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Ricardo Saprissa: el futbol como formación humana

Sí, Ricardo, como bien suponen, es el hombre detrás del Deportivo Saprissa, el club costarricense más laureado de todo el país. Un 16 de agosto pero de hace casi 27 años, Ricardo Saprissa falleció y su historia vale la pena ser contada. Admiración total por personas así.

Salvadoreño de nacimiento pero naturalizado español y costarricense. Hijo de padres catalanes, estudió sus primeros años y tiró sus primeros tiros libres en Barcelona, sin embargo, la muerte de su padre lo devolvió a América. Estuvo muy cerca de debutar con la Selección mayor salvadoreña pero debido a su graduación como ingeniero de la Escuela Politécnica Militar no pudo asistir al torneo. Ya con título en mano, decidió regresar a Barcelona a buscar fortuna.

Su título no se lo revalidaron y tuvo que ganarse la vida de otra manera, ahora como empresario. Ahí siguió jugando futbol, ahora con el Real Club Deportivo Espanyol, y como antes del nacimiento del futbol moderno el jugador debía ganarse la vida con otras profesiones además del balompié, el pequeño empresario abrió una tienda de ropa en la capital de Cataluña. Para 1922 ya era titular como lateral derecho. Cabe decir que fue el primer jugador extranjero en debutar en la liga española.

Ricardo Saprissa

Un tipo serio y profundamente profesional que nunca fue expulsado y nunca cobró por jugar, para él, el futbol tenía otra función, más formativa que económica, más de disciplina y salud corporal que de éxito o fama. Humildad que lo llevó a ser exitoso no sólo en el futbol (incluso fue capitán del Espanyol después de la partida del mítico portero Zamora al Real Madrid) sino en muchos otros deportes.

Fue campeón representando a España en hockey sobre hierba y en el tenis dobles en la Copa Davis entre 1923 y 1924; participó también en las Olimpiadas de 1924. Ah, además del futbol, hockey y tenis también jugaba polo y practicaba box. Queda claro que la especialización a la que somos sometidos actualmente en todos los ámbitos termina por mermar nuestra potencialidad y creatividad, pero es que Ricardo es un ejemplo de eclecticismo deportivo que lo pinta de grandeza histórica. Muchos lo llamaron el Sportsman. Carl Lewis no es único, gente.

Sportsman Saprissa

La historia no termina aquí, una vez retirado del futbol, su hermano le pidió que le ayudara a levantar un negocio textil en San José, Costa Rica, y eso provocó su partida de Europa. Su llegada a Costa Rica cambiaría el ritmo del país, le daría un nuevo giro. En 1935, un grupo de vecinos de San José que buscaba incursionar en el futbol juvenil de forma modesta, decidió formar un equipo y nombrarlo Saprissa F.C. en honor a Ricardo, el cual apadrinó y se hizo su presidente. En 1948, un equipo que tenía como misión educar a los jóvenes con valores y forjarlos para la vida, se estableció como un club independiente: el Deportivo Saprissa F.C.

Fue en un bello momento donde las coincidencias parecen mágicas que el Saprissa adquirió identidad. La anécdota cuenta que los colores oficiales del uniforme eran el rojo y el blanco, sin embargo, Don Ricardo quería que los colores fueran el azul y el rojo, recordando el primer uniforme del Barcelona, ciudad donde había vivido. Los uniformes se confeccionaban en la fábrica textil de su hermano. Un accidente en el proceso de producción llevó a lo inesperado; los hilos azul y rojo se mezclaron dando como resultado un tono entre morado y violeta que encantaría a todos y se quedaría como símbolo del equipo, obviamente con la enorme S de color blanco en el pecho. Los Morados habían nacido.
En 1966, decidieron que era hora de que el mundo supiera de ellos y construyeron un estadio y lo titularon Estadio del Deportivo Saprissa. Cabe mencionar que el Saprissa es actualmente el equipo más ganador del país.

Ricardo siempre vio al futbol no como un espectáculo sino como un proceso de formación, por eso decidió apoyar durante muchos años a niños sin recursos y pagarles su formación educativa. José Antonio Pastor publicó una biografía sobre él titulada: Ricardo Saprissa: El campeón total que fue el libro más vendido durante siete semanas en Costa Rica, y un año después, junto al historiador Jordi Puyaltó, realizarían una segunda edición publicada en Barcelona titulada: Ricardo Saprissa: una vida de leyenda.

saprissa jugando hockey

Además de todo, fue director técnico de la Selección de Costa Rica. Imaginen a qué grado era el respeto de la gente por él, que se dice que una vez en Barcelona le robaron su automóvil y cuando se enteraron que era suyo se lo devolvieron con una nota: Perdone don Ricardo, no sabía que fuera suyo.

Por: Diego Andrade/@diego_a72