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El Tubo Gómez, guardameta del Campeonísimo

La campaña actual de las Chivas Rayadas de Guadalajara ha sido una bocanada de aire fresco para su afición, pero las épocas en donde se levantaban como campeones, sin duda quedan lejos. Y qué decir de las temporadas largas cuando brillaban todos esos mexicanos que eran la base de la Selección Nacional. Para el recuerdo queda la época del Campeonísimo, donde brilló uno de los guardametas legendarios de este plantel: Jaime, El Tubo Gómez.

El Tubo Gómez era una persona entregada al deporte, sus condiciones físicas siempre sobresalieron en su carrera, además de su constancia y su carisma con el público. Nació Chiva y así murió un 4 de mayo del año 2008, a pesar de tener un breve paso por el Club Laguna y los Rayados de Monterrey. Sus años más brillantes los pasó vestido de rojiblanco defendiendo los tres postes de aquella legendaria escuadra de mitad de los años 50, cuando llegaron a conquistar hasta 4 títulos consecutivos y se quedaron a un gol del pentacampeonato.

Antes de debutar en mayo de 1950, disputó los Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en Guatemala en marzo del mismo año, la curiosidad es que participó en el representativo de voleibol, que de acuerdo con El Tubo, se coronó campeón de ese torneo. De ahí fue donde se ganó el apodo de Tubo, pues Fernando Cortés uno de los periodistas que lo veían jugar, dijo que golpeaba el balón con un fierro en lugar de su mano. También participó en equipos de básquetbol, pero el deporte que había cautivado su personalidad fue el balompié.

Después de un inicio de carrera donde la titularidad no era una garantía, Jaime comenzó a esforzarse hasta quedarse con el puesto en definitiva. Después de eso, la historia es ampliamente conocida; obtuvo, entre títulos de CONCACAF, Liga mexicana, Copa, Campeón de Campeones y giras internacionales, un total de 22 trofeos que forjaron la historia del equipo más ganador de Guadalajara. También es recordado (principalmente por aficionados de los rojinegros del Atlas) en el clásico tapatío, como el portero que se burló de la ofensiva atlista, ya que al comenzar ganando por un amplio marcador en 1955 frente a los zorros, se sentó y recargado en el poste, se puso a leer una revista. El resultado final sería un escandaloso 5-0 a favor de las Chivas, en una de las victorias más humillantes en el clásico más añejo del balompié mexicano.

Mundialista en Suecia 1958 y Chile 1962 con la Selección Nacional, decidió culminar su carrera, después de jugar una temporada con el Monterrey y otra más con el Laguna. El Tubo se retiró del futbol profesional en 1970, aunque su amor por el deporte lo mantuvo en competencia. Acudió a un par de campeonatos mundiales de atletismo en la categoría máster, además de formar parte de la Selección Nacional de cachibol, un deporte claramente para personas mayores.

El Club Deportivo Guadalajara es sin duda el equipo más popular del balompié nacional, una escuadra de gran tradición cuya historia se sostiene gracias a distintas figuras que han vestido la camiseta rojiblanca. Jaime, El Tubo Gómez, es uno de los porteros más recordados y queridos por la afición. Toda su vida se entregó al deporte y a las Chivas Rayadas, sin duda, una leyenda que jamás podrá ser olvidada.

Por Jorge Emilio Mendoza Piña @georgehatetweet

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