El 4 de febrero de 2017 fue un día sumamente especial para Joseph Butler, mejor conocido como Geezer Butler: decía adiós a uno de sus grandes amores.  Nacido en Aston, Birmingham en 1949, comenzó a tocar la guitarra inspirado en John Lennon, uno de sus grandes ídolos. Poco más tarde se unió a Ozzy Osbourne y formaron algunas bandas hasta que finalmente, con la llegada del guitarrista Tony Iommi y el baterista Bill Ward, fundaron Black Sabbath. Contar en una pocas líneas el papel de esta banda es simplemente imposible: son parte de una élite en la historia del rock en la que comparten lugar con The Beatles, Led Zeppelin y algunos más.

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Con ellos escribió algunos de los mejores temas que ha hecho y ascendió al éxito, convirtiéndose en una leyenda del bajo. Además de esto, trabajó en otros múltiples proyectos como algunos discos en solitario de Ozzy. Aquel 4 de febrero decía adiós de manera definitiva a su carrera con SabbathCon una gira que simplemente y lapidariamente llevaba el nombre de “The End”, Butler y compañía daban el último concierto en la historia de una de las bandas más grandes del metal. Las cuatro cuerdas comandadas por el nacido en Birmingham no volverían a hacer vibrar un estadio. Sin embargo él seguiría vibrando en los estadios: Geezer Butler y el Aston Villa se encargarían de ello.

Geezer Butler y el Aston Villa

Y es que justamente la afición y absoluta devoción que tiene por este club se vio reflejada en la última gira: su instrumento de despedida estaba adornado con los colores y el escudo de su club.  Desde que vio por primera vez a los villano en el Villa Park, cuando solamente contaba con siete años de edad, el romance comenzó a tejerse. 

Aunque en realidad todo estalló cuando el Villa se hizo con la FA Cup en 1957. Desde entonces no ha dejado de apoyar a su club. De su juventud recuerda: “Solía correr al campo después de cada partido al que fui”.

Aquel encuentro que unió para siempre la vida de Geezer Butler y el Aston Villa sucedió el 4 de mayo. Fue la última FA Cup que el club levantó (llegó a la final en distintas ocasiones, pero perdió: la más reciente en la temporada 2014-2015) y se enfrentó a un Manchester United que parecía invencible. 

La final de la FA Cup

Entre las figuras que militaban con los Red Devils se encontraban, en el banquillo, Sir Matt Busby, mientras que en el campo Bobby Charlton comandaba el ataque. A pesar de tener un adversario que parecía ser superior, los Villanos consiguieron el trofeo de la mano de Peter McParland, quien dio un gran partido, haciendo un doblete para que el marcador terminara con un 2-1.

Aquel encuentro fue el que finalmente convirtió a Butler en un militante del club. “Peter había marcado dos goles en la final de la Copa FA, un juego que vi cuando mi padre compró nuestro primer televisor, y en ese momento Villa era el club más grande del mundo“, recuerda el músico.

El campo de la alegría

Curiosamente ese campo al que se fugaba durante su infancia, mientras todos salían del estadio, es al que ingresó para recibir uno de los honores más grandes que le han entregado. Fue reconocido en el Broad Street Walk Of Stars de Birmingham, premio que se da a las figuras de la ciudad que llegan a ser una referencia en su disciplina a nivel mundial.

Este premio se lo entregaron en el Villa Park, la casa de su club, el 3 de febrero del 2018, durante el medio tiempo de un partido. Parece ser que caminar por ese césped sigue siendo sinónimo de alegría, luego de tantos años.

Cada fin de semana, por los parlantes del estadio suena “Paranoid”, de Black Sabbath; y ahí Geezer Butler y el Aston Villa hacen vibrar a los espectadores. Al mismo tiempo, el bajista lleva a su club a todas partes, ya sea dibujado en su instrumento o en una arenga, como cuando él y su banda fueron integrados al Rock and Roll Hall of Fame en el 2006. El músico gritó “Up the Villa!”, despejando toda duda de dónde se encuentra su corazón.

Por: Alberto Roman / @AlbertoRomanGar

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