La imagen de la inmortalidad

Por Pedro González @gonmoc

El futbol nunca ha vuelto a ver a un defensor como Franz Beckenbauer, y muy probablemente no lo hará. El capitán alemán tenía la técnica del mejor delantero y la inteligencia del más creativo mediocampista… por lo que defender se convertía en un simple juego de avión (rayuela), en el que asistía al lugar exacto al que iría la bolita, la recogía sin mayor dificultad, y la arrastraba con la cabeza en alto al lugar que quisiera.

La imagen es en el estadio Azteca en 1970 durante el denominado "partido del siglo" en que Italia derrotó 4-3 a la Manschaft. En el minuto 8, la Azurra se puso en ventaja, misma que mantuvo hasta el minuto 90 en que Schellinger lo empató. Hubo prórroga y en tan solo media hora se hicieron cinco goles. El Kaiser, como llamaban a Beckenbauer, se fracturó la clavícula en el campo de batalla, pero eso no impidió que siguiera coordinando al conjunto alemán. A pesar de la derrota, por su pericia y coraje, Franz ganó la inmortalidad, digna de los guerreros más valientes.