El derbi de Turín, el más antiguo de Italia

Cuando se habla de clásicos en el futbol, se rememora un apasionado momento -o varios- en la historia. Prácticamente en todos los países existe un derbi nacional, pero los hay también por regiones. En el caso de Italia, uno de los más conocidos y el más antiguo del país de la bota es el Derbi de Turín, llamado también Derby della Mole, referente a la Mole Antonelliana, el edificio más emblemático de la ciudad de Turín. Ésta es la rivalidad futbolística en la cual Juventus Football Club y Torino Football Club dejan todo y defienden la ciudad que representan.

Juventus, campeón nacional en 1905.

La semilla de dicha rivalidad entre las dos escuadras se gestó en 1906, cuando Alfred Dick, un empresario textil que era presidente de la Juventus, fue echado del club tras diversas discusiones con los socios para llevar el equipo al extranjero, probablemente a Suiza, de donde Dick era oriundo. De esta manera, Dick fundó, con el apoyo de algunos futbolistas y otros inconformes, el Foot-Ball Club Torino.

Mientras que Torino contó con el apoyo del empresario, la Juve pasó por una crisis económica, sin embargo, en 1923 fue rescatada por la familia Agnelli -dueña de Grupo Fiat-, por lo que el odio entre equipos se agudizó. El motivo en esta ocasión fue la connotación social que tenía pertenecer ser aficionado de un club u otro: el Torino era el equipo de los proletarios y la Juventus de la burguesía.

Juve vs Torino 1979

El primer enfrentamiento, y nacimiento del derbi, fue el 13 de enero de 1907 en el estadio Umberto I con victoria para los granata, 2-1, aunque el partido más polémico es el del 5 de junio de 1927, en donde un dirigente de Torino sobornó a un defensa de la Juve para dejarse ganar. El triunfo, y por ende, el scudetto fue para los toros, al derrotar 2-1 a las cebras, pero al descubrirse la trampa, el título les fue revocado en noviembre del mismo año.

Para los años 30 la Juve dominó el calcio al ser campeón cinco veces seguidas de 1930 a 1935 con el famoso Quinquennio d'Oro, quienes fueron base para la Selección Italiana en la Copa del Mundo de 1934. En los 40, el turno le tocó a Torino, equipo conocido como Il Grande Torino, que también fue pentacampeón consecutivo entre 1943 y 1949 -las temporadas de 1943/44 y 1944/45 fueron suspendidas por la Segunda Guerra Mundial- y que consolidó una de las escuadras más imponentes e históricas del continente. Lamentablemente, este equipo no pudo conocer la gloria de su quinto campeonato. El 4 de mayo de 1949, su avión que regresaba de Lisboa tras jugar un partido amistoso contra el Benfica, se estrelló en la Basílica de Superga -dándole el nombre de Tragedia de Superga-; 31 personas murieron, entre ellas 18 jugadores de Torino. Dos días después, el scudetto le fue dado al equipo para honrar su memoria y grandeza, además de que iban primeros en la tabla.

Il Grande Torino en los años 40.

Así, la Juve y el Torino son el único caso que existe en el que dos equipos de una misma ciudad han ganado cinco scudetti seguidos. A pesar de las épocas de oro de cada uno, la Juventus lidera en campeonatos y ha sido más constante. Torino no pudo volver a dominar después de la tragedia e incluso se refundó en 2005 por problemas económicos, sin embargo, en su último campeonato nacional (1976) demostraron su superioridad ante Juventus.

Derivada de esta histórica enemistad, los hechos violentos entre tifosi han tenido gran impacto fuera del rectángulo verde, tal como ocurrió en el derbi de 1967, cuando aficionados de la Juve destruyeron la tumba de Gigi Meroni -centrocampista del Torino FC, muerto ese mismo año en un accidente automovilístico-, tras la derrota de los bianconeri 4-0. De igual manera, entre los años 70 y 90, los fans de la Vecchia Signora se burlaban de la Tragedia de Superga, y cuando en 1985 ocurrió la Tragedia de Heysel en la final de la Copa de Europa, donde murieron 39 personas -32 aficionados de la Juve-, los fans de los granata hacían mofa de este hecho constantemente.

La tensión en la capital de la región de Piamonte es evidente cuando la mayoría de los turineses apoyan al equipo asociado con la clase trabajadora, aunque el equipo de la burguesía sea más popular en toda Italia. La rivalidad del derbi de Turín supera lo futbolístico y trastoca todos los ámbitos de la vida social, pues aunque todo se haya originado en la cancha, las cosas se arreglan en la Piazza Vittorio Veneto. Finalmente, el derbi más antiguo de Italia es sinónimo de lucha y poder, del odio congénito, pues el Torino surgió del antagonismo con la Juve, cosa que no podría haber sido de otra manera. La hostilidad entre ambas escuadras a lo largo de más de cien años seguirá por otros cien más.

Por Carolina Caballero