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El primer partido de futbol en Argentina

Mi nombre es Walter Heald y apenas tengo un par de décadas viviendo en Argentina. Mi papá nos trajo a mi madre y a mí con la promesa de regresar cuando tuviera edad para ingresar a la universidad, pero los negocios salieron tan bien que al final decidió establecerse aquí y yo no pude decir que no ante la decisión, pues todos mis amigos, y casi toda mi vida, están aquí, en Buenos Aires.

Quién sabe hasta dónde pueda llegar esta nueva pasión.

Es jueves 20 de junio de 1867 y la emoción no me dejó dormir. Pasé la noche entera en vela, a la espera de salir de casa y llegar a la cancha de cricket. Lo primero que hice al clarear la mañana fue asomarme a la calle para ver si llovió en la noche. Según los periódicos, Argentina tendría toda una semana con cielo despejado, noticia que nos alegró de inmediato, ya que tenemos casi un mes postergando esto después del diluvio que cayó en el barrio de la Boca. Pero no todo fue tan malo, la gente del campo de cricket en Palermo nos prestó sus instalaciones y ahí el agua no se estanca, seguro que podremos jugar sin inconvenientes.

Mi madre se sorprendió al ver que bajé a primera hora por el desayuno y me preguntó si todo estaba en orden.
–Hoy es el juego– le dije.
–Claro, el mentado partido del que llevás hablando tres semanas, cómo pude olvidarlo.
Engullí la comida y guardé las cosas en la mochila de cuero para ponerme en marcha a la Estación Palermo. Mi premura me hizo llegar casi una hora antes de la cita y me senté a imaginar el escenario en espera de los demás jugadores. A la media hora llegaron unos cuántos y decidimos caminar al club para ver si todo estaba listo. La gente trataba de disimular su emoción y yo tuve hacer lo mismo para no parecer un desquiciado.

Diez minutos antes de dar las 12:30 sólo estábamos listos 16 jugadores y decidimos que éramos suficientes para comenzar. Los otros que se habían registrado prefirieron observar desde la distancia y en caso de que todo se diera conforme al plan aseguraron que se incluirían para la vez próxima. El juego duró dos horas y terminó con marcador de 4-0 en favor del cuadro de los hermanos Hogg, pero creo que todos hicimos un buen juego, digno de cualquier británico incluso.

Justo ahora estoy terminando de escribir en mi diario todo lo que ocurrió y me dispongo a enviar el informe al diario inglés The Standard. El primer partido de futbol en Argentina seguro será un hecho histórico. Los muchachos y yo quedamos en que jugaremos un segundo encuentro el 29 de junio y si todo sale bien seguramente pactaremos un tercero. Quién sabe hasta dónde pueda llegar esta nueva pasión.

Este texto de ficción se escribió con base en los datos que existen en la página oficial de la AFA y en el libro El origen británico del deporte argentino, donde hay fragmentos del diario de Walter Heald.

Por: Obed Ruiz/@ObedRuizGuerra