4359236389_7da6b11ac5_o

Cubrirse el rostro

Los mortales nos cubrimos la cara cuando la imperfección humana nos hace destacar de los demás. Es tan fácil vivir como equivocarse. Para lo primero somos prepotentes, para los segundo mártires. Nahuel es uno de los porteros de la liga mexicana que sufren menos el detalle humano del tropiezo, sin embargo, como todos ha caído. Me imagino que la frase “es normal equivocarse” hace comparsa a sus yerros.

En la fotografía vemos que tiene la mano en frente de la cara. Podría estar lamiendo sus guantes como acostumbra hacer cada partido rindiéndose a la cábala o escupiéndoles imitando las menos higiénicas costumbres del guardameta de potrero. Pero no, el gesto es para echarle en cara al árbitro que él, con un silbato en la boca y más mortal que el portero de la selección argentina, se ha equivocado en su decisión. Como quien nunca hubiera permitido entrar el balón en el arco parece echarle en cara su condición humana de equivocarse.

El réferi, ni siquiera a cuadro, parece ser siempre el más mortal de todos los habitantes del terreno de juego. Ya lo decía Galeano, “todos pierden por culpa del árbitro y ganan a pesar del árbitro”.

Fotografía: Diego Flores @diegofba
Texto: Pedro González M. @gonmoc

eSbzEpDTuBEdBPeLN3labzJ04I7ppuqVrLwYO6g-4aA