir, competición no significa participación. Esto es lo que los modelos actuales de futbol ofrecen a las instituciones futbolísticas, y propician que el aficionado sea únicamente un consumidor.

– Desde ahí se empezó a trabajar de manera incesante en el desarrollo del proyecto, expandiendo la idea con otros dirigentes de las ligas donde jugaban y la propuesta empezó a gustar y a generar acuerdo entre varios, desarrollando conceptos, modelos de trabajo y profundizando en los objetivos y alcances de esta práctica.

– Las primeras reuniones fueron en bares, casas, plazas. Poco a poco se iban sumando equipos con ideas nuevas y con utópicos objetivos a largo plazo, lo que obviamente nos motivó a echar adelante el proyecto. Partimos sacando cuentas, calculando cuál era el costo real de cada ítem (arriendo de canchas, balones, árbitros, etc.), investigando experiencias similares, como la Liga Cooperativa de Básquet en España y otras experiencias anteriores en Chile. Al poco andar se sumaron dirigentas de clubes femeninos y hoy el grupo es cada vez más amplio y diverso. La liga 2019 cuenta con categorías masculinas y femeninas, algo muy poco común en las actuales ligas amateur de fútbol 11.

En cuanto a proceso de conformación, gestación y desarrollo podemos agregar que:

– Dentro de los que trabajamos en la cooperativa hay mucha diversidad y eso nos ha servido para la autogestión. Periodistas, sociólogos, profesores, audiovisuales, diseñadores, cada uno colabora con sus conocimientos y herramientas. La falta de recursos económicos iniciales las compensamos con mucho trabajo y compromiso.

Este grupo multidisciplinario ha logrado que en marzo arranque la liga, misma que tendrá como sede el CADEN complejo deportivo que se ubica en Pudahuel (para nuestros lectores, este complejo se ubica al norte de Santiago de Chile). Cuenta con cuatro canchas de pasto natural y áreas comunes dispuestas para la recreación de aficionados y equipos. Por lo tanto, la Liga Cooperativa de Fútbol es toda una realidad.

¿Qué sigue para la cooperativa?

– Está la idea de tener un complejo propio. Hoy arrendamos las canchas donde jugamos, ya que no hay canchas públicas donde se pueda practicar este deporte. En Chile cada vez hay menos canchas de pasto natural donde practicar fútbol. Si no son privadas se encuentran en mal estado y creemos que mediante este modelo cooperativista podemos tener nuestro propio complejo que nos permitirá ser más autónomos, independientes y también hacer más sustentable el jugar fútbol.

– Por otro lado, soñamos también con generar -a largo plazo- una iniciativa que nos acerque a los barrios donde desarrollamos nuestra liga. Fomentar el fútbol en la educación de nuestros niños/as, ya que vemos en él más que un componente competitivo un componente cooperativo. Hasta en el ordenamiento de los equipos y en la funcionalidad de cada puesto es posible darse cuenta de la necesidad del otro para jugarlo, del trabajo en equipo para el desarrollo del buen fútbol.

– Así también, soñamos con la posibilidad a largo plazo de llegar al fútbol profesional con un club que represente los valores del cooperativismo, que se rigen por la autogestión de los recursos, la camaradería y la colaboración mutua. Pero paso a paso vamos estableciendo las bases sólidas que vengan a sostener el crecimiento de todas las ideas antes expuestas y que sigan surgiendo en las asambleas y espacios de participación de la Liga Cooperativa de Fútbol.

Sin duda será un camino largo, pero estamos convencidos de que el trabajo de la LICOOF puede ser un ejemplo para diversos países. ¿Por qué no pensar en una liga así en México? ¿Por qué no imaginarnos un torneo internacional de cooperativas? Bienvenidos sean todos los proyectos que pretenden humanizar al futbol. Como decía Sócrates: ganar o perder, pero siempre con democracia.

 Por: José Macuil García

Queremos extender un agradecimiento a Elisa Gil, Lucas Martínez y Eduardo Parterrieu, quienes tuvieron la amabilidad de brindarnos la entrevista. Desde México les deseamos éxito en el proyecto que han emprendido, ¡no están solos!

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