Hace unos días, Carlos Kamiani comentaba sobre el trabajo que se había estado realizando, recaudando víveres para los damnificados por la erupción del Volcán de Fuego en Guatemala. La cifra asciende a 100 muertos, más de 200 desaparecidos y alrededor de 3,000 damnificados, según datos aproximados. Mientras abajo, resuenan aquellos versos de Otto René Castillo: “Me lanzo a caminar sobre mi voz para decirte / tú, interrogación de frutas y mariposas silvestres, / no perderás el paso en los andamios de mi grito…”. Versos, que parecen estar impresos en los labios de rescatistas y víctimas.

 

Por eso, cada que escuchamos una voz, el tejido y el contexto social de todo un país aparece, nunca se está solo, siempre detrás de una persona se encuentra una muchedumbre, una mano que se junta con otra. De ahí que volteemos a ver a Carlos Kamiani, sin duda uno de los casos más singulares que ha producido el futbol mexicano. En una época, donde la afición y el balompié nacional, adolecen de la falta de un delantero de área, Kamiani Félix se perfila como un baluarte del gol. Demostrando que Centroamérica tiene mucho que ofrecer, dentro de la unidad latinoamericana, allí donde las fronteras se desvanecen, dándole paso al balón y a la palabra.

 

No por nada el Xelajú MC, fue en busca del delantero mexicano, considerando que Carlos Kamiani tiene una cifra desbordante de 154 goles, lo que lo hace un fichaje relevante para cualquier equipo. Situándose a la par, en un grupo selecto de jugadores, los cuales se han convertido en goleadores durante su paso por el extranjero, como el caso de Hugo Sánchez y Chicharito Hernández.

Claro, no podemos olvidar que el Club Social y Deportivo Xelajú Mario Camposeco, cuya sede se encuentra en Quetzaltenango, compone también una melodía donde aparece el símbolo de un país, imagen que viaja desde el Popol Vuh, obra donde encuentra su referente primordial. Y de la cual se desprenden las conquistas pamboleras que lo llevarían al ascenso en la temporada: 1957/1958.

Miguel Angel Asturías, mira con tristeza y esperanza el futuro de Guatemala, allí donde un pueblo resiste ante la tempestad. Allí, donde aparece la estampa de Carlos Kamiani, desprendiéndose de la media cancha y perfilándose al arco. Lugar predilecto, donde habitan los grandes goleadores. En otras palabras, la esperanza de un futuro mejor.

Por: Andrés Piña/@AndresLP2

 

Comentarios