Un verdadero capitán

Por Leonardo Ramos @LeoRamosMX

Probablemente ayer vimos uno de los partidos más extraños en toda la historia del Santiago Bernabéu. Vimos un Real Madrid vulnerable, apático, displicente. Un Real Madrid que sembraba pánico en sus aficionados cada vez que el Schalke se acercaba a su portería. Las únicas dos veces que recuerdo haber visto una defensa así, ha sido contra el Barcelona. La primera, aquella vez que Ronaldinho se encargó de despedazar la zaga madridista, marcando un hat-trick, saliendo del campo ovacionado y aplaudido por los propios aficionados merengues. La otra, cuando los culés le marcaron cinco al Madrid en el Camp Nou. Sin embargo, el partido de ayer ya ha sido muy comentado y no pretendo indagar mucho en el funcionamiento del equipo.

No es un secreto que los mejores años de Iker Casillas ya han pasado. Hoy por hoy, el guardameta madridista suele cometer errores básicos en prácticamente todos los partidos, que nos lleva a preguntarnos si realmente tiene nivel para ser el portero titular del Real Madrid. Para mí, la respuesta siempre será "sí". Más adelante explicaré por qué. Ayer, Iker participa en 3 de los 4 goles del Schalke 04, desatando así la silbatina de un público exigente y que está acostumbrado a que su equipo gane con el puro escudo de la camiseta.

Para los que no están enterados, los jugadores del Real Madrid tienen la costumbre (ahora convertida prácticamente en una obligación) de agradecer al público que asiste al Santiago Bernabéu o a cualquier estadio donde juega el conjunto merengue.

Ayer, al finalizar el encuentro, Cristiano Ronaldo parecía dirigirse muy seguro hacia los vestuarios sin siquiera voltear a ver la tribuna. El astro portugués había marcado dos goles durante el encuentro y los había festejado con cierta rabia, retando al público por las constantes críticas hacia el equipo. Al percatarse de la situación, Iker decide "perseguir" a CR7, obligándolo a regresar al centro de la cancha a despedir a los aficionados. En la foto podemos ver que Cristiano apenas y voltea a ver al capitán, como diciendo: "Hice dos goles, sin mí estaríamos eliminados. Ellos son los que tienen que agradecerme." Mostrando autoridad y liderazgo, y sin miedo de enfrentar al mejor jugador del mundo, Casillas regaña a Ronaldo, quien termina regresando al centro de la cancha, alzando apenas las manos para despedir al público.

Con esto sustento mi teoría de que, mientras esté en el Real Madrid, Iker Casillas debe ser titular sí o sí. Además de la injusticia que es darle la espalda ahora, después de todo lo que le dio al Madrid y a la selección española. Iker es un jugador de esos que ya no hay, un futbolista comprometido con el equipo que lo vio nacer y le dio la oportunidad de ser todo lo que es hoy. Iker es un verdadero capitán, el símbolo madridista, y seguramente por eso es tan difícil, al menos para mí, imaginarse un Real Madrid sin Casillas en el arco.

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