“El equipo está recuperando su ADN: la formación. Solo que ahora, vamos a integrar a la ecuación dos componentes más, nuestra afición, que ya es la tercera más grande del país, y las expectativas de esta afición, que se resume en jugar bien y ganar campeonatos. Para lograr el nuevo balance diseñamos el triángulo del equilibrio. En su base están las finanzas sanas del club y los buenos resultados deportivos, y ambos vértices, sostienen la formación de los jugadores”. 

Esto señala el video institucional publicado el 17 de febrero de 2017 en el canal de YouTube de Pumas. Además de ello, se afirmó que “en cuestiones financieras, comenzamos ordenando la casa”. Para lograrlo redujeron los gastos administrativos e incrementaron los ingresos por concepto de publicidad en 30%. Cabe señalar que dentro de este plan financiero existe un fondo de estabilización, es decir, un salvavidas.

Ve el video completo aquí: 

ADN Pumas fue la carta de presentación de Ares de Parga, quien complementó la presentación institucional con diversas visitas a medios. Ahí se encargó de explicar de forma ideal cómo ADN Pumas daría resultados. De acuerdo con el proyecto y gracias al triángulo de equilibrio, Pumas tendría que ser, de nueva cuenta y por tradición, el semillero de la Selección mexicana para el Mundial Qatar 2022 con mínimo cinco jugadores.

A dos años del proyecto, parece complicado que Pumas logre esa cifra. De los cinco jugadores previstos, solo Alan Mozo de 22 años (tendrá 25 en el 2022) y Jesús Gallardo de 24 años (27 años para el próximo Mundial), se perfilan como opciones para el director técnico, Gerardo Martino. 

En cuanto a las finanzas y según reportes de 2018, su gestión dejó como números un ingreso aproximado de 90 millones de pesos anuales, balance a favor en materia de transferencias por 1.5 millones, y un fondo de emergencia para el 2019 de 100 millones.

En pocas palabras, el proyecto del economista Ares de Parga aparenta estabilidad. Sin embargo, el primer equipo demostró las carencias de una gestión que se cansó de salir a cámara a especular sobre su rendimiento.

La gestión de Ares de Parga está marcada por goleadas en liguilla -cuartos de final ante Tigres en el Apertura 2016 por un global de 7-2 y la semifinal ante América en el Apertura 2018 por la misma diferencia de goles, lo confirman-. También es preciso mencionar los cinco técnicos que han desfilado en el banquillo desde 2016.

El primero fue Guillermo Vázquez (despedido en 2016), le siguió Francisco Palencia (despedido en 2017) después hubo un cisma al interior del club, y Sergio Egea asumió el cargo de técnico. El tercer técnico fue David Patiño, quien se aferró al puesto hasta el Clausura 2019, cuando en una decisión desesperada adelantaron el proyecto de Bruno Marioni; la estadía de éste último terminó en el mismo Clausura 2019.

Ahora Miguel González Míchel se prepara para el siguiente torneo. Y hasta el momento, Pumas ha acudido a jugadores de extracción rojinegra, caso de Vigón y Barragán, además del defensa central Nicolás Freire (un argentino de 25 años). Con estas contrataciones, podríamos pensar en la ruptura del proyecto ADN Pumas, sin embargo, parece que Ares de Parga aún tiene aire suficiente para cerrar su ciclo.

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En divisiones inferiores, Pumas logró resultados que avalan el proyecto de ADN Pumas (al menos por el momento). La categoría Sub 17 alcanzó el campeonato en el Clausura 2019. Los dirigidos por Carlos Cariño, cerraron la competición como líderes de la taba general, siendo la segunda mejor ofensiva con 34 goles y la quinta mejor defensa con 17 goles permitidos, seis goles por arriba del primer lugar en este rubro. La final la disputaron con Atlas (tercer lugar de la tabla) y la ganaron por un global de 7-4.

Otra bocanada de aire para Ares de Parga fue la obtención de la Liga Premier, es decir, la segunda división del futbol mexicano -competencia fundada en 1950 y dividida en  Serie A y Serie B-. En la categoría “A” se ubican los clubes con mayor infraestructura, mientras que en la “B” se ubican las instituciones en “vías de desarrollo”.

La escuadra universitaria se impuso a Chivas en la final por un marcador de 3-2. La escuadra dirigida por Carlos Humberto González Rolón se coronó en el estadio del rebaño sagrado. González apostó por Alan Mendoza, lateral que fue borrado del primer equipo y quien marcó un gol de penal en el partido decisivo.

Los Pumas también se consagraron en la tercera división del futbol mexicano al derrotar a FC Juárez por un marcador global de 5-3. Fueron el cuarto lugar de la tabla general en el torneo y su goleador fue Juan Antonio Escobedo con 25 tantos.

Ahora bien, ¿a qué me refiero con bocanada de aire? Uno de los pilares de ADN Pumas son las fuerzas básicas, y estos tres campeonatos pueden ser el inicio de una proceso formativo de jugadores menores. También hay que recordar que como parte del proyecto, se homologaron todos los salarios de las divisiones inferiores. La finalidad es generar un mayor compromiso, y en el papel, esto también funcionó.

Por último, quiero dejar en claro que, sin lugar a dudas, la gestión de Ares de Parga ha dejado más tristezas que alegrías. Su manejo al interior del club deja mucho que desear en distintos sentidos; procesos interrumpidos, traspasos poco claros y lejanía y desaprobación de la afición son los factores que alimentan el grito “FUERA ARES DE PARGA”.

Sin embargo, el directivo se aferra al puesto con resultados en inferiores y finanzas sanas. ¿Le alcanzarán a Ares de Parga estas dos caras de la moneda?

Por: José Macuil García  

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