Euro 1984
Euro 1984

Si recordamos la Eurocopa de 1980, su principal característica fue la falta de nivel futbolístico. Sin embargo, pareciera que los grandes partidos que quedaron a deber en Italia, se terminaron pagando en la Euro 1984 de Francia. Torneo, que sin lugar a dudas, ha sido de los cotejos europeos más emocionantes, donde se gozó de excelente futbol y espectáculo. 

Un año de zombies bailarines

No podríamos recordar  la década de los ochenta, sin mencionar a Michael Jackson, y no podríamos referirnos al Rey del Pop sin hablar de su más grande éxito “Thriller”, que fue lanzado el 23 de enero del 84. A la par, Queen no se quedó atrás y sacó su increíble disco “The Works”, donde destacaron las canciones de Radio Ga Ga y I Want To Break Free

Pasando a Norteamérica, la ciudad de Los Ángeles, recibió la antorcha para albergar los Juegos Olímpicos. Por otro lado, en México, se dio una de las explosiones más catastróficas del país Azteca, pues la instalación petrolera de San Juanico colapsó dejando a 2 mil heridos y más de 500 personas carbonizadas tras la explosión. 

Mientras tanto, en Francia, rodaba el balón para inaugurar la séptima edición de la Eurocopa, o mejor dicho, “la Euro de Platini”

Fase de clasificación

La fase de clasificación dejó grandes sorpresas, como los lusos, quienes dejaron fuera a la Unión Soviética; mientras que Dinamarca se metió a Wembley para arrebatarle a los ingleses la ilusión de jugar la Euro.

Por su parte, y contra todo pronóstico, la que era para ese entonces la selección campeona del mundo, Italia no pudo ganar un sector que la emparejó con Rumania. España, ganó su boleto a Francia tras vencer 12-1 a Malta

Euro de 1984

La Euro del 84 fungió como catapulta para generar un gran prestigio en la competición, gracias a varios partidos bastante apasionantes y momentos inolvidables. El torneo regresó a Francia, país donde nació. La UEFA volvió a modificar el formato de competencia, añadiendo semifinales y eliminado el partidos por el bronce. 

Francia, Dinamarca, Bélgica, Yugoslavia, Rumanía, España, Alemania y Portugal, se dieron cita en el país galo, para disputar la fase final del torneo. Se eligieron 7 sedes para la cita europea: El Parque de los Príncipes (París), Stade Félix Bollaert (Lens), Stade de la Beaujoire (Nantes), Stade Gerland (Lyon), Stade Geoffroy (Saint-Etienne), Stade de la Meinau (Estrasburgo) y Stade Vélodrome (Marsella).  

El crack francés

Los locales partían como los grandes favoritos para esa edición, aquella selección era comandada por su legendario capitán Michel Platini. El 10 galo era acompañado por talentos de la talla de Tigana, en el centro del campo y Giresse en la delantera. 

En su debut, los daneses no les dejaron la tarea fácil, pues fue hasta el minuto 78, donde Platini marcó el único gol del encuentro, para sumar los primeros tres puntos galos. En el segundo partido de la fase de grupos, Francia dio un espectáculo total ante su afición, derrotando 5 por 0 a Bélgica. Platini abrió el marcador, Giresse amplió la ventaja con una espectacular picada y Luis Fernández anotó de cabeza para irse al descanso 3-0 arriba. 

Para la parte complementaria, el capitán francés anotó dos goles más, y así firmó su primer hat-trick. Ya con la clasificación a semifinales asegurada, los anfitriones vencieron 3-2 a Yugoslavia, y sentenciaron su liderato. 

Dinamarca se hizo con el segundo lugar de la clasificación, venciendo 5-0 a Yugoslavia, después de caer ante Francia. Para su tercer partido, se jugaron todo contra Bélgica en un partido muy cerrado que llegó a sus instancias finales con un 2-2 en el marcador, pero a seis minutos del pitazo final, Elkjær hizo el gol que le dio el pase a semifinales a Dinamarca.

La campeona a casa 

El grupos dos inició con un par de empates: la vigente campeona Alemania no pudo vencer a una soñadora Portugal; mientras que España y Rumanía, dejaron el marcador uno por uno. En la segunda jornada, un iluminado Rudi Völler se mandó dos goles para vencer a los rumanos, en aquel partido la leyenda del arco teutón: Schumarcher, tuvo una impecable actuación. 

En el derbi ibérico: España y Portugal. Antonio Sousa fabricó una espectacular vaselina para poner por delante en el marcador a los lusos. Para la segunda mitad, Santillana puso el empate al 73, resultado que dejaba a ambos equipos con vida. 

España llegó con dos puntos a su último partido de la fase de grupos, donde se enfrentaron a Alemania Federal. A los dirigidos por Miguel Muñoz solo les valía la victoria para clasificar a las semifinales, mientras que a la mannschaft el empate les era suficiente. El partido comenzó con un equipo alemán arrollador que estrelló tres balones en los postes, pero el marco de Arconada no cayó

España tuvo la oportunidad de anotar vía penal, pero Schumacher detuvo la pena máxima. En la segunda mitad, el arquero español Arconada, hizo el partido de su vida, repeliendo los ataques teutones. En el 90, Maceda se levantó por los aires y con un testarazo fulminante, le dió la victoria a la Roja

Un partido para siempre

La primera semifinal emparejo a Francia y Portugal, en el Velódromo de Marsella, para disputar uno de los mejores encuentros en la historia de la Eurocopa. Apenas al minuto 24, Domergue, puso por delante a los franceses con un espectacular lanzamiento de falta. Los franceses ya tenían pie y medio en las semifinales pero a falta de quince minutos para el final, Rui Jordão, forzó la prórroga luego de anotar de cabeza. 

Los tiempos extras fueron una verdadera locura, Jordão volvió a aparecer, pero esta vez de volea para adelantar a los portugueses en el minuto 98. Los galos, apurados y con la presión de su público que los alentó para lanzarse al área rival, lograron marcar el 2-2 a cinco minutos para el final. El encuentro parecía irse a la prórroga, pero en el ocaso del juego apareció el gran ídolo francés: Platini, para sentenciar el partido y comandar a su equipo a la disputa por el título. 

La Roja finalista

Por su parte, Dinamarca y España, se jugaron el segundo boleto para jugar la final de París. Si alguien destacó en el conjunto danés era un joven de apenas 20 años, llamado Michael Laudrup ¿Te suena familiar?, pues fue el encargado de generar un remate que rechazó Arconada, a los pies de Lerby, quien solo la empujó para adelantar a los daneses. España se volcó con todo al ataque, y el partido se transformó en todo un espectáculo con ocasiones en ambos arcos. Fue hasta el 67, cuando Maceda colocó el empate y la semifinal se fue a la prórroga. 

En el alargue, el marcador no se movió, y no quedaba más que definir al finalista en los penales. Ambos equipos anotaron en sus primeros dos disparos, hasta que le llegó el turno a la gran promesa danesa: Laudrup, quien erró su cobro. Pero el árbitro inglés Coutney, mandó a repetir el penal, debido a protestas del arquero ibérico. En su segundo intento, Laudrup anotó. Todo se definió en el último lanzamiento, donde Larsen disparó fuera del arco y Sarabia aprovecho, para meter a España en la gran final, después de dos décadas de ausencia.

Campeones en casa 

Francia y España se dieron cita en el Parque de los Príncipes para la gran final. Los españoles se encargaron de cocer a patadas a Platini, durante todo el partido. Cada selección tuvo sus ocasiones de cara al arco, pero el clímax del juego se dio en el minuto 67, cuando la roja concedió un tiro libre bastante peligroso. Platini se dispuso a lanzar el cobro, el cual fue al poste del arquero. Quizás se preveía una atajada de rutina para Arconada, pero no fue así, el balón se le coló entre las piernas. El espectacular torneo del arquero se vio opacado con el peor de los errores. 

España se lanzó al frente pero no le fue suficiente y en un contragolpe, Bruno Bellone, encaró el arco de Arconada y ante su achique le picó el balón, sentenciando el 2-0 definitivo.

De esta manera, Francia, en su casa, levantó su primer título internacional, de la mano de un exagerado talento como el del capitán francés, que con sus 9 dianas se hizo con la bota de oro del torneo. El año de 1984, en el panorama futbolístico, tiene nombre y apellido: Michel Platini, quien incluso conquistó el Balón de Oro.

 Leer más: Euro 1980: renacer alemán

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Por: Diego Albarrán / @diego_cuba08

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