Horacio Casarín
Horacio Casarín

Cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, enfermedad que padecen alrededor de 900 mil personas en México. La OMS (Organización Mundial de la Salud) señala que el Alzheimer es la enfermedad más común de demencia, teniendo entre un 60% y 70% de los casos.

Pero, ¿qué tanto afecta esta enfermedad al futbol? A corto plazo en prácticamente nada, sin embargo un estudio desarrollado por el Departamento de Neuropatología del Hospital Universitario Queen Elizabeth mostró un dato alarmante.

¿Qué es la demencia? La demencia es un síndrome que afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje, y el aprendizaje. Es causada por lesiones o enfermedades que afectan al cerebro.

Su estudió se realizó entre 7676 futbolistas retirados escoseces, entre los que lograron percibir que las enfermedades neurodegenerativas son más comunes. El estudio sostiene que los exjugadores de futbol tienen un 4,9% mayor de probabilidad de recibir medicamentos contra el Alzheimer.

El mismo estudio comenta que los deportistas tenían menos probabilidades de fallecer por ataques cardíacos o algunos tipos de cáncer. Junto a esto, se revela que la probabilidad de morir en este sector de la población, aumenta a partir de los 70 años.

William Stewar, autor del proyecto, señala que “como tal, si bien se deben hacer todos los esfuerzos posibles para identificar los factores que contribuyen al aumento del riesgo de enfermedad neurodegenerativa para permitir que se reduzca este riesgo, también se deben considerar los beneficios potenciales para la salud más amplios de jugar al futbol”.

El impacto de los datos logró que un grupo de exfutbolistas y entrenadores ingleses enviaran una serie de cartas al gobierno británico, en la que pidieron que la demencia fuera catalogada como “enfermedad profesional”.

Algunos casos

Norbert “Nobby” Stiles falleció el 31 de octubre del 2020. El defensa conquistó dos campeonatos de Inglaterra, dos Englischer Superpokalsieger, una Copa de Europa, y el único campeonato del mundo de Inglaterra. La principal causa de muerte fue cáncer de próstata, pero durante sus últimos años se vio afectado por la demencia senil.

John Stiles, hijo de Nobby, declaró que el daño que tenía el cerebro de su padre era muy severo, y el medico solo podía explicarlo por el cabeceo de la pelota durante toda su carrera futbolística.

Otro caso es el de Jeff Astle. “El Rey” marcó 168 goles en West Bromwich Albion y su especialidad fueron los remates de cabeza. El deportista se retiró a los 30 años de edad y falleció en el 2002 a los 59 años.

Su familia, después de presenciar su muerte en el cumpleaños de su hija, llevó su caso a juicio con la convicción de que las fallas en su cerebro se debían al futbol. El magistrado declaró que las lesiones irreversibles fueron a causa de los cabezazos que le propinaba al balón.

Los primeros balones de futbol eran fabricados de cuero y debían tener una circunferencia de 70 centímetros y pesaban entre 450 y 400 gramos, además no eran completamente esféricos.

Horacio Casarín sufrió de Alzheimer por 11 años, falleció el 10 de abril del 2005 a los 86 años de edad por una infección renal. Durante su carrera futbolística disputó 304 partidos de liga, y anotó en 242 ocasiones entre el futbol profesional y el amateur. En el 2003 recibió un reconocimiento por parte de América y Necaxa. Recibió una placa y el dinero recaudado en la taquilla fue directo a apoyarlo contra el Alzheimer.

 

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Por: Miguel Ángel Bustamante Rosas / @MiguelB07

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