#RabonaRecomienda: La vida es bella

¡Lloremos todos...!

La historia ya la conocemos, Guido, es un hombre con una fe y alegría inquebrantables. Fe y alegría que utiliza para mantener la inocencia en su hijo durante su estancia en el campo de concentración y afrontar su terrible realidad de una forma distinta. “Guido” nos enseña que nuestra postura ante la adversidad nos puede ayudar a sobrellevarla, incluso si ésta es tan grande como una guerra.

No pretendo contarles la película; la mayoría ya la han visto, y los que no, no merecen que una historia tan grande sea contada de manera tan ligera. Sin embargo, me gustaría destacar algunos aspectos de la relación entre Guido y su hijo.

En esta película rompe el paradigma de las películas sobre la Segunda Guerra Mundial. Aunque el drama y la tragedia son parte de sus ingredientes, la película nos hace reír constantemente y deja una sonrisa en el rostro en cada escena. Este juego de contrastes son los que hacen que “La vida es bella”, sea una película única y mereciera el premio Oscar a mejor película extranjera. Hecho que de no haber presentado así, poco habría importado, ya que el reconocimiento del público estará siempre del lado de historias como esta, más allá de los premios.

La relación que encuentro entre esta película y el futbol es simple: el intentó por parte de alguien para que “la vida sea bella”. Por lo general los aficionados sólo conocemos la cara exitosa del futbolista, pero, desconocemos aquello que lo volvió así: sacrificio; incluso este “sacrificio” no ha sido por parte del futbolista en sí, sino de su familia.

No es ningún secreto que los futbolistas suelen tener orígenes muy humildes, tal es el caso de Messi. El crack argentino viene de un lugar dónde el futbol es un punto de fuga; es la “escalera” para un mundo mejor. Pero en orden para llegar a esa “escalera”, necesitó de un impulso; impulso que responde a familia, en particular su padre.

El padre de Messi fue quién lo llevó a cada prueba, entrenamiento o partido; fue él quien lo acompañó a Barcelona y dejó todo para que “La Pulga” pudiera probarse y demostrar al mundo que valía pagar su tratamiento de hormonas de crecimiento.

La lectura que hago de ambos casos, es que el sacrificio que está dispuesto a hacer un padre (o una madre) por su hijo no tiene igual. Por ello la película basada en el libro “Un testimonio del Holocausto”, merece toda nuestra atención. No importa que seamos futbolistas, abogados, arquitectos o bomberos, en cada uno de nuestros logros tenemos a algún familiar detrás, que nos ha facilitado aquellos momentos difíciles para que nosotros vivamos en plenitud. Ya sea un padre o una madre; un hermano o hermana; tío o abuela, la familia es parte fundamental de lo que somos, seremos y fuimos; y por ello no existen palabras suficientes de agradecimiento hacia ellos.Ellos son quienes hacen “la vida bella”.

tumblr_lixnp0R3Pe1qh1mq2o1_500