
Con su fichaje confirmado, Santiago Giménez fue un invitado de honor en San Siro el pasado 2 de febrero, cuando el AC Milan se enfrentó al Inter. Desde la grada pudo presenciar una de las rivalidades más trascendentes del futbol.
Este miércoles, al entrar de cambio durante el segudo tiempo, Santi se convirtió en el primer jugador mexicano en formar parte de este clásico histórico.
Ésta es una enemistad que data desde el origen de los equipos y que fue bautizada posteriormente como el Derby della Madonnina.
Como es el caso de muchos equipos históricos alrededor del mundo, el Milan Foot-Ball and Cricket Club – después conocido como la Associazione Calcio Milan – fue fundado por ingleses en 1899. Alrededor de esos años, el nacionalismo tomó un papel protagónico en un tenso contexto político italiano. El futbol no se vio exento. En 1908, la Federación creó dos campeonatos diferentes: uno admitía extranjeros y el otro era compuesto únicamente por futbolistas locales.
Dicha división también se convirtió en una discusión dentro del club de Milán, lo que provocó el descontento de varios miembros. Un sector de ellos se separó del equipo para mantener los ideales internacionalistas que, en primer lugar, dieron origen a la institución. Fue así como ese mismo año nació el Football Club Internazionale, con una presencia importante de jugadores suizos que incluían a su primer capitán: Hernst Marktl.
El Inter no obtuvo apoyo únicamente de extranjeros. Existieron múltiples miembros italianos, principalmente intelectuales, artistas y gente de la clase alta, que secundaron la ideología del equipo.

El primer duelo oficial entre los equipos de Milán curiosamente no se disputó en Italia, sino en Suiza. Aun así, los Rossoneri se llevaron el triunfo por un marcador de 2-1. Dicho resultado no fue augurio de lo que estaba por venir. Desde el nacimiento de sus rivales, el Milan no consiguió un Scudetti hasta 1951. En ese tiempo, el Inter levantó el título de primera división italiana en cinco ocasiones.
La enemistad ha evolucionado mucho desde ese entonces, incluyendo un renombramiento de la misma. Según la leyenda, en la década de los cincuenta, un tifoso interista proclamó a la Madonna como suya, refiriéndose a la estatua de la Virgen María que adorna en lo más alto Duomo di Milano, la Catedral más importante de la ciudad.
Un aficionado rival salió en su defensa y este intercambio desencadenó en el surgimiento del nombre “Derby della Madonnina”. Y además el hecho de que estos rivales compartan hogar tampoco ayuda a aminorar la fricción.
Tanto en lo deportivo como en lo ideológico, el Derby della Madonnina estaba destinado a generar conflicto desde el nacimiento de los equipos. Ahora un mexicano tiene la oportunidad de formar parte de esta mítica historia.