4359236389_7da6b11ac5_o

Hugo Sánchez, el niño de oro

Sin duda uno de los mejores futbolistas mexicanos ha sido Hugo Sánchez, quien tras una larga trayectoria en el deporte pudo cosechar grandes éxitos en el balompié. La carrera de Hugo comenzó en Pumas cuando fue presentado a las fuerzas básicas del club, durante su juventud pudo participar con la Selección Juvenil de México y así lograr el título de futbol amateur sub-20 en Cannes, por lo que se ganó el mote de El niño de oro.

Su buena participación en los torneos juveniles provocó que despegara su carrera como futbolista profesional, y en 1976 Hugo Sánchez debutó con los Pumas, y en ese mismo torneo pudo salir campeón de liga con el club felino. Durante sus siguientes dos temporadas con la escuadra universitaria el futbolista mexicano logró conseguir su primer título de goleo con 26 tantos en la temporada 1978-79.

Al finalizar dicha temporada Hugo llegó a jugar una temporada con los San Diego Sockers, sin embargo, su paso fue fugaz y regresó con el club universitario con el cual ganó la Concachampions y la Copa Interamericana. El olfato goleador de Hugo le valió ser fichado por el Atlético de Madrid en la temporada 1981-82, equipo que le abrió las puertas del futbol europeo.

Su consolidación con el conjunto colchonero llegó en la temporada 1984-85 donde Hugo pudo conseguir el campeonato de goleo de la liga española, además de ganar la Copa del Rey ante el Athletic Club tras vacunarlo con dos tantos de su autoría. La fama que rodeaba a el niño de oro no pasó desapercibida y fue contratado por el mayor rival del Atleti, el Real Madrid.

Con los merengues Hugo desató todo su potencial como delantero nato tras anotar poco más de 200 goles en su paso con el Real Madrid y ganar cinco títulos de liga de forma consecutiva, además de triunfar en la Copa de la UEFA de 1986. De igual manera consiguió en cuatro ocasiones más el premio Pichichi, el cual distingue al jugador con mayor número de anotaciones en una temporada.

El pentapichichi de igual forma obtuvo la Bota de Oro lo cual le reconocía como el máximo goleador de liga en Europa en la temporada 1989-90. Sin embargo, las lesiones que marcaron sus últimas etapas con los blancos provocaron que disputara pocos partidos y decidió dejar al club español para regresar a México con el América. Su paso con el conjunto azulcrema fue breve, pero pudo conseguir nuevamente una Concachampions.

La puerta europea se volvió abrir para Hugo ya que para la temporada 1993-93 fichó con el Rayo Vallecano, con el club de Vallecas disputó casi treinta partidos y consiguió 16 goles, sin embargo, su esfuerzo no fue suficiente y la franja descendió esa misma temporada. Tras su breve retorno del viejo continente, Hugo regresó a México para formar parte de las filas del Atlante, equipo con el cual solo estuvo por un breve periodo.

Hugo logró, nuevamente, regresar a Europa con el Linz de Austria, equipo con el cual pudo conseguir un título de liga, sin embargo, otra vez el pentapichichi solo estuvo por una temporada y emigró al futbol estadounidense con el FC Dallas y un año después su carrera como jugador terminaría en el Atlético Celaya en 1997.

WASHINGTON, UNITED STATES - JUNE 19: WM 1994 in den USA, Washington, 19.06.94; Norwegen - Mexiko ( NOR - MEX ) 1:0; Hugo SANCHEZ/MEX (Photo by Lutz Bongarts/Bongarts/Getty Images)

Con la Selección Mexicana, Hugol tuvo también destacadas actuaciones, aunque no tantas como se quisiera. Su debut con el Tri se generó en 1977, logró participar en tres copas del mundo (Argentina 78, México 86 y Estados Unidos 94) e incluso logró un subcampeonato en la Copa América de 1993 ante Colombia.

Hugo no logró tener tanta actividad con el representativo mexicano debido a que antes no existían reglamentaciones o fechas FIFA, y un jugador en el extranjero siempre era difícil articularlo a los planes de la Selección. A pesar de no tener un papel tan relevante con el Tri, el pentapichichi consiguió una Copa Oro con la Selección azteca.

Criticado por unos, amado por otros, Hugo Sánchez regaló todo su talento a la afición que se deleitó con sus jugadas y goles, y a pesar de que las lesiones y la inestabilidad en equipos al final de su carrera mermaron su vida futbolística nadie le quita el título de ser el mejor futbolista mexicano en la historia.

Por: Manuel Vázquez Laguna