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FC United of Manchester, los Red Rebels

El 15 de noviembre de 2005 falleció George Best, mejor conocido com El Quinto Beatle y uno de los ídolos más grandes del Manchester United, pero la mala noticia del deceso de Best estaba acompañado por un hecho histórico, aunque deplorable, para los Red Devils: la venta del equipo al magnate Malcolm Glazer, un empresario que desconocía la pasión del futbol y solamente veía números para acrecentar sus arcas en uno de los equipos con más historia en el futbol inglés. Múltiples protestas por parte de los aficionados se hicieron escuchar en distintas formas de manifestación, pero la más clara y vigente es la del FC United of Manchester, un club que, a pesar de no jugar en la élite del balompié, conserva intactos los valores y el respeto por sus seguidores.

A pesar de que algunos aseguran que los Red Rebels –como es conocido el cuadro alternativo– nacieron como una respuesta en contra de la adquisición de su equipo por Glazer, otros afirman que el primer juego que disputó el club se dio en 2005, algunas semanas antes del traspaso y un par de meses antes de la muerte de Best. Sin embargo, el descontento fue tal ante la deuda con la que quedó el equipo que muchos de los aficionados que originalmente apoyaban al Manchester United decidieron inclinarse por el naciente FC United.

La intromisión de Glazer no fue la primera ocasión en que un personaje ajeno al futbol como deporte quería hacerse del club fundado en 1878. Algunos años antes, para ser más exactos, en 1998, el empresario australiano, Rupert Murdoch, ligado a cadenas de televisión y periódicos de gran impacto en habla inglesa, intentó comprar al Manchester, pero en esa ocasión la voz de los aficionados hizo eco suficiente para que no se consumara el acto aún cuando solamente faltaban un par de firmas para llevarlo a cabo. Muchas muestras de desaprobación se hicieron escuchar para que el cuadro de Old Trafford no pasara a manos del magnate y la consigna de la afición se escuchó bajo premisas como hay que impedir la venta como sea. El Manchester no puede perder su independencia.

Desafortunadamente, y como dice el refrán, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante, por lo que un segundo embate por parte de un hombre de negocios, Malcolm Glazer, se consumó el 12 de mayo de 2005 y Manchester United pasó a formar parte de sus bienes incluso en contra de los fanáticos y su inconformidad, misma que siguen reflejando –aunque sea una minoría– al presentarse a los juegos de local con bufandas verdes y amarillas que hacen alusión a los primeros colores del club y que buscan remitir a las bases del mismo que, dicho sea de paso, los aficionados aseguran que se han olvidado a partir del llamado futbol moderno.

En pleno 2017, doce años después de la compra del Manchester United, la fundación del FC United of Manchester y con los hijos de Glazer al frente del club tras la muerte de su padre, todavía se escucha en cada juego del ahora conocido FC United un cántico en particular: Glazer, donde quiera que estés, compraste Old Trafford pero jamás me comprarás a mí.

Además de la conocida respuesta de Sir Alex Ferguson acerca del FC United en una conferencia de prensa donde mostró su descontento y desaprobación, uno de los momentos en que se menciona al otro Manchester es durante la película Buscando a Eric, cuando un aficionado que viste la playera del FC United asegura que fue abandonado por el equipo antes de que él lo hiciera, a lo que otro, el que no dejó de apoyar más allá de la compra, le recrimina al citar la famosa cita de dominio popular que dicta: Puedes cambiar de esposa, de partido político, de religión, pero nunca, nunca, de equipo de futbol.

Los más puristas darán razón de esta máxima, pero cuando tu equipo ha perdido la esencia que lo tuvo en la hegemonía mundial durante más de un centenar de años, puede que exista justificación alguna. Sin embargo, hay que tomar en cuenta algo muy importante, la gente del FC United no ha dejado de apoyar al Manchester. Representan una afición indignada que dejó de invertir su dinero en uno de los clubes más poderosos del mundo y prefirió luchar y apoyar en divisiones inferiores y poco conocidas antes que pagar las cifras que se actualizaron con la llegada de los Glazer. Todo por defender la historia y los ideales que un día los unieron, pero todas estas cuestiones no borran el primer amor. Siempre seré un seguidor del Manchester United porque crecí con él, asegura uno de los más de 4,000 socios que tiene el FC United.

Pero fundar a los Red Rebels no fue tan sencillo. En 2005 todo parecía un sueño, hasta que la respuesta de la gente alcanzó las 100,000 libras y tras una selección de entre 900 prospectos conformó el primer equipo. Apegados a los ideales que defienden y que los hizo fundar al FC United en oposición al Manchester, cada aficionado, es decir, cada socio, tiene la misma voz y el mismo voto dentro de la institución, por lo que el equipo cuanta con poco más de 4,000 propietarios. Cada socio debe pagar una cuota anual, pero dicha suma no es obligatoria, pues en caso de no reunir tal dinero se puede dar lo que se tenga.

La respuesta económica ha llegado incluso por parte de los menos esperados. Scott Fletcher, director de una importante compañía tecnológica británica, ha participado en el apoyo al FC United con cantidades de seis ceros que permitan que el club siga progresando. En sus palabras: El hecho de que cada persona tenga un voto me parece esencial para preservar los valores de este club. Nadie puede hacer lo que hizo el Manchester United, vender su alma por el simple beneficio de sus inversores.

FC United es uno de los pocos clubes que son dirigidos por sus aficionados, un sitio donde el equipo no es visto como una empresa y donde nadie es más grande que el club. Actualmente ninguno de los jugadores que conformó el primer equipo, en 2005, continua jugando para el FC United, pero muchos de ellos fueron parte del rápido crecimiento deportivo. El FC comenzó a jugar en una liga regional equivalente a la 10ma. división del futbol inglés y poco a poco ha escalado hasta lo que es la sexta división. Su logro deportivo más importante se dio en la FA Cup del 2010, cuando hicieron soñar a los suyos con colarse en una ronda poco usual para un equipo semiprofesional tras ganarle al Rochdale United de la League One.

Los Glazer no han tenido tantos detractores porque los resultados económicos y deportivos se han nivelado desde su llegada, pero su intromisión, a pesar de que perjudicó a algunos desde el plano moral e idealista, también fomentó la unidad que lleva en el nombre el FC, ya que si no fuera por ellos, no tendríamos al FC. Tuvo que pasar algo muy malo para que pasara algo muy bueno, como asegura otro de los aficionados, socios, y dueño del club.

Por si fuera poco, el más joven de los Manchester ha recibido apoyo de distintas formas por parte de Phil y Gary Neville, Paul Scholes, Ryan Giggs y Nicky Butt, jugadores que sintieron a Manchester y conocen de su tradición, de ese futbol que profesa el FC United, el que no se vende y pertenece al aficionado que en cada juego de local se para en las gradas del recién inaugurado Broadhurst Park junto a 4,000 autoexiliados futbolísticos más. Pero no todo es tan romántico como parece. Los seguidores aspiran a que el FC suba a segunda o tercera división en un lapso de 20 o 30 años, lo que significaría tener que entrar al mundo del futbol que se rige desde los escritorios y con los hombres de pantalones largos. Y si lo consiguen, ahí es donde se deberá mostrar el verdadero valor del equipo en cuestiones ajenas al dinero.

Si el futbol es la recuperación semanal de la infancia, como asegura el escritor español Javier Marías, el FC United es la recuperación semanal del futbol, la pasión y los valores que despiertan en miles de fanáticos un mismo amor.

Por: Obed Ruiz/@ObedRuizGuerra