4359236389_7da6b11ac5_o

En defensa del grito: eeeh puto

Una vez más, la FIFA ha sancionado a la FEMEXFUT por supuestos cantos homofóbicos en su estadio. El ya tradicional grito de batalla eeeeeeeeh, puto para los jerarcas desde su cómodo lugar en Zurich, es una ofensa que debe ser erradicada. Pero antes de pronunciarnos en favor o en contra, analicemos los factores que nos han llevado a este punto.

fifa

En Lingüística, las diferencias entre Lengua, Idioma y Habla son muy claras: Lengua se refiere a la capacidad del ser humano de comunicarse verbal o gráficamente. Idioma son los distintos sistemas de comunicación, como el español, inglés, portugués, etc; y finalmente el Habla es el uso que cada humano le da a su idioma, con sus características y costumbres muy particulares. Y es en esta última donde se moldean los lenguajes, no en las academias ni mucho menos en las instituciones obsesionadas con lo políticamente correcto. Para la Real Academia Española, la palabra puto significa:
1. Como calificación denigratoria
2. Para ponderar
3. Para enfatizar la ausencia o la escasez de algo

Sin embargo, como un mexicanismo, la palabra significa:
1. Homosexual.
2. Un cobarde, alguien que rehúsa estar a la altura de las circunstancias.
3. Un traidor.
4. Alguien poco confiable.

blatter2

El español mexicano tiene la fascinante cualidad de no tener sentido cuando se analiza. Cada frase, expresión y dicho mexicano es la sublimación del caló, el habla de las calles y las clases no-académicas. La gente común y corriente, pues. Somos capaces, dentro del surrealismo que vivimos, usar la palabra puto tanto para bien, como para mal. La polarización de la sociedad es la misma que la de un clásico América-Chivas. Los que lo defienden usan el principal argumento de que es una ofensa contra la comunidad gay y que demuestra las fallas dentro de la mentalidad del mexicano; al mismo tiempo, en las marchas del Orgullo Gay, se usa como un grito de unión. El que la palabra puto sea usada con otros significados no le quita su condición denigrante hacia los homosexuales por considerarlos cobardes, traidores y pocos confiables. Efectivamente, es una palabra ofensiva, y que debe ser erradicada de nuestra sociedad... una sociedad que se refleja en el futbol. Siempre he defendido esa tesis, pero hay que llevarla un paso más allá.

puto-1

Un reflejo no necesariamente es la realidad. La persona que te regresa la mirada en el espejo no es . La sociedad que se refleja en el estadio, pese a ser muy similar a la misma que existe fuera de él, tiene características muy particulares que sólo suceden en las gradas por 90 minutos. Dentro de ese breve mundo paralelo, el grito contra el portero no es (por raro que suene) discriminatorio. No importa tu nacionalidad, tu religión, tu raza y sí, tampoco importa tu orientación sexual. Sabes que si te toca despejar, 100 mil gargantas te van a gritar puto. Es muy distinto al problema del racismo, ya que ahí se selecciona un sujeto específico con el objetivo de ofender, menospreciar y agredir contra su pasado (el cual ha sido uno violento y doloroso) y su cultura. Y no por eso digo que el camino de la comunidad LGBT ha sido más sencillo, o que casos de homofobia dentro del futbol no sucedan... pero este en específico no es uno de esos casos.

La FIFA, en su afán de no ofender a nadie, le ha ido quitando el folcklore al futbol. Sin banderas, ni gritos, ni gente colgada de las rejas, ni la posibilidad de desahogarse. Porque el godínez que está sentado con saco y corbata en su minúsculo cubículo 8 horas diarias vive para ir el sábado al estadio, con la cara pintada y mostrando el escudo de su equipo tatuado en el pecho. Prohibirlo a la larga generará una olla de presión que puede explotar en el momento menos pensado. El proceso es al revés: se tiene que erradicar afuera, en la sociedad, para que no llegue al estadio. Y eliminar una palabra que se ha afianzado en el inconsciente colectivo es casi tan difícil como crearla. Es más, es casi imposible: los mexicanos (sobre todo, pero no exclusivamente) son aficionados a hacer lo que ha sido prohibido.

captura-de-pantalla-2016-10-05-a-las-15-20-03-1

Para concluir: castigar un comportamiento como lo es el grito eeeeh puto es arbitrario. Se tendría entonces que castigar todas las palabras ofensivas que resuenan cada que el árbitro toma una decisión dudosa. Y castigar... ¿a quién? ¿pagarán justos por pecadores?. La FIFA tiene cosas más urgentes por las cuales preocuparse: su próximo mundial es en Rusia, un país con una política a la diversidad sexual dudosa por decir lo menos. El siguiente en Qatar, donde el nuevo tipo de esclavitud está a la orden del día. Y aparte tienen que solucionar sus propios problemas de corrupción... y también, de hipocresía.

Por: Bernardo Otaola/ @bernaov