Zidane, el elefante con traje y batuta

Alguna vez Jorge Valdano exclamó que Zinedine Zidane era un elefante con el cerebro de una bailarina. Mejor metáfora no pudo haber encontrado. El ídolo de las calcetas caídas que nos recordaba a Platini lucía, de primera vista, pesado e incluso jorobado. Sin embargo, era cuestión de verlo jugar quince minutos. Con una destreza inigualable dirigía los hilos del juego como ninguno.

Checa el análisis de Pepe del Bosque sobre el momento por el que atraviesa el club:

Historias así son poco probables: o eres un crack dentro del campo o lo eres en el banquillo. Zidane rompió aquel paradigma. ¿Podría el mejor jugador en la historia de Francia convertirse en un técnico de leyenda?

En su primera experiencia como técnico de un cuadro profesional, el francés le dio al Real Madrid todas las cualidades que él derrochaba cuando jugaba. Desde el Bordeaux, pasando por la Juventus, hasta deslumbrar al mundo entero vestido de merengue: elegancia y simpleza.

Zidane en la cancha hacía lo más difícil en el futbol: hacerlo fácil. Hacía que todos jugaran, y en conjunto. Posesión y cuidado de la pelota, velocidad y excelente sincronicidad en las transiciones le dieron -durante su etapa al mando del cuadro blanco- la posibilidad de armar grandes contragolpes y no descuidar el orden defensivo.

Como el mismísimo Enzo Francescoli quebrando cinturas en River, Zizou dejó cimbrados en el camino a grandes estrategas de la talla de su mentor, Carletto Ancelotti, y llevó al Real Madrid a ganar nada más y nada menos que tres Champions consecutivas. 

El lector podría argumentar que estos triunfos fueron posible gracias a la calidad individual de sus jugadores, lo cual es parcialmente verdadero. Lo más importante en cualquier equipo es un determinado sistema táctico, puesto en práctica y perfeccionado a través del tiempo. Eso lo logró Zidane.

Un joven Zidane ficha por Juventus. Club que lo llevaría al Real Madrid.

¿Cómo jugaba el cuadro blanco de Zidane? De inicio arrancaba 4-3-3. Con Marcelo y Carvajal como laterales incorporados al ataque, dándole profundidad y amplitud al equipo. Marcelo más cargado hacia el centro y Carvajal con más trabajo de línea de fondo. Zidane por fin encontró en Casemiro el mediocentro que necesitó el Madrid muchas temporadas atrás, sobretodo cuando Messi se les metía entre los centrales y el contención.

Casemiro fue ese mediocentro duro y clavado que se plantó bien y le daba juego a los interiores, Modrić y Kroos. Con el alemán, el cuadro merengue ganaba solidez y posesión pero perdía creatividad y sorpresa al ataque, función que la cumplía el croata o los nuevos talentos blancos, Isco y/o Asensio, ambos explosiones de talento que alimentaban de pelotas al bicho Ronaldo. 

Zidane prefirió el latigazo al frente con la BBC (Bale, Benzema y Cristiano), que prescindir de Bale y meter a un jugador con más trato de pelota como pudo haber sido en su momento el colombiano James, y le funcionó. ¿De verdad hace falta mencionar a Benzema y su capacidad de posicionarse? ¿O la garra y actitud de Ramos? Es un cuadro que brilló por ser completo, por no tener huecos.

Aunque recibió críticas, Zidane supo manejar a los periodistas.

Zidane perdió 4 partidos desde enero de 2016 hasta mayo de 2017. ¡Que levante la mano cualquier entrenador que no quiera esos números! Un tipo que supo controlar sus emociones al máximo e inspirar a un grupo. Hoy llega -por segunda vez- a dirigir un cuadro que parece caminar sin rumbo.

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¿Qué medidas podría implementar Zidane tras su llegada? De inicio, devolver la confianza a un grupo que está acostumbrado a ganar y que lo ha perdido todo. Están fuera de la Champions, de la Liga e incluso de la Copa del Rey. Aunque son especulaciones, Zidane podría detener la posible salida de Marcelo y de Isco, jugadores con los cuales tiene gran relación. Seguramente enfocará sus energías en cerrar filas y unir al vestidor. Tácticamente, quizá busque reforzar la defensa y la posesión en el medio campo, apostando de nuevo por la verticalidad y la rapidez en las transiciones. Aceptémoslo, Zidane vuelve también para calmar los ánimos de una afición sumamente exigente como la del Real Madrid. ¿Podrá con este paquete?

Por: Redacción

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