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Estrella Roja de Belgrado, orgullo de Europa del este

Cuando pensamos en el futbol europeo inmediatamente se nos viene a la mente los grandes clubes como el Real Madrid, Manchester United, PSG, Juventus, Bayern Munich, etc, que se caracterizan por ser equipos ganadores y bastante laureados. Sin embargo, pocos se darán cuenta que la mayoría de estas escuadras pertenecen a ligas de Europa occidental, que históricamente han tenido un desarrollo económico más sólido.

Entonces, ¿qué pasa con Europa del Este? Aquella parte del continente que muy poca gente conoce o se molesta en conocer. La mayoría de las naciones soberanas que se encuentran en dicha región son de origen eslavo, pueblo indoeuropeo que se estableció a mediados del siglo X y que fue desarrollándose poco a poco. Entre esos países eslavos hay uno que destaca en particular, no por su tamaño sino por ser cuna de uno de los pocos equipos de esa zona que ha conseguido la gloria a nivel europeo.

Serbia tuvo el privilegio de ser hogar de la Estrella Roja de Belgrado, considerado uno de los mejores clubes en la región y visto como un verdadero enemigo a vencer, pero para entender esto es necesario conocer su origen. En las etapas finales de la Segunda Guerra Mundial un grupo de jóvenes que pertenecían a la Liga Juvenil Antifascista de Serbia decidieron formar una sociedad deportiva con múltiples ramas, entre ellas el futbol.

Fues así que el 4 de marzo de 1945 nació el Estrella Roja de Belgrado, cabe destacar que Serbia no era una país independiente, en aquella época formaba parte de Yugoslavia una macro nación de pueblos eslavos en su mayoría, pero que también era habitado por gitanos, rumanos y musulmanes. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial el país se decantó por la vía socialista y el símbolo de la estrella roja pasó a formar parte del ámbito social, político, económico y cultural.

El futbol no fue ajeno a este proceso y quedó plasmado en el nuevo equipo. El Estrella Roja comenzó a disputar sus partidos en la Liga de Yugoslavia, pero fue hasta 1948 cuando el club alcanzó su primera copa, y tres años más tarde ganó su primer título de liga. La escuadra comenzó ascender de nivel cada temporada con victorias y campeonatos, pero de igual forma iba generando rivalidades con equipos como el Dinamo Zagreb y el Partizan.

Tras dominar buena parte de la liga local, el Estrella Roja se midió a nivel europeo en la Copa de la UEFA de 1979 con una destacada actuación que lo llevó a la final, sin embargo, en un partido por demás dudoso cayó ante el cuadro teutón del Borussia Mönchengladbach. Este descalabro no mermó la dirección y actitud del equipo que continuó su racha dominadora en Yugoslavia, y que pronto dominaría Europa.

Fue en la final de la Champions League de 1991 cuando el Estrella Roja mostró su capacidad futbolística en Europa, ante todo pronóstico logró vencer al Rangers de Escocia y proclamarse como el segundo equipo de Europa del Este en salir campeón de la liga de campeones, el primero había sido el Steaua de Bucarest. Sin embargo, el deleite fue efímero dado que la nación yugoslava comenzó a desintegrarse y el futbol era testigo de ello.

Un año antes del logro de la Champions League las tensiones entre las diferentes etnias que conformaban Yugoslavia comenzaron un conflicto que sumió al país en la guerra civil. Durante un partido entre el Estrella Roja, serbio, y el Dinamo Zagreb, croata, hubo altercados en las gradas entre ambas aficiones e incluso jugadores de ambas escuadras entraron en la riña, la fragmentación de la macro nación eslava estaba condenada a la extinción.

Yugoslavia se separó y se crearon repúblicas independientes, Croacia, Bosnia, Eslovenia, y lo que quedó de la antigua nación desapareció en 2006 cuando Serbia y Montenegro dieron por concluido una unión histórica. El futbol también se vio afectado, dado que los equipos que generaban gran competencia en la liga yugoslava se habían esparcido en distintas naciones, lo que mermó la competitividad del balompié eslavo.

Ahora el Estrella Roja ya no domina la liga serbia como lo hizo en Yugoslavia, pues su acérrimo rival el Partizan se ha glorificado en el balompié. La falta de equipos que les compita al tú por tú ha menguado mucho su calidad de juego y las glorias del pasado no son más que recuerdo. Aun así el club de Belgrado busca revivir su grandeza continental y demostrar nuevamente que Europa del este está presente en el ámbito futbolístico. La afición y la directiva del club así lo ven y quieren que su regreso a la gloria sea lo más pronto posible.

Por: Manuel Vázquez Laguna / @HayManolo