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Origen del futbol mexicano, entre el adiós y el ahora

Ver a la sociedad mexicana del siglo XIX es adentrarse en la historia de una época de transición que vive entre el adiós y el ahora, entre la despedida y la realidad. Los hombres y mujeres de la época porfiriana adolecían al mismo tiempo que disfrutaban la imposibilidad de llevar a cabo el concepto de progreso bajo el cual vivieron y perecieron. Es ahí donde entra la adopción de nuevas estrategias políticas y cultuales, entre ellas el futbol.

obreras porfiriato

Voltear la vista atrás y rastrear los primeros pasos del balompié en México nos presenta más que un ejercicio histórico, un escenario de la nostalgia donde un deporte introducido por la demanda de ciertos grupos industriales termina convirtiéndose en la figura del clamor popular.

El pabellón de México en la Exposición de París de 1900 ejemplifica esta necesidad por parte de la sociedad porfirista de insertarse dentro de la narrativa universal. Y es ahí justamente en este período de transición, que abandona una postura y se adecua al ejercicio crítico de principios del siglo XX. Donde el futbol llevaba tiempo de haber establecido lo que hoy conocemos como las Reglas de Cambridge (1863), que eventualmente dieron origen al balompié actual. De ahí que el surgimiento del amor por el balón en México se inscriba en un período posterior. Obedeciendo al interés político y económico de las clases altas porfiristas, por unificar lo mexicano con lo universal.

palacio de hierro porfiriato

Futbol Industrial

A partir del establecimiento del Banco Nacional Mexicano en 1882, la economía en la República Mexicana tomaba un matiz muy delicado, por un lado se apostaba por el desarrollo industrial pero por otro se dependía del capital extranjero. Al final la idea de autonomía por la que más de uno había muerto a lo largo del Segundo Imperio y la Guerra de Reforma, se venía abajo. Veracruz se convirtió así en un punto crucial para mantener relaciones comerciales con Europa. En conjunto con los estados que brindaban condiciones naturales para ser explotadas.

banco nacional porfiriato

Un ejemplo de esto nos lo brinda la industria minera y textil en el Porfiriato, núcleo que serviría de soporte para que se pudiera jugar al futbol en territorio nacional por primera vez.

Un claro ejemplo sin duda es el C.F. Pachuca, fundado el 1 de noviembre de 1892 por los mineros ingleses de la entonces Compañía Minera Real del Monte de Pachuca, que dieron de alta al equipo de acuerdo al periódico The Mexican Herald, como: Pachuca Athletic Club. Sin embargo, sucede algo sumamente peculiar y es que ya para 1894, nace el Reforma A. C. también por obra de la comunidad inglesa que residía en la Capital de la República. De hecho, tal es la efervescencia por comprender y asimilar un deporte que cumpliera con el lema de progreso del régimen, que no tardó en aparecer The Mexican Sportsman, la primera revista especializada en el ámbito deportivo en septiembre de 1896.

pachuca 1903

Al parecer la industria había traído consigo un mundo desconocido, pero también salvaje e injusto. Con sueldos bajos, los obreros aguardaban los pocos espacios que les permitía el trabajo para encontrarse consigo mismos, el balón entonces rodaba y ya para 1902 el British Club funda la Liga Amateur de Futbol Asociación, con equipos que venían del México Cricket Club y de los textileros de Orizaba, sin olvidar claro a los mineros del Real Monte de Pachuca. Así nacía el balón en el imperio Azteca. Pero no todo es la capital ni mucho menos el estado de Hidalgo. Habría que preguntarnos: ¿cuál es la historia de Orizaba? Quizá para rescatar uno de los primeros sitios a los que llegó el futbol en México, antes de pisar la Ciudad de los Palacios.

british club

Orizaba, el nacimiento olvidado

Así como todo cambia en Macondo con la llegada del tren amarillo, la modernidad golpeó de lleno en la vida cultural de Orizaba. Tomas Grandisson eminente hombre de negocios y escocés de cepa, administrador de la fábrica Cocolapan, llegó a decir que la ciudad veracruzana pintaba para convertirse en la próxima Manchester mexicana, cercana al centenario de la independencia su sentencia se cumplía al menos en el ámbito de producción textil.

Fabrica Cocolapan Veracruz

Como bien ha visto Frederic Jameson, el capital se impone de manera conjunta en el ámbito cultural como en el económico. Fue así que las condiciones comerciales en Orizaba planificaron lo que posteriormente se denominaría como desarrollo desigual, creando a un tiempo una clase que trabajaba y producía pero que no era dueña de lo que labraba su esfuerzo y constancia. El futbol entonces fue adentrándose también entre los trabajadores como entre el ideario popular. Pero a diferencia de Pachuca y la Ciudad de México, el ámbito cosmopolita de Orizaba nutría el balompié. Veracruz como puerto del régimen brindaba el trampolín perfecto para el tránsito de extranjeros.

Santa Gertrudis Jute Mill Company Ltd, fue la plataforma ideal donde el toque rápido y la articulación del balompié mexicano comenzó su trayecto. El Dorado del futbol, allí en un tiempo religioso donde la forma y la esencia se mezclaban con la pasión. La Estación del Ferrocarril observa con sorpresa como nace de su vientre la empresa fundada por el escocés Thomas F. Kinnell, que se encontraba en un punto clave. Lugar mítico que abrazaría la fundación del Orizaba A.C., el cual vio por primera vez la luz siendo solamente un club deportivo en 1898, pues sería hasta 1901 que la pelota surgiría conformando un equipo. En sus filas militaban jugadores británicos que posiblemente habían emigrado desde sus tierras en busca de fortuna. Ya para el 14 de diciembre de 1902, se enfrentarían al British Club, ganando 1-0. El futbol había echado raíces en tres puntos clave del país. Al final solo quedaba tomar un whiskey y disfrutar de la charla.

ferrocarril porfiriato

El fin del mandato británico

Con la eclosión del deporte del balompié en tres puntos fundamentales de la República Mexicana, como Pachuca, Orizaba y la capital, no tardó en extenderse su influencia a otros espacios urbanos. Sobre todo en la Ciudad de México, donde empezó a gobernar otros lugares, abanderando la causa de la Escuela Normal y el Instituto Williams, que vieron emerger una nutrida gama de toque que ya no obedecía solamente al monopolio británico. De ahí la fundación posteriormente de bastiones como L´Amicale Française en 1911 y el Club España de 1912, formatos del balompié que se alejaban de la figura titánica de los británicos que si bien trajeron el futbol, no se les podría considerar baja la imagen prometeica, ya que la adopción de la pelota en espacios como Orizaba pendía de los formatos sociales y culturales, que demandaban una introducción de temas extranjeros que se pudieran unificar con el ámbito nacional.

club españa 1912

Nadie quizás imaginó la tremenda potencia creadora que tendría el futbol, desde las regiones cafetaleras hasta lo profundo de las minas. En un tiempo de la memoria que nos brinda toda una sociedad mexicana que después de guerras intempestivas miraba con esperanza el siglo XX. Mientras afuera en sus tiempos libres, los obreros jugaban futbol, allá en el gobierno de la libertad que no conoce fronteras.

veracruz 1912

Por: Andrés Piña/@AndresLP2