El futbol es una de las mejores expresiones de la pluriculturalidad; ligas plagadas de extranjeros, consumidores ávidos de nuevas camisetas o los tenis de sus estrellas, industrias televisivas que le dan al aficionado la oportunidad de ver cualquier partido en el mundo. En cuanto rueda el balón arranca una maquinaria económica que es de las más redituables en el orbe.

Destino Rusia 2018

¿Pero todo esto a qué viene? Pues a que el deporte más popular del mundo nos ha demostrado que las aspiraciones deportivas van de la mano del poder económico, y para muestra se encuentra la estrategia que ha emprendido Arabia Saudita rumbo al Mundial de Rusia 2018. Recordemos que aquel país se encuentra en una franca reestructuración, gracias a su Visión 2030 que asegura cambios tanto internos como externos.

El deporte es una de las banderas más importantes del país islámico, y para darnos una idea solo hay que darle un vistazo al portal de General Sports Authority, organismo que se encarga del desarrollo deportivo de Arabia Saudita y que es el puente comercial que permitió el éxodo de varios de los seleccionados de futbol a La Liga.

El acuerdo entre el futbol ibérico y General Sports Authority  refiere a un intercambio deportivo, pues los equipos de la liga española recibirán a jugadores saudíes en calidad de préstamo. Esto es importante porque significa que los clubes españoles no deben realizar un gasto sustancial para incorporar a los futbolistas, mientras que para Arabia Saudita representa la oportunidad de proyectar a sus seleccionados en una mayor competencia.

Otro de los puntos dentro del acuerdo es la colaboración de La Liga para incentivar el crecimiento futbolístico en Arabia Saudita, todo esto a través de academias de futbol que se basaran en la metodología de formación que existe en España. Hasta este punto podemos pensar que las medidas forman parte de un gran proyecto de desarrollo deportivo, pero nada es gratis y desgraciadamente no quedan muchos actos  de buena fe también en el futbol.

Lo que hay detrás del intercambio “deportivo” entre ambos países, es un acuerdo comercial entre General Sports Authority y la liga española. En pocas palabras el país árabe pagó para que sus jugadores pudieran fichar en España, todo a través de patrocinios para los clubes que recibieron a los jugadores y claro, también para La Liga.

A pesar de que Javier Tebaspresidente de la liga española, ha salido a defender el acuerdo trasnacional, argumentando que ambos países están ganando en el terreno deportivo. La realidad es que muchos —sino es que todos— los fichajes se realizaron sin algún argumento deportivo, por lo que gran parte de los medios deportivos han señalado que los clubes desconocen el rendimiento y las características de los jugadores que han fichado.

Una muestra clara de esto fue la confusión del Real Sporting, club que confundió el nombre de su flamante refuerzo con el del equipo del que provenía. Sin demeritar al futbol de Arabia Saudita lo único que demuestra esta estrategia es que no importa la calidad de sus jugadores sino lo oferta económica que pusieron en la mesa. No sabemos si los jugadores cedidos en realidad jugarán o solamente entrenarán en España durante algunos meses, tampoco sabremos si en realidad la metodología española ayudará al desarrollo del futbol en tierras sauditas, la única certeza es que para jugar en el extranjero una buena estrategia económica es indispensable.

Por: José Macuil García

 

Comentarios