La relación entre la homosexualidad y futbol varonil en México es extraña. Son una pareja que aparece todo el tiempo junta, pero se hace presente de las maneras más extrañas. La FIFA incluso hizo todo lo que estuvo en sus manos para frenar este fenómeno en las gradas: el grito de “Puto” por parte de los aficionados supuso una sanción de 204 mil pesos en el 2018, a pesar de las campañas que la FMF lanzó para evitar esta conducta. Y por el otro lado el silencio. Hasta el momento, dentro del futbol mexicano ni un sólo futbolista ha declarado abiertamente su homosexualidad.

Homosexualidad y futbol

En este sentido, México se encuentra dentro de la norma del futbol mundial. La cantidad de futbolistas que abiertamente han hablado del tema son realmente pocos. La mayor parte de los jugadores que salieron del closet ya se encontraban en el retiro. Uno de los casos más emblemáticos en este sentido es el de Justin Fashanu, quien hizo públicas sus preferencias sexuales en 1990. Sin embargo desde entonces poco son los que han seguido su camino.

Collin Martin, centrocampista estadounidense es uno de los escasos jugadores que abiertamente se ha declarado homosexual y sigue en activo en Estados Unidos. En Australia se puede encontrar el caso de Andy Brennan, ex jugador del Newcastle que este mismo año hizo públicas sus preferencia sexuales mediante redes sociales. Sin embargo, para lo globalizado que se encuentra el balompié, es una cifra ínfima que hace sospechar que la homosexualidad y futbol no son un tema del que se pueda hablar abiertamente.

¿Qué dicen los futbolistas?

Hace poco se pronunció Olivier Giroud, delantero francés campeón del mundo en Rusia 2018. “Era imposible que alguien dijera que es homosexual en el fútbol”, afirmó el galo al recordar el recibimiento que tuvo por parte de algunos futbolistas, la salida del closet del alemán Thomas Hitzlsperger en el 2014. “Si estuviera de acuerdo con eso, Dios no habría creado a Adán y a Eva” afirmó el central brasileño Álex Rodríguez, que en aquel momento jugaba en el PSG.

La opinión del actual jugador del Chelsea no es la única que apunta a que las condiciones dentro del balompié son hostiles respecto a la homosexualidad. Antoine Griezmann en el 2017 aseveró que “Hay mucha gente mala en el fútbol. Y pueden tener miedo a ir a los estadios y que les insulten. Yo creo que lo confesaría. Claro, es más fácil decirlo cuando no tienes que pasar por ello”. Esto cuando se le preguntó acerca de porqué ningún futbolista hablaba abiertamente de su homosexualidad.

Latinoamérica

En latinoamérica la situación no es muy distinta. Matías Vargas, jugador argentino, señaló que dentro del mundo del futbol hay todo un ambiente de homofobia muy marcado “No me gusta que sea tan homofóbico el fútbol y quizás hago muchísimas veces chistes homofóbicos” dijo el ahora jugador del Espanyol.  

Por último, el también argentino Daniel Osvaldo declaró en el 2017 La Gazzetta dello Sport que Claro que hay homosexuales en el fútbol, pero tienen miedo de confesarlo. El fútbol es machista y no está preparado para admitirlo. Los jugadores gays serían destruidos por el medio”. Todas estas declaraciones hacen evidente que hay homosexuales en el balompié profesional, pero que los motivos por los cuáles no se tienen casi noticias de ellos, es por la homofobia.

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Vale la pena resaltar que en el futbol femenil no ha dejado de dar cátedra. Jugadoras como Marta, Cristiane o Megan Rapinoe son abiertamente lesbianas sin absolutamente ningún problema. Incluso vale la pena recordar el beso entre la sueca Magdalena Eriksson y la danesa Pernille Harder durante la Copa del Mundo, que se volvió noticia mundial debido a la rivalidad habían sostenido dentro de la cancha, pero que no existía fuera de ella.

Con todo lo anterior, podemos esbozar una hipótesis de por qué la homosexualidad y futbol no han tejido lazos en México y el mundo. Si lo que sucede en otras latitudes, según declaraciones de los mismos futbolistas, se replica en nuestro país, las posibilidades de que algún jugador salga del closet son remotas. El grito deputo es solamente un testimonio de las hostilidades que podría sufrir quién muestre otra sexualidad. Es casi seguro que no se trata de que la homosexualidad no esté presente en nuestro futbol, sino de que en caso de hacerse visible, será recibida de manera sumamente hostil. 

 

Por Alberto Roman / @AlbertoRomanGar

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