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Hazme famoso: El debut

La escena del futbol

Hace poco recibí el llamado -¡esta temporada entras!- y a partir de ese momento mi mente se ha inundado de todos los pensamientos contradictorios que en la vida nunca antes había tenido; que si pasaré a la historia, que si mi actuación es digna de olvido, que si haré que las cosas cambien en el momento de dar el primer paso (con el pie derecho, obvio, porque los dioses así lo dictan) o si nadie notará que estuve ahí; sólo con las primeras ideas ya estoy sudando frío y las piernas me hormiguean. Nunca antes di crédito a quienes dijeron que la emoción se acumula, y cada minuto que pasa dura 60 oscuros y eternos segundos de inhóspita angustia.

Van 4 noches que despierto a las 3:21 como si fuera un recordatorio de que el momento se acerca. La primera noche no le di importancia e intenté inútilmente volver a dormir pero la voz en mi cabeza -esta temporada entras… esta temporada entras… esta temporada entras… esta temporada entras- se repetía, y cada vez sentía más y más el peso de esas palabras que me hundían en el charco de sudor que había inundado mi cama, a partir de la segunda opté por hacerle frente y estudiar todo, repetir cada movimiento una y otra vez.

El debut 1

Se acerca la fecha para salir y mostrarme, mostrar todo lo que he aprendido, todo lo que he trabajado para llegar a este momento y me siento nublado, sólo se me viene a la cabeza algo que mi maestro un día contó: un crítico especialista vio en su primer aparición a un joven tosco, torpe y perdido en todo momento, que gritaba y escupía con cada grito que daba; bueno, ese tipo más adelante se convertiría en el mejor actor, y todos lo conoceríamos como El Padrino. También pienso en otro que en su debut hizo un gol en el ’88 y que hoy conocemos como CH7; en los dos casos anteriores hay caminos muy distintos, el primero, en un ascenso constante e indiscutible para alcanzar niveles elevados de sutileza y, el segundo, con un camino cargado de buenas intenciones pero lleno de obstáculos; así que en mi cabeza se ha manifestado la imagen con las opciones frente a mí, un camino sin ningún aviso que diga cuál es la ruta que me lleve a la gloria y la fama.

Ahora estoy en la sombra del pasillo que me llevará a mi primer encuentro con los ojos ansiosos de espectadores que serán los que me vean pasar por la calle y un día cuenten: “yo estuve en su estreno”.

A mis oídos llega el rumor que me advierte que los boletos se agotaron y comienza mi corazón a bombear a todo motor, siento cómo mi sangre se atropella por mis venas, el cuerpo me hormiguea, con nueva piel respiro hondo y salto a la luz, a jugarme el alma, el futuro.

Abraham Alcalá

@Abraham8Alcala