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Cómo Pink Floyd aprendió a amar al balón

Reino Unido. La nación del té, la Reina y los autobuses rojos de doble piso, pero también de la invasión británica. El país que vio nacer el balompié es cuna de grandes músicos del siglo XX, tales como los Beatles, los Rolling Stones y, por supuesto, Pink Floyd, y no es ninguna sorpresa que esta última agrupación haya expresado su amor por el balón tanto en sus canciones como en su vida cotidiana.

En los setenta, la banda de rock progresivo formó su propio equipo de futbol: Pink Floyd FC. Mientras que Roger Waters se dedicaba a cuidar la portería, Nick Mason, Richard Wright y David Gilmour se encargaban de correr por el rectángulo verde. Aunque no se sabe demasiado sobre este tema, se especula que pudieron jugar en una de las tantas ligas que existen en el país de la rosa tudor.

Y eso no es todo. En la canción Fearless se escucha a un coro de aficionados de Liverpool cantando You’ll never walk alone, el conocido lema del club inglés. Existen muchas interpretaciones sobre este guiño a los Reds, pero lo cierto es que el grupo nunca se ha pronunciado al respecto, aunque se sabe que Waters y Gilmour son seguidores del Arsenal.

No sabemos si la afirmación en la canción Money sobre comprar un equipo de futbol sea irónica, lo que sí, es que los ingleses profesan un amor por este deporte que no han podido ocultar.

Por Carolina Caballero