Sir Stanley Matthews

Mucho se dice que el futbol en Inglaterra, pese haber nacido ahí, no ha tenido el desarrollo y el éxito que debería. A pesar de esto, han habido personas que ponen en alto el nombre del juego y que son un ejemplo. Uno de ellos fue Sir Stanley Matthews, el que algunos consideran el mejor jugador de la isla británica en la historia; del que Pelé alguna vez dijo que les enseñó cómo se juega al futbol.

Disciplinado como solo pueden ser los ingleses, Sir Matthews obtuvo un entrenamiento riguroso por parte de su padre que era obsesivo con el deporte -aunque no le gustaba el futbol. Esta preparación consistía en comer un huevo, leche y cucharadas de polvo de glucosa antes de cada partido, así como entrenar con unas botas con peso, sin embargo, para el encuentro usaba unos zapatos hechos con piel de becerro a su pedido particular, extremadamente ligeros. De igual forma tomaba vitaminas y jugo de zanahoria todos los días. Sir Stanley Matthews llegó a jugar hasta los 50 años de manera profesional y competitiva, incluso fue apodado el Mago del Regate, y nunca fue amonestado.

La victoria sobre el contrario se basa en la superioridad técnica, pero sobre todo en la superioridad moral

Nacido en 1915, Matthews debutó a los 16 años en el Stoke City y a los 17 con la selección inglesa como volante por derecha. El Blackpool fue su tercer equipo, en el que logró tal vez su momento más glorioso: La Final de Matthews. Con 38 años y dos finales perdidas de la FA Cup, el jugador ansiaba levantar ese trofeo en Wembley para cumplir otra promesa a su padre, ahora en el lecho de muerte -la primera fue debutar en el futbol antes de los 16-. A dos minutos del final, el Blackpool iba perdiendo 3-1. Sin embargo, a 22 minutos del final, algo despertó en él que lo hicieron una pesadilla para los delanteros del Bolton, equipo rival. El volante era imparable y llevó a su conjunto a la victoria.

A los 41 ganó el primer Balón de Oro en la historia por su actuación en un partido en Wembley contra Brasil. A los 49 años regresó al Stoke City a Primera División y a los 50 se retiró en un estadio que estaba a reventar. Todavía salió cargado en hombros por Lev Yashin y Ferenc Puskás en un partido-homenaje de despedida.

Una vez que el defensivo me patea, ya lo tengo. Sé que está asustado de mí

A su muerte, más de 100 mil personas se presentaron para darle el último adiós al hombre que había enaltecido y embellecido el futbol en Inglaterra. Otro Sir, Bobby Charlton -campeón del mundo- confesó que iba a Newcastle cuando jugaban contra el Stoke City nada más para ver a Sir Stanley. Miembro de la Real Fuerza Aérea durante la Segunda Guerra Mundial, se casó con una espía checoslovaca muchos años después -su primera esposa fue la hija del entrenador del Stoke City cuando debutó. Aún así, era un hombre sencillo y de aficiones simples, en las que al centro se encontraba el futbol. Por más de 80 años, el futbol ha sido una parte intrínseca de mi vida. Lo he querido mucho escribió.

La fama de Sir Stanley Matthews como el más grande inglés no se debe únicamente a su habilidad que hacía que jugadores rechazaran enfrentar a Inglaterra en numerosos partidos amistosos por miedo a que Matthews los hiciera trizas, sino a que su amor al juego era notorio, el cual lo llevaba de la manera más caballeresca y británica posible.

Lo dice Gabriel Hanot, director de L´Equipe en un articulo: Imperturbable, impasible, con el rostro inmóvil, salvo cuando está marcado por el esfuerzo, Stanley Matthews no ríe, pero hace reír al estadio entero. Es, a su forma, un clown genial, el Charlie Chaplin del fútbol…. El futbol es pasión, alegría y espectáculo. Sir Stanley Matthews era la personificación de todo eso. La personificación del futbol.

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Por: Bernardo OV

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