Cuanto el partido ya se encontraba agonizando, Riyad Mahrez cobró un tiro libre de manera exquisita y colocó el balón en el fondo de las redes nigerianas dando un pase histórico, pero sobre todo ansiado, a la Selección de Argelia y a su pueblo. Durante 29 años los argelinos han añorado volver a ver su combinado nacional levantar la Copa Africana. La euforia no puede ser mayor entre los aficionados a la pelota.

 

Argelia y las protestas

Esta alegría contrasta con las constante protestas que se acontecen en Argelia. Luego de varios meses en los que las calles se llenaron de protestas en su contra, Abdelaziz Buteflika, presidente del país de forma ininterrumpida desde 1999, dejó la presidencia el dos de abril. Sin embargo esto no supuso el fin del conflicto y este 19 de julio se cumplen ya 22 viernes seguidos en los que la población argelina sale a las calles a protestar contra del gobierno interino y del ejército.

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Los dos temas se encuentran en las plazas, los cafés y las sobremesas de Argelia: hay dos partidos, dos campos, la mirada se intercala entre uno y el otro. Antes del campeonato de 1990, torneo en el que fueron sede, habían conseguido un segundo lugar y dos terceros. Sin embargo las cosas se pusieron lúgubres luego de que alzaron el trofeo continental por primera vez: desde entonces solamente alcanzaron un cuarto lugar en Angola 2010. Casi tres décadas sin ningún logro destacable en la competencia más grande de África.

 

Viernes de protestas y futbol

Y a la par el “Foro Civil para el Cambio” y sus trece componentes propuestos para establecer el diálogo con el actual gobierno, según anunció el presidente interino Abdelkader Bensalá. Una de las noticias que más se han aplaudido es la ausencia del ejército en la organización de las próximas elecciones, que debieron llevarse a cabo el 4 de julio, pero que el Consejo Constitucional prefirió cancelar, luego de rechazar candidaturas que fueron presentadas en los tiempos establecidos.

Con todo y las buenas noticias las suspicacias no dejan de aparecer y los ojos de la población están sobre un proceso largamente ansiado en el país: Dar paso a un gobierno civil. Y por el otro lado, levantarse con el trofeo que los convierte en los mejores de todo el continente africano. Tras 22 viernes continuos de protestas, este viernes tendrá un pequeño revulsivo, la alegría de la final, el éxtasis de la posible victoria. Y después, de vuelta a la realidad.

 

Por Alberto Roman / @AlbertoRomanGar

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