4359236389_7da6b11ac5_o

La guerra del futbol, versión El Clásico

España ha vivido sus días más gloriosos en el deporte en los tiempos más complejos de su economía. Los 10 años de crisis, paradójicamente, han dejado millones de personas sin empleo y la imborrable sensación de superioridad cuando de futbol se trata. El Barcelona y su cantera, La Masía, han sido los protagonistas en la dominancia del futbol español a nivel mundial en este mismo periodo, con 1 Copa del Mundo, 2 Copas Europeas y 4 Champions League.

Hoy domingo 27 de septiembre, la comunidad autonómica de Cataluña eligió a su parlamento por los próximos 4 años. No fue una elección más en donde los partidos políticos se distribuyen, mediante el voto de los ciudadanos, el número de escaños que les corresponden. Esta elección fue diferente.

Ayudará a esgrimir, de una vez por todas, la opción de una Cataluña separada de España y la de un Fútbol Club Barcelona, el mejor equipo del mundo a la luz de los números y a la vista de cualquier aficionado al futbol, fuera de la liga española y quizá hasta de las competiciones europeas.

España, independientemente del resultado de esta elección o de un futuro plebiscito, perderá sus dos joyas más preciadas: la industriosa Cataluña con sus vinos, sus fábricas, sus universidades y los más de 7 millones de turistas que recibe al año; y la máquina goleadora culé, que avanza victoriosa por todo campo de futbol combustionada por gigantes de la pelota de un metro con setenta de estatura en promedio.

En el año de 1969, un conflicto armado entre Honduras y El Salvador coincidió con un partido eliminatorio entre ambos países, en el camino al Mundial de México 70. La contienda que duró 4 días, fue relatada y titulada por Ryszard Kapuściński con un libro, La guerra del futbol.

En Cataluña, el fondo del discurso separatista no se debe a una aversión a España, radica en un profundo rencor a Madrid y a todo lo que la capital representa. Ayer, los días de la dictadura; hoy, una distribución del presupuesto nacional que no es equitativa con la zona que más genera a la frágil economía española, según los catalanes.

Entre el Sí (Cataluña Independiente) y el No, cada 6 meses se enciende la chispa del odio entre la capital de España y la de Cataluña. La tremenda rivalidad futbolística entre los dos equipos más potentes del país: Real Madrid y Barcelona. Una genuina guerra que se dirime entre patadas y golazos.

Cataluña no se independizará de España de la noche a la mañana pero lo terminará haciendo. Es la sensación que tengo después de estar una semana allá. Tarde o temprano pasará.

Cataluña se convertirá en un país independiente porque así lo quiere la gente y el Futbol Club Barcelona dejará de conquistar trofeos y corazones como un representante del futbol español. Lo hará por Cataluña. Su grito de guerra será el mismo y resonará más fuerte: ¡Visca el Barça y visca Catalunya!

La tensión en España es máxima por este asunto y será aún mayor cuando el próximo 21 de noviembre, Real Madrid y Barcelona, se enfrenten por primera vez en la temporada. El Clásico tendrá tintes de guerra.

Por Francisco Michavila
@fmichavila

Captura de pantalla 2015-09-27 a las 19.30.06