Javier Saviola
Javier Saviola

La capital de Argentina, Buenos Aires el 11 de diciembre de 1981, vio nacer a una estrella que llevó el nombre de Javier Pedro Saviola Fernández. Algunas personas como su amigo Alejandro Corrales, recuerdan que el pibito desde pequeño destacaba con el balón en los pies, pues desde la corta edad de 4 años algunas personas se acercaban a verlo jugar en los llanos cercanos de su barrio.

Más tarde a la edad de 7 años participó en un torneo de futbol sala, en donde llamó la atención del formador de River, Gabriel Rodríguez que recuerda el suceso de la siguiente manera:

A Javier lo vi jugar en el baby fútbol, y bueno automáticamente lo que hice fue darle una invitación para traerlo a River.

Sin ninguna duda me pareció que el desenfado y la calidad  que mostraba era algo no muy común, así que no necesite observarlo mucho, con poco que lo vi  lo seleccionÉ”.

De esta manera fue como se integró como delantero a las categorías inferiores del club Millonario, y poco tiempo después fue llamado a entrenar con el primer equipo. 

Saliendo a la madriguera

En ese primer entrenamiento fue donde consiguió el apodo de el “Conejito”, mismo con el que después sería conocido mundialmente. El sobrenombre fue puesto por el arquero titular Germán el “Mono” Burgos, quien se inspiró para nombrarlo así por su corta estatura, sus dientes algo saltones, pero sobre todo por los fuertes disparos que podía proyectar a pesar de su corta estatura.

El ansiado debut con el primer equipo llegó en el Torneo Apertura 1998 de la Superliga Argentina, cuando Saviola solamente tenía 16 años, en un partido en contra del Club Atlético Gimnasia y Esgrima, encuentro en el que se estrenó como goleador y por consecuencia se convirtió en el jugador más joven en debutar con gol.

Rápidamente se hizo de un hueco en el equipo donde formó un ataque temido, acompañado de Pablo Aimar y Juan Pablo Ángel, con el que dejó asombrados a los aficionados del conjunto de La Plata, mismos con los que ganó su primera liga en el Torneo Apertura 1999 y su primer campeonato de goleo marcando en 15 ocasiones. Su segunda liga con los Millonarios la obtuvo en el Torneo Clausura 2000. 

Saltando a tierras europeas

Tras su buen paso con los millonarios recibió varias ofertas desde Europa, de esta manera el Barcelona se convirtió en su nuevo club para la temporada 2001-2002, luego de pagar 36 millones de euros, cantidad que lo hizo ser el futbolista más caro al que contrató el club blaugrana hasta ese momento.

Las buenas noticias para el Conejito cesaron siete días después de su arribo con el cuadro catalán, ya que tuvo que regresar a Buenos Aires por el fallecimiento de su padre.

Llegó al club culé en una época en la que no cosechaban títulos y el equipo se encontraba en reconstrucción, a pesar de eso, sus 2 primeras temporadas consiguió buenos números en su cuota individual, a partir de sus actuaciones se ganó el cariño de los aficionados blaugranas, pero eso no fue suficiente para que en la temporada 2004-2005 saliera cedido al Mónaco, debido a que la llegada del delantero camerunés Samuel Eto’o lo dejaba sin un lugar en el equipo.

Con el cuadro del principado tuvo un gran torneo, participando en 42 partidos y marcando en 17 ocasiones, además de que en 2004 fue galardonado como uno de los FIFA 100, que lo nombraba como uno de los mejores jugadores de ese año.

Luego de su regreso a Cataluña no entró en planes del entrenador de Barcelona, Frank Rijkaard, por ese motivo nuevamente fue cedido, ahora al Sevilla en la temporada 2005-2006.

Aunque el club hispalense se encuentra un escalón más abajo que los equipos dominantes en España como el Barcelona o el Real Madrid, durante esta temporada consiguieron competir de una gran manera, logrando llegar al final de la temporada en 5to puesto con 68 puntos, a solamente 2 puntos del segundo lugar, pero eso no fue lo más destacado que obtuvieron, ya que se consagraron campeones de la Copa de la UEFA, con el conejito en muy buena forma.

Para la temporada 2006-2007, Saviola una vez más regresó a Barcelona, esta vez con un mayor optimismo por su nivel presentado en Sevilla. A pesar de que a lo largo de la temporada mostró buenas actuaciones, regularmente fue utilizado como revulsivo, debido a eso cuando concluyó la temporada decidió dejar al conjunto Catalán.

“No se puede señalar con la mano a nadie, pero me voy con ese sabor amargo de no haber tenido las cosas claras. No han tenido un comportamiento bueno conmigo, pero son cosas de ellos. Actuaron así y ellos sabrán por qué, pero yo me voy con la conciencia tranquila, sabiendo que he intentado hacer las cosas bien acá”, explicó Saviola.

En verano de 2007 se vivió un nuevo capítulo algo polémico entre el Barcelona y el Real Madrid, ya que éste último decidió apostar por el fichaje de el Conejito. Con los de la Casa blanca no logró congeniar del todo. En las dos temporadas que defendió la casaca merengue solamente participó en 31 partidos y metió 5 goles, pero eso no le evitó alzar el título de liga en la temporada 2007-2008 y la Supercopa de 2008.

 Años después reveló lo siguiente:

 “Los momentos más difíciles fueron en el Madrid, no por lo profesional sino por el trato. Cuando un jugador no juega y pasa tiempo sin continuidad no lo pasa bien”.

Regresando a las viejas glorias

El 26 de junio de 2009, Benfica dio a conocer que llegó a un acuerdo con el Madrid para el traspaso de Saviola a cambio de 5 millones de euros.

En el club lisboeta se reencontró con sus compatriotas Pablo Aimar y Ángel di María. Su primer campeonato con las Águilas lo obtuvo ese mismo año, al hacerse con la Primeira Liga en la temporada 2009-2010, además fue reconocido como el mejor jugador del torneo.

Esa misma campaña alzó la Copa de la liga, trofeo que alzó nuevamente las siguientes dos campañas, hasta su salida del club en verano de 2012.

El Málaga de Pellegrini fue el nuevo destino del jugador argentino, con quienes firmó por solo una temporada, llegando como refuerzo para el conjunto Boquerones que disputaba por primera vez la Champions League y que al final de la campaña dejó un muy buen sabor de boca, pues en la Champions se convirtió en el caballo negro del torneo, hasta que fue eliminado de manera injusta por el Borussia Dortmund.

Al final de su paso por Málaga, Saviola comentó cómo fue su instancia en el club:

“Formamos un grupo muy unido aquella temporada. Soy una persona agradecida y quiero mandar un saludo especial a la gente de Málaga, que me dio muchísimo cariño. Fuimos de la mano en la Champions e hicimos historia, eso quedará en la memoria para siempre por tanta gente que hicimos feliz. Lo disfruté mucho y gracias a la afición por todo lo que me dio”.

Un final agridulce

El siguiente paso de su carrera fue en un equipo totalmente distinto a lo que había hecho hasta ese momento en su carrera, en esta ocasión la ruta apuntaba a Grecia, pues el Olympiakos esperaba su llegada.

Al club heleno llegó por dos temporadas y alzó su último trofeo en Europa al ganar la Super Liga de Grecia en la campaña 2013-2014, misma en la que contribuyó con 12 anotaciones en 25 partidos.

Para la temporada 2014-2015 llegó a un acuerdo con el club para rescindir contrato y poco tiempo después fue anunciado como nuevo jugador del Hellas Verona, donde volvió a compartir casilleros con el defensa mexicano Rafael Márquez con quien estuvo en su etapa final en Barcelona.

En esta ocasión su contribución fue muy discreta pues solamente participó en 15 partidos, anotando en una ocasión y saliendo del club al finalizar la temporada.

Después de su aventura en la Serie A, Javier se puso en contacto con Marcelo Gallardo, director técnico del equipo que le dio su primera oportunidad, el conjunto Millonario River Plate, con quienes firmó en lo que sería su última aventura como jugador profesional.

“La gente puede pensar ¿por qué no volví antes? ¿para qué volví ahora? No me arrepiento de haber regresado porque físicamente me sentía muy bien. Creí que era lo mejor regresar en este momento al lugar donde empecé”, afirmó el argentino.

Su regreso en la temporada 2015-2016 no fue el que Saviola quería, pues a lo largo de los 6 meses que estuvo vinculado, únicamente participó en 15 encuentros, en los que dio 2 asistencias, pero no alcanzó a meter ningún gol y al final decidió poner fin a su carrera en enero de 2016.

Hubiese querido tener un final distinto en mi regreso a River, pero a veces los sueños no se concretan como uno quiere. Pese a ello, me llevo la enorme alegría de haber regresado al club que me vio nacer, conocer excelentes compañeros y disfrutar la obtención de títulos importantísimos, siempre acompañado por la mejor hinchada”. (Javier saviola)

Selección nacional

Gracias a sus grandes actuaciones, con 18 años de edad fue convocado con la selección mayor de Argentina para disputar un partido en contra de Paraguay el 16 de agosto del 2000.

Un año después en 2001, la Argentina fue sede del Mundial de futbol categoría sub-20, donde fue convocado con el objetivo de ganar el torneo, aunque debido a que en aquel periodo su padre se encontraba en la etapa final de un cáncer muy agresivo y no le quedaba mucho tiempo su convocatoria fue puesta en duda, pero esos mismos cuestionamientos fueron difuminados por su mismo padre, que se comunicó con Gerardo Salorio, preparador físico de la selección:

“Una noche me llama su papá llorando y me dice: cuídemelo, yo sé que usted le va a ayudar a pasar un gran Mundial”.

En este último torneo Saviola fue el capitán de la plantilla, se llevó el trofeo al mejor jugador, impuso un nuevo récord de goleo con 11 anotaciones que lo convirtieron en el goleador del certamen y alzó la copa que reconocía a la Albiceleste como campeona del Mundial.

En competiciones oficiales con la selección mayor vio su debut en 2004, cuando fue convocado para disputar la Copa América, torneo donde obtuvo el subcampeonato. También ese mismo año consiguió el oro olímpico en las Olimpiadas de Atenas con el combinado olímpico sub-23.

En 2005 participó en la Copa Confederaciones de Alemania en la que fue eliminado en semifinales en contra de Brasil.

En 2006 participó en su único Mundial con sede en Alemania, donde solamente marcó en una ocasión, fue en su debut en contra de Costa de Marfil. En ese torneo la participación de la Albiceleste fue interrumpida en cuartos de final, cuando fueron derrotados por los anfitriones.

Posteriormente participó en algunos encuentros del combinado argentino en partidos de clasificación a Sudáfrica 2010, sin embargo un año antes de que sucediera este torneo decidió retirarse de la selección.

El mundo del futbol en ocasiones es muy injusto, y el pibito Javier Saviola es un claro ejemplo de ello, ya que a pesar de que tenía grandes condiciones, en algunos equipos no contó con la confianza suficiente de sus técnicos y eso influyó para que no terminara por despegar todo el potencial que tenía. Sin embargo las cualidades que mostró en sus diversos clubes hacen ver el por qué en su momento fue uno de los jugadores.

 

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Por: Fernando Ayala

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