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Vida y balón: el partido de Bradley

En el año 2013 y con tan solo 18 meses de edad, Bradley Lowery fue diagnosticado con neuroblastoma –tipo muy raro de tumor canceroso que se desarrolla a partir de tejido nervioso, atacando principalmente zonas como el cuello, espalda, médula espinal o riñones –. Él y su familia lucharon contra éste por más de dos meses hasta que la enfermedad entró en fase de remisión.

Sin embargo, en julio del 2016 y ya con cinco años de edad de vida, los médicos realizaron nuevos exámenes que les hicieron determinar que el cáncer había regresado. Ante esto, no solo el amor de sus padres y familia le permitieron seguir luchando, sino también su pasión por el futbol.

El neuroblastoma afecta a menos de 100 niños en el Reino Unido, siendo menores de cinco años los que la contraen en mayor porcentaje. Es por ello que las mejoras e innovaciones en medicamentos y tratamientos han permitido que muchos de ellos logren sobrevivir, sin embargo, el tratamiento progresivo que requería Bradley no se realiza en Inglaterra, sino en Estados Unidos, por lo que su familia comenzó a recaudar fondos.

Amor por The Black Cats

El niño inglés fue un ferviente seguidor del Sunderland Association Football Club, escuadra que fue fundado el 17 de octubre de 1879. 142 años de existencia en los que ha conseguido seis títulos de la First Divison (1891-92, 1892-93, 1894-95, 1901-02, 1912-13, 1935-36), dos FA Cup (1936-37, 1972-73) y una Community Shield (1936).

La historia de Bradley y su amor por el Sunderland llegó hasta los oídos de la Institución Deportiva, por lo que decidieron apoyar de diversas formas al pequeño fanático. La primer muestra de apoyo por parte de la escuadra inglesa se dio el 12 de septiembre del 2016, cuando enfrentaron al conjunto del Everton Football Club por la liga inglesa.

Jermain y otros nuevos amigos

Bradley y sus papás fueron invitados al Stadium of Light, y no solo eso, sino que también saltó al campo tomado de la mano de su jugador favorito del equipo, Jermain Defoe, para así acompañar a su equipo durante la entrada protocolaria. Además, dio la patada inicial del cotejo, para después correr directamente a abrazar al gato Samson, mascota de los locales. Cuando las manecillas se instalaron en el minuto cinco, se hizo una pequeña pausa para que todos vitorearan y aplaudieran al niño.

El marcador terminó por favorecer a los visitantes por un 0-3, donde Romelú Lukaku anotó la tripleta, sin embargo, el resultado fue algo anecdótico en comparación con todo lo que se vivió esa noche. Es importante no dejar de lado, que el Everton también demostró algo más que futbol en ese encuentro, ya que después del mismo, donaron 7000 mil libras para los tratamiento de Bradley. Y días después subastaron playeras firmadas por el plantel para conseguir aún más fondos que aportar.

Llegó el 14 de diciembre del 2016, el Sunderland recibió al Chelsea Football Club en una nueva jornada por la Premier League, y una vez más, el futbol hizo sonreír a Bradley. En esta ocasión antes del cotejo, el pequeño tuvo la oportunidad de hacer calentamiento con los jugadores del cuadro local, aunque también con los visitantes, quienes aprovecharon para regalarle la playera del Chelsea repleta de firmas por cada uno de los futbolistas.

Poco antes de que el encuentro iniciara, el delantero español Diego Costa colocó el balón cerca de la portería protegida por el bosnio Asmir Begović, Lowery pateó el esférico para batir al portero y anotar, un gol que hizo estallar en júbilo no solo al niño inglés, sino a todos los asistentes que colmaron el estadio. Como ocurrió contra el Everton, al llegar el minuto cinco, el juego se detuvo para aplaudir y cantar en apoyo a Bradley.

Después del partido en el que el Chelsea venció a los locales por un 0-1 con anotación de Fabregas, la BBC (British Broadcasting Corporation, por sus siglas en inglés) eligió el gol de Lowery junto con el del armenio Henrikh Mkhitaryan del Manchester United Football Club, como los dos mejores del mes de diciembre.

“Nos despertamos esta mañana con la noticia de que el gol de Bradley fue designado como el gol del mes. Es increíble y queríamos agradecer a todo el mundo por su apoyo”, comentó Gemma Lowery, la madre del niño ante la BBC.

Un marcador difícil de remontar

Durante esas fechas decembrinas, el club Sunderland se encargó no solo dibujar una sonrisa en su pequeño gran fanático a partir del balón, sino que además le sorprendieron con un mágico regalo de Navidad al llevarlo al parque temático y de diversiones Harry Potter World, pues también es un fan del mago.

Desafortunadamente, a comienzos de enero del 2017, los médicos determinaron que el cáncer ya era terminal, por lo que los tratamientos y medicamentos que recibió Lowery estaban enfocados a aliviar el sufrimiento físico que pudiera padecer. Es por ello que el seguidor del Sunderland tuvo que permanecer en el hospital, lo que no le permitió ir al estadio a apoyar a su amado equipo.

El 11 de febrero de ese año, todo el equipo llegó al hospital donde se encontraba Bradley, para así poder mostrarle su apoyo en momento tan difícil y complicado. Llamó la atención que en una de las tantas visitas de los jugadores, en una ocasión Lowery no quería soltar a Jermain Defoe, por lo que el jugador inglés decidió pasar la noche con el pequeño para acompañarlo.

“Estadio de la luz”, nombre del estadio del Sunderland, que precisamente se convirtió en el escenario que dio eso y más a un pequeño y a su familia, para poder disputar el partido más importante que jamás tendrán. Caprichoso futbol lleno de injusticias, como la vida misma. ¿Por qué suceden cosas así? Difícil de explicar.

Silbatazo final

El tiempo regular se fue ido a tiempos extra, y Bradley hizo lo posible hasta no escuchar el silbatazo final, teniendo claro que la esperanza no podía perderse. Su familia, así como todos aquellos que le conocieron y claro, su amigo Defoe, esperaron una de esas jugadas que cambian el rumbo del partido, de aquellas que logran consagrarse entre aplausos, cánticos, pero sobre todo, una felicidad inconmensurable por estar ahí, vivo. Desafortunadamente el resultado no fue el esperado.

“Mi niño valiente se ha ido con los ángeles hoy”. (Gemma Lowery)

El 7 de julio del 2017, Bradley Lowery falleció con tan solo 6 años de edad. Infinidad de personas se congregaron en las calles de Sunderland para hacer un homenaje al pequeño. Los padres de Bradley, Gemma y Carl, siguieron el coche fúnebre y detrás de ellos venía el futbolista Jermain Defoe.

A pedido de la familia, cientos vistieron camisetas de futbol, ​​incluidas la roja y blanca de Sunderland, la negra y blanca de Newcastle, la azul de Everton y la verde y blanca de Celtic.

A pesar del tiempo que ha transcurrido, Jermain Defoe no ha dejado de hablar de las enseñanzas que Bradley dejó en su vida, de quien no deja de referirse como “pequeña superestrella”. Recientemente, en el 2018, el atacante inglés se tatuó en su muñeca derecha “BRADS”, por supuesto a en honor a ese niño que nos mostró que, por más complicado que pueda parecer todo, jamás hay que perder la esperanza.

 

Por: Ricardo Olín García / @ricardo_olin

 

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