Radamel Falcao
Radamel Falcao

En su momento fue el mejor centro delantero que había en el planeta; ningún otro tenía la técnica, la fuerza, la velocidad y el olfato goleador que lo convirtieron en un nueve de élite. Sus jugadas y sus anotaciones hablaban por sí mismas. Pero en la relación de Radamel Falcao García con el gol las lesiones entrometieron.

Pequeños y grandes goles

Falcao, apodado como “el tigre”, nació Santa Marta, Colombia, y desde siempre ha tenido arraigado el deporte. Su padre, Radamel García, jugó futbol profesional en Venezuela y Colombia; su madre, Carmenza Zárate, fue testigo de las primeras patadas al balón por parte del goleador colombiano pues, cuando tenía dos años, Falcao comenzó a jugar con su pelota con mucha emoción tras haber visto un partido por la televisión.

Cuando tenía cuatro años, su padre fue fichado por el Deportivo Táchira y tuvieron que mudarse a Venezuela. Una vez ahí comenzó a practicar deporte; la mayor parte del tiempo se decantó por el béisbol, alternándolo con futbol. Los entrenadores le veían mucho potencial en el deporte más representativo de aquella nación.

La estrella sudamericana comenzó a lucirse a su regreso a Colombia, cuando anotó más de 50 goles en la selección infantil de Bogotá. Gracias al talento y al olfato goleador que demostró, debutó a los 13 años en el club Lanceros de Fair Play, ahora conocido como Lanceros de Boyacá.

Nuevo país, nueva oportunidad

Falcao duró poco en su natal Colombia. Su padre desde siempre soñó que su hijo saliera de su país para jugar en Argentina, donde se jugaba el mejor futbol del continente y a donde no muchos colombianos iban a probar suerte. 

Gracias a Silvano Espíndola, entrenador argentino, fue que el nombre de Radamel Falcao comenzó a sonar en las fuerzas básicas del River Plate, donde el colombiano fue contratado. Dentro de las exigencias de su representante estaban que Falcao pudiera entrenar con el primer equipo; para su llegada al entrenamiento, anotó cinco goles.

Lesiones, compañeras de vida

A su corta edad, el delantero ya padecía con el tema de las lesiones. Cerca de su debut tuvo que ser intervenido en dos ocasiones: la primera lesión fue en el tobillo y, cuando estaba mejorando, llegó la segunda intervención, ahora en el pubis.

Finalmente, llegó el debut soñado. En 2005, el Tigre jugó su primer partido contra Gimnasia y Esgrima de la Plata, pero, al igual que durante el primer semestre, tuvo un paso sin pena ni gloria. Fue hasta que llegó el “Mostaza” Merlo a dirigir a los Millonarios cuando Falcao comenzó a ser una máquina de goles.

Nada, ni nadie, parecía capaz de frenar la capacidad de Radamel para hacer goles. Sin embargo, llegó una nueva lesión en 2006: ruptura de ligamentos. Esta lesión lo alejó de las canchas por siete meses; al regresar, la dura competencia hecha por Gonzalo Higuain impidió que tuviera muchas oportunidades dentro del equipo titular.

¿Europa? 

Tras su recuperación, ganó de nueva cuenta la titularidad. Con grandísimas actuaciones que incluían dobletes o tripletes en partidos de Copa Libertadores, la afición comenzó a ilusionarse con un título de la mano del colombiano, el cual llegó para el Clausura 2008. Con estas actuaciones, era cuestión de tiempo para que los ojos de Europa estuvieran puestos sobre el delantero.

Partió de Argentina rumbo a Portugal con 45 goles en 111 partidos. Allá, el Porto lo estaba esperando con los brazos abiertos. Para su primera temporada dejó la cantidad de 34 goles en 42 partidos, pero sin la oportunidad de poder alzar un campeonato.

Para la segunda, Falcao y el Porto ganaron todo lo que jugaron: la liga y la copa fueron arrasadas, así como la UEFA Europa League, torneo donde el colombiano rompió el récord que pertenecía a Jürgen Klinsmann como máximo anotador en una temporada, pues marcó 17 goles, incluyendo el gol del título.

Goles que valen dinero

Tras un paso corto por Portugal, dejó la marca de 72 goles en 84 partidos, el Atlético de Madrid no dejaría pasar la oportunidad de tener en sus filas al goleador colombiano, lo fichó en el 2011 y rompiendo los siguientes récords de transferencia: el jugador por el que más se pagó en la historia de la Primera División de Portugal, el futbolista por el que el Atlético de Madrid pagó más dinero y el colombiano por el que más dinero se pagó en la historia; la cantidad rondó en 47 millones de dólares.

Tal cantidad fue bien invertida, pues la llegada del delantero sudamericano fue fructífera. El colombiano nuevamente ganó la UEFA Europa League, anotando el gol que dio el triunfo contra el Athletic Club. En esa edición, Falcao también fue el máximo anotador, pero con 12 goles.

Los colchoneros y el tigre también consiguieron hacerse con la Copa del Rey y con la Supercopa de Europa, donde Radamel anotó un triplete en la final contra el Chelsea.  Tanto fue el éxito que tuvo con “el Atleti” que la lesión que tuvo no opacó su rendimiento.

¿El mejor nueve del mundo?

El 2012 fue un año dulce para el atacante, pues además de todos los títulos obtenidos y la enorme cantidad de goles, fue nombrado como el mejor “9” del mundo y como uno de los mejores futbolistas en su momento, solo por detrás de Messi, Cristiano Ronaldo, Xavi e Iniesta.

De esta manera, el mundo tenía los ojos en el talento del centrodelantero y se despediría de los colchoneros con una cantidad de 70 goles en 91 encuentros disputados. Su próximo destino estuvo en Francia, junto a su compatriota James Rodríguez, para vestir la camiseta del Mónaco, al cual llegó por 63 millones de euros.

Toda Colombia estaba enamorada y esperanzada de la dupla que estos futbolistas podían tener, poniendo énfasis en la eliminatoria de CONMEBOL rumbo a la Copa Mundial de Brasil 2014, pero Radamel nuevamente se vería frenado por una lesión de ligamento cruzado, la cual lo mantuvo alejado de las canchas e impediría que participara en el Mundial. A partir de este momento, a pesar de que el interés de los equipos se mantenía en el colombiano, no pudo recuperar el nivel que una vez tuvo.

Vieja compañera: lesión

Cuando el colombiano se recuperó de la lesión, vio en Inglaterra su próximo destino, pero con un paso inadvertido. Manchester United y el Chelsea fueron los equipos interesados en el colombiano. Anotó cuatro goles con los reds y un solo tanto con los blues, disptó únicamente 38 juegos entre ambos equipos.

Sin pena ni gloria, Falcao regresó a vestir la playera del Mónaco donde hizó dupla con Kylian Mbappé para la opción del título de la Ligue 1 y alcanzó una semifinal de la UEFA Champions League, ronda a la que más lejos ha llegado el tigre cayendo ante la Juventus.

Actualmente, el que en su momento fue el mejor atacante del mundo, juega en la liga turca vistiendo la camiseta del Galatasaray, al cual llegó por 10 millones de euros. Desde su llegada en 2019, únicamente ha disputado 29 encuentros, anotando 16 ocasiones.

¿Continuidad?

Falcao siempre tendrá la espinita de perderse el Mundial de Brasil, pero, a pesar de eso, el delantero es el máximo anotador de la Selección Colombiana. 34 goles repartidos en amistosos, eliminatorias e inclusive en Rusia 2018, donde anotó su primer y único gol en mundiales ante Polonia.

Los años han pasado y, sin duda alguna, el mundo del futbol recordará a aquel tigre depredador del 2012. Se seguirán hablando de las lesiones que Falcao ha tenido, pero siempre será digno contar la cantidad de goles que el colombiano ha cosechado a lo largo de su carrera.

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Por: Ángel Sánchez / @AngelSG_MX

 

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