La mañana del 29 de marzo de 2017, Theresa May, la entonces primera ministra del Reino de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, activó el artículo 50 del Tratado de Lisboa. Éste permite que un Estado miembro de la Unión Europea comunique su retirada del bloque de manera unilateral, y obliga a ambas partes a negociar en no más de dos años las legislaciones que funcionarán una vez que se concluya el proceso. En ese momento -aunque ya desde la gestión Cameron-, el Brexit se puso en marcha.

De Theresa May a Boris Jhonson

Paradójicamente, Theresa May llamó a la unidad entre los británicos -de cara al segundo referéndum por la independencia al que se preparaba en ese entonces Escocia-. Hasta la fecha, los efectos del Brexit en materia social, económica, política y laboral son poco alentadores.

Actualmente, May dejó el puesto el 7 de junio aunque se mantendrá como primera ministra interna. También renunció a su liderazgo al frente del Partido Conservador. May nunca logró consenso en el Parlamento y según distintos medios y análisis del momento social y político, el Reino Unido podrá dejar la UE sin llegar a un acuerdo claro el próximo 31 de octubre de 2019.

Aunque en julio del 2019, parecen tomarán rumbo definitivo. Todo esto con la llegada de Boris Jhonson como primer ministro, cabe aclarar que Jhonson pertenece al partido conservador. Por otro lado, a su llegada prometió lo siguiente: “Vamos a culminar el Brexit para el 31 de octubre y vamos a beneficiarnos de todas las oportunidades que traerá un nuevo espíritu de ‘podemos hacerlo […] Como un gigante dormido, vamos a levantarnos y vamos a librarnos de las dudas y la negatividad”.

Esta convulsión desgastó a las fuerzas políticas tradicionales y fortaleció a la postura ultranacionalista del Partido del Brexit que abogan por una retirada abrupta y sin miramientos. Para los equipos de futbol, los efectos del Brexit podrían afectar enormemente a la Premier League y las demás ligas del Reino Unido -Escocia, Irlanda del Norte y Gales-.

La Premier League ante el Brexit

En primer lugar, para ser un jugador de la Premier League se requiere tener un cierto porcentaje de partidos jugados con la Selección correspondiente dependiendo de la posición en el ranking de la FIFA. Por ejemplo, un jugador mexicano que quiera contratarse con un equipo británico debe tener 45% de participación con la Selección, que se encuentra en el puesto 18.

Por ser ciudadanos comunitarios, los jugadores de Europa no tienen ese inconveniente. Esto les daba permiso de trabajar libremente dentro de la Unión Europea. Con el Brexit, todos los jugadores de la UE en la isla podrían perder este privilegio. Con ello tendrán que atenerse a regulaciones más estrictas.

Esta media ocupa un lugar fundamental en la agenda de la Premier Legue, pues no quieren estar en desventaja con los demás clubes. Por ejemplo, en la Premier League, una lista de aproximadamente 400 jugadores no podrían obtener un permiso de trabajo. Jugadores como Anthony Martial y N’Golo Kanté tendrían que buscarse un nuevo equipo.

Otro factor que preocupa a la Federación Inglesa de Futbol es la situación de los futbolistas ingleses. Con el Brexit, los futbolistas ingleses que pretendan emigrar a otras ligas perderán el estatus de comunitario. Es decir, un ingles pasaría a ocupar una plaza de extranjero en su propio continente. Esto dificulta el desarrollo del balompié inglés, mismo que actualmente se encuentra en uno de sus momentos más altos de su historia.

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Debemos aclarar que el gobierno británico y europeo aún no oficializan el Brexit. Sin embargo, las Federaciones siguen gestionando una transición ordenada.

¿El futbol debe ser una excepción en el futuro económico del Reino Unido?

Darle un trato preferencial con tal de mantener el prestigio es una jugada arriesgada. A pesar de que la FIFA defiende la independencia de las Federaciones contra cualquier normativa gubernamental, las cosas en Europa pueden ser más complicadas que en países de África o América Latina.

Por otra parte, no hay que dejar de lado lo que significa la Premier en materia de derechos televisivos. Actualmente este tema está regulado por el mercado único, lo cual da muchos beneficios a los consumidores en Europa y dentro del propio Reino Unido. El Brexit afectaría la imagen de la Premier si de pronto futbolistas de élite se tuvieran que retirar, lo cual se traduce en una devaluación de los precios a los que se venden los partidos del futbol inglés. Sin mencionar la discusión que derivaría en los derechos de transmisión en Europa.

Con el Brexit es seguro que el futbol se verá afectado. A pesar de esto, el trabajo de la Federación y de la Premier League es que los futbolistas ingleses y extranjeros salgan bien librados, sobre todo por la importancia económica que tiene la liga.

Con el Brexit, el destino, el futuro y el legado de lo que logró la unidad europea en temas importantes se puso en riesgo. Aunque parece un gol en contra, el partido dura 90 minutos y todavía no se define.

Por: Bernardo OV

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