El miércoles 15 de mayo de 2019 en Nueva York, una escultura del artista norteamericano Jeff Koons se vendió por 91.1 millones de dólares. Christie’s, la casa de subastas, logró una extraordinaria negociación para la pieza “Rabbit”, un conejo de acero inoxidable que tiene pinta de globo inflado. Con esta cifra se rompe el récord para una obra de un artista vivo. Atrás quedó “Portrait of an Artist (Pool with two figures)” de David Hockney, vendido también en Christie’s por 90.3 millones de dólares en noviembre de 2018.

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Rabbit (1986). 104.1 x 48.3 x 30.5 cm.

Si alguien está acostumbrado a la cima de las subastas es Koons. De 2013 a 2018, previo a que el pintor británico Hockney le arrebatara el lugar en la cima, la pieza “Balloon Dog (Orange)” mantuvo el récord por 5 años cuando se vendió por 58. 4 millones de dólares. Es decir, Koons sabe venderse. ¿Quién es este mago de la publicidad y por qué alguien paga casi 100 mdd por un reluciente conejo?

A continuación una entrevista con el artista donde explica sus conceptos. 

El artista que nació para los públicos

Nacido en Pensilvania en 1955, a los 8 años ya creaba réplicas de pinturas clásicas y las vendía en la tienda de antigüedades de su padre. Al terminar la preparatoria se inscribió en el Maryland Institute College of Art, en Baltimore, donde explotó su amor por el surrealismo. Durante su etapa como universitario, también realizó prácticas en el Instituto de Arte de Chicago. En 1977 se mudó a Manhattan y comenzó a vender membresías para el Museo de Arte Moderno (MoMA). Los pintores de la época, David Salle y Julian Schnabel lo introdujeron a los círculos artísticos de Nueva York.

Tres años después, Koons se dedicaba a vender acciones y fondos de inversión para la First Investors Corporation. La inteligencia y experiencia aprendidas durante su estancia en servicios financieros fueron clave para la autopromoción y venta que ha hecho de su obra desde hace 35 años. Posteriormente contrataría una agencia de publicidad para posicionar(se) su trabajo. ¿Quién dijo que el arte no podía entender de capitalismo?

Una de sus primeras creaciones en los años ochenta son las famosas aspiradoras. Alguna vez declaró: “son máquinas que respiran y manifiestan sexualidad femenina y masculina. Tienen orificios y aditamentos fálicos”. La deuda con Duchamp y los readymades (creador del arte conceptual) es obvia, así como hacer de la mercancía un objeto artístico establece una línea directa con el arte pop.

“New Hoover Convertibles Green, Blue; New Hoover Convertibles Green, Blue; Double Decker” La serie se realizó entre 1981 y 1987.

La academia y los especialistas suelen situar a Koons bajo las etiquetas del arte conceptual, minimalismo y neo-pop. Influenciado principalmente por Andy Warhol, ícono del pop art, su propuesta lucha contra el elitismo estético. No hay tema ni objeto que no sea digno de ser representado, mucho menos existe la arbitraria distinción entre arte culto y arte popular. El arte pop -y sus variantes- busca confrontar la tradición y derrumbar las verdades monolíticas y modernas del arte. Koons es un claro hijo de la posmodernidad.

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Su obra, al referir a temas populares y consumibles busca la democratización de las emociones y sensaciones artísticas. ¿Qué siente una persona al ver un oso gigante hecho de flores o un perro que parece globo? Koons logra que el espectador se pueda sentir niño de nuevo jugando en una fiesta infantil de cumpleaños, creyendo que todo es posible.

Es el arte del optimismo, de la confianza y de la seguridad en el mundo. El objeto ataca con toda su peso, brillantez, exotismo y gigantismo. En este sentido, la categoría kitsch también puede definir su obra. Ni qué decir de Made in Heaven (1989), una serie de fotografías donde aparece él mismo (poniéndose a sí mismo como mercancía, también en deuda con Warhol) con su entonces futura esposa húngara y estrella porno, Ilona Staller. Si las aspiradoras son arte, ¿por qué no el porno? Es lo que el público come, día tras día, donde alcanza supuesta felicidad y regocijo.

Fotografía de la serie “Made in Heaven” (1989)

El estadunidense es un abierto populista. En distintas ocasiones ha declarado que el arte no le pertenece al objeto ni a la imagen sino al espectador, al público. ¿Qué (te) transmite el objeto? Con Koons hay que reconocer que también en lo superfluo y banal ocurren experiencias.

Sus piezas están “infladas” porque son una metáfora del ser humano. Cuando inhalamos estamos vivos, activos, sanos… cuando expiramos vivimos momentáneamente la muerte, la premonición del fin. ¿Consumir no es también una metáfora de la existencia?

“Puppy” es la obra que custodia al Museo Guggenheim de Bilbao desde 1997. Mide 12 metros y pesa 15 toneladas. Koons declaró que lo creó pensando «en la idea de cuidar de alguien, de tener control sobre las cosas».

¿Cuál es la relación entre Jeff Koons y el futbol?

En 1985, Koons presentó la exhibición Equilibrium en Nueva York donde reflexionó en torno a la adoración, el culto y los objetos que activan nuestros deseos. De ese momento son sus famosas pelotas de básquetbol Spalding en tanques de agua (sí, Damien Hirst no es el único). Koons también expuso 15 afiches o carteles de Nike con atletas famosos de Estados Unidos representados por sus apodos (nicknames).

De los 15, solo uno no fue de un basquetbolista, el yugoslavo, Slaviša ŽungulSteve Zungul se hizo famoso en el país de las barras y las estrellas en los setenta y ochenta por ser MVP (most valuable player) y líder de goleo tanto en la North American Soccer League (NASL, antecedente de la MLS) como en la Major Indoor Soccer League (MISL, liga de futbol sala).

El yugoslavo anotó 715 goles para cuatro equipos distintos entre 1978 y 1990 en el futbol bajo techo. Las estrellas de Nike eran los representantes de la movilidad social para la juventud de Estados Unidos, ¿cómo no los iba a utilizar Koons? En el deporte, los cracks no son personas, son un producto fetiche. Su historia conecta con miles de aficionados los cuales se sienten identificados en el ídolo, en el arquetipo inmaculado.

Zungul (1985), 116.2 x 79.4 cm. Fue llamado “The Pelé of indoor soccer”.

En Equilibrium, Koons también presentó dos balones de bronce. Se puede interpretar a la obra, en tanto escultura, como un homenaje al juego, a su historia cristalizada en un objeto de colección. El material reflejaría el valor monetario, el trofeo ansiado por millones de personas en todo el planeta. El futbol es el perfecto escenario para estudiar la psicología de masas, y Jeff no lo podía dejar pasar.

Soccerball (Molten) (1985). Bronce, 19.1 cm de diámetro.
Soccerball (Bumblebee) (1985) Bronce. 19.1 cm de diámetro.

¿Quieres saber más de Koons? Del 19 de mayo al 29 de septiembre de 2019 estará parte de su obra en el Museo Jumex, en la Ciudad de México. La exposición se llama Apariencia desnuda: el deseo y el objeto en la obra de Marcel Duchamp y Jeff Koons, aun. Se presentarán más de 70 obras de dos personajes que cambiaron la manera de entender el arte.

Fuente:
* Kassing, J., Meân, L (eds.), Perspectives on the U.S.-Mexico Soccer Rivalry. Passion and Politics in Red, White, Blue and Green. Palgrave, Macmillan, USA, 2017.

Por: Diego Andrade / @diego_a72

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