Colombia es sinónimo de café, alegría y un colorido espléndido que comparten a través de su bandera, sus colores patrios, su música y, por supuesto, de su selección de futbol. No sé ustedes, pero cuando veo que los cafeteros van a jugar no puedo imaginarme que será un encuentro aburrido; esto es algo que han aportado a lo largo de las décadas con futbolistas como “el Pibe” Valderrama, James Rodríguez, Radamel Falcao, David Ospina, Faustino Asprilla, Freddy Rincón, René Higuita, entre otros.

México y Colombia no solo tienen un problema de narcotráfico en común. De hecho, son más cosas buenas que malas las que compartimos con el país sudamericano; desde la cosecha y el gusto por el café, la panadería, la diversidad musical, la gastronomía, y mas, han creado un lazo entre ambas naciones que ha traído consigo grandes futbolistas colombianos al balompié mexicano.

A lo largo de su historia, la tricolor ha disputado seis Mundiales, pero su mejor participación fue observada durante la Copa Mundial de Brasil 2014, donde desplegaron un futbol sumamente alegre que los llevó hasta los cuartos de final, siendo eliminados dignamente ante el anfitrión. Terminaron obteniendo el quinto lugar de la competencia.

Sin embargo, y sin lugar a duda, su máximo desempeño fue en el transcurso de la Copa América 2001 cuando lograron levantar el título más importante a lo largo de sus 95 años de historia.

Hace veinte años, Colombia recibió la cuadragésima edición de la Copa América con una plantilla con futbolistas como Iván Ramiro Córdoba, Mario Yepes, Víctor Hugo Aristizábal, Jairo Castillo, Miguel Calero, entre otros. Aquella edición fue la primera que se jugó en territorio colombiano y la primera en que se obtuvo un campeón invicto e imbatido.

A pesar de que la sede ya estaba decidida, los conflictos armados entre el gobierno colombiano y la FARC, así como el secuestro del dirigente deportivo Hernán Mejía Campuzano, hicieron que la realización de la Copa América en Colombia tambaleara e, inclusive, se le solicitó a Brasil un plan para la realización de aquella edición, en caso de que las tensiones colombianas no disminuyeran.

Un coche bomba en Medellín -sede del grupo C- dejó siete personas fallecidas y más de 100 heridos. En el Hotel Torre de Cali se encontraba la organización de la Copa América cuando un ataque similar dejó 30 personas heridas, dos meses antes de que el certamen diera inicio. Dos semanas después, otro coche bomba explotó en Medellín dejando ocho personas muertas y cerca de 100 heridos. La semana siguiente, una nueva ola de atentados dejó cuatro personas fallecidas y más de veinte heridas.e

Desde el momento de su organización, aquella Copa América estaba siendo atípica. A esto se le sumó que Argentina tomó la decisión de no participar en el torneo debido a las condiciones de inseguridad, mientras que Brasil se presentó con un equipo suplente, el cual quedó eliminado en cuartos de final ante Honduras, hecho que los brasileños catalogan como una de las derrotas más humillantes de su historia.

Además de Argentina, Canadá también desistió de participar en el torneo. Honduras, en menos de dos días, tuvo que armar una plantilla para presentarse como emergente ante la baja de Argentina, mientras que Costa Rica también entró al rescate ante la indisponibilidad de los canadienses.

Por su parte, México se presentó con un equipo prácticamente completo dirigido por Javier Aguirre. Rafael Márquez, Óscar Pérez, Oswaldo Sánchez, Gerardo Torrado, Ramón Morales, Alberto García Aspe, Jared Borgetti, Antonio De Nigris, Daniel Osorno, entre otros, fueron los mexicanos encargados de llevar al tri hasta la final. Con seis encuentros disputados, la Selección Mexicana ganó tres, perdió dos -incluida la final- y empató uno.

Mientras tanto, los anfitriones disputaron seis encuentros y ganaron todos y cada uno de ellos, dejando su portería invicta hasta el final del certamen, donde le ganaron a México por 1 a 0 en Bogotá.

Con un Víctor Aristizábal encendido y como el máximo anotador de la competencia, una defensa cafetera sumamente sólida, una Argentina que no existió, una Brasil suplente, una Colombia atravesando uno de los momentos más conflictivos de su historia, los colombianos lograron levantar el título de la Copa América 2001, el último y más importante de su historia.

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Por: Ángel Sánchez / @AngelSG_MX

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