4359236389_7da6b11ac5_o

Mamá, meteré un gol para ti

Cada sábado te levantas a la misma hora
preparas el desayuno, vas a mi habitación y con cariño
me despiertas con un beso en la frente.

Me recuerdas que será un gran día,
pues hoy tengo un partido que jugar.
-Un desayuno para campeones- me dices,
-necesitarás mucha energía hoy, corazón-.

Me comienzas a vestir,
no sin antes recordarme que tú estarás ahí
en el campo gritando mi nombre.

Siempre lo haces,
te emociona verme en el campo,
aunque solo juegue unos poco minutos
nunca dejas de alentarme.

En todos los partidos
juegue o no, tu me apoyas
me aplaudes y me animas
ya sea que esté en la banca o calentando.

Y si no entro a jugar
dices que no me ponga triste,
ya que soy demasiado bueno
y podría intimidar a los demás niños.

Por eso el entrenador me guarda,
quiere que esté en los partidos importantes
ya que deja lo mejor para el final.

Me repites que somos un equipo
juegue o no, tengo que apoyar a mis amigos
ganemos o perdamos, que nunca los deje solos
tú me has enseñado eso.

Pero si entro al campo a jugar
lo primero que escucho es tu voz
-¡Vamos hijo, tú puedes!

Parece que te convirtieras en otra persona
saltas, aplaudes y gritas más que las otras mamás
y no te importa que te vean haciéndolo.

Contigo todo está bien, siempre bien
pues al finalizar cada partido
un abrazo y un beso tuyo
me hace sentir mucho mejor.

Me repites a diario que soy tu campeón,
el mejor jugador que has visto
y que estás orgullosa de mí.

Gracias Mamá, por acompañarme,
por siempre estar a mi lado y apoyarme
en cada partido y en cada momento de mi vida.

Los goles que logre meter serán para ti,
porque tu me enseñaste a nunca bajar los brazos.

Por ser mi fan número uno, mi amiga y mi directora técnica
por eso y mucho más ¡gracias Mamá!
Sin tí no podría imaginarme el mundo.
-Meteré un gol para ti-
¡Te amo!

Por: Manuel Vázquez / @haymanolo