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Historia del Mundial: Francia 1938

El Mundial de 1938 fue una de las ediciones más polémicas. En primera instancia porque, respetando la alternancia entre Sudamérica y Europa, la sede debía encontrarse en el continente americano, sin embargo, la FIFA decidió otorgar la Copa del Mundo a Francia, decisión que, en gran medida, tuvo fuerte influencia del fundador, Jules Rimet. Con esta decisión el descontento llegó a todo el continente americano, y aún cuando 1938 prometía ser el primer Mundial con muchos equipos en la justa deportiva, se habla de 69, la situación cambió al trasladar de Argentina a Francia la sede, hecho que detonó en el rechazo de asistir por parte de Colombia, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Guayana Neerlandesa, México y Uruguay. Cuba fue el representante de Norteamérica y Brasil de la parte sur, ya que los brasileños estaban interesados en albergar la edición siguiente. De igual forma, Asia tuvo a su primer representante con las Indias Occidentales Neerlandesas, actualmente Singapur.

Ese mismo año Estados Unidos tuvo un episodio estremecedor debido a la transmisión de La guerra de los mundos de Wells y el golpe que Joe Louis le dio a Nathan Mann en la discusión del título mundial por los pesos pesados. Sin embargo, toda la atención se concentraba en Europa.

El equipo italiano llegó a 1938 como campeón defensor a pesar de las críticas recibidas debido al saludo fascista que realizaban los jugadores bajo el régimen de Mussolini, acto que se repitió en el Mundial de Francia y que además tuvo otro escenario similar con la Selección alemana, conjunto con el que Hitler pretendía demostrar la fortaleza de su nación a través del deporte y reforzar sus ideas de conquistar gran parte de Europa. Dichas pruebas de hegemonía llegaron incluso meses antes del Mundial. Austria había conseguido su lugar al vencer a Letonia, pero la ocupación alemana y el intento de Hitler por hacerse del trofeo Jules Rimet indujo a que la mayoría de los jugadores, todos ellos de gran calidad, tuvieran que enfundarse como alemanes ante la salida de Austria del certamen.

Los anfitriones fueron eliminados en cuartos de final frente a Italia y Brasil tampoco contuvo a los italianos en la semifinal. En la otra llave, Hungría dejó en el camino a Suecia tras una goleada y se convirtió en el caballo negro, pero no fue suficiente para evitar que Italia, de la mano del entrenador Pozzo, se convirtiera en el primer bicampeón en la historia de los mundiales.

Por desgracia, un año después dio inicio la Segunda Guerra Mundial y durante doce años no se celebró la Copa del Mundo, aunque, cuando el futbol volvió a unir a países de distintas latitudes, el mapa del mundo ya había cambiado.

Redacción ADR