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El arquitecto, el capi

Hace 15 días escribí un texto en la sección de “arquitectura” de Apuntes de Rabona, donde introducía a Adolfo Pérez Esquivel, político, teólogo y arquitecto argentino, hincha de independiente, pensador del fútbol y premio Nobel de la paz, y así deshacer la línea que separa a la arquitectura con el balompié. Esta vez sin embargo, lo veré todo de manera invertida, empezando desde la cancha, para terminar en la arte de la arquitectura, porque Adolfo Pérez Esquivel es primero, político, teólogo, arquitecto, catedrático, y hasta escritor, todo primero antes que ser hincha de Independiente, ser hincha de futbol, solo figura en su perfil “extra-cancha”, y es que ser hincha de independiente no le da de comer, tampoco figurara esta característica en su perfil oficial, es solo un dato de uno gusto de su vida, una afición, un rasgo que lo descontextualiza de su labor como pensador, y lo hace uno de los nuestros, un apasionado por la pelota…

Pero como ya he anticipado, esta vez hablare de un personaje, cuya parábola va en el otro sentido; Mariano Sánchez Martínez, fue hasta el año pasado el capitán del FC Cartagena, club donde desempeñó la mayor parte de su carrera profesional, un total de 9 temporadas, logró el ascenso a la Segunda División española y actualmente es el presidente del FC Pinatar, equipo murciano que milita en la Tercera División.

La peculiar y encantadora carrera de este jugador, nos remonta a sus inicios en el Real Murcia, cuadro que había hecho una oferta oficial por él, sin embargo los intereses de mediocampista eran otros, decidió ir a probar suerte a Madrid, Pero no como futbolista, su verdadera pasión era la arquitectura, y como su padre siempre quiso dedicarse a eso, fue por eso que no sólo rechazó en su momento al Real Murcia, sino que también al mismísimo Real Madrid que intentó hacerse de sus servicios.

Aquí, debo hacer una pausa en el texto, para interrumpirlo con un pensamiento muy personal; no puedo dejar de imaginarme a Mariano en el punto de su vida, donde el fútbol lo llamaba a su lado y él hizo caso omiso para ser arquitecto. Me apasiona la arquitectura, y ser arquitecto es una carrera y una labor estupenda, sin mencionar la cultura de la que siempre está rodeada, pero ¿cambiarla por un mundo lleno de oportunidades para una carrera profesional como futbolista? En gustos se rompen géneros (nada más oportuno que una frase “cliché”) y este hombre inclinó su balanza a la arquitectura, todo lo contrario a lo que yo hubiera podido decidir, claro, si es que un equipo profesional se hubiera interesado en éste central rocoso que vengo siendo yo.

Mariano se licenció como arquitecto a los 26 años y cumplió su sueño y el de su padre, durante los 5 años de carrera no tuvo ninguna participación futbolística, por lo menos no oficial. Pero la pelota llamó a su puerta una vez más, esta vez un llamado más fuerte y que sería definitivo, el equipo FC Cartagena que en ese momento jugaba en la Segunda División B, fichó al joven arquitecto, tras una excelente primera temporada, Mariano Sánchez firmo por tres temporadas más, para la cuarta temporada ya era capitán del equipo y lograron el ascenso a la Segunda División, Mariano vivió allí sus mejores años como futbolista, incluso arañando en una histórica campaña para el club, el ascenso a la Primera División.

Así fue que el jugador que dentro de la cancha compartía apodo con Pirlo (pero éste sí con título) decidió colgar las botas en la temporada 2013/2014.
Sin duda una carrera única de un futbolista ejemplar, que si bien no alcanzó el nivel más alto de competitividad en su país, demostró que un arquitecto, puede tener una muy completa carrera como deportista.

Tal vez me dé una vuelta por Murcia, para tocar las puertas del FC Pinatar, club donde Mariano ahora es presidente, ¿quién sabe? Capaz que le cuento mi historia, se familiariza y me mete al campo a jugar, y debutó como él, ya bastante grande, tal vez, aunque para ser sincero, lo veo un poco complicado.

Por: José Bernal