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Gerd Müller

Hoy por hoy las grandes potencias son nombradas como tal por el trabajo de futbolistas que se encargaron de llevarlas hasta la gloria, y Alemania no es la excepción. Su privilegiada posición se debe a personas como Gerd Müller, jugador del que no se esperaba mucho y terminó siendo un goleador sin igual, un verdadero bombardero del área.

Goles contra prejuicios

Gerd nació el 3 de noviembre de 1945 en Baviera. Desde los 12 años fue parte de las fuerzas inferiores de Nördlingen. Su estatura y peso le generaron varios prejuicios, para el mundo solo era un pesista que quería ser delantero, pues media 1.76 metros y pesaba alrededor de 78 kg, números no le hacían ver como alguien con agilidad. 

Pero una cosa era lo que podía verse fuera de la cancha y otra lo que demostró dentro de ella. En el área era letal, y sus piernas eran verdaderos cañones que dejaban sin oportunidad al guardameta. Las burlas y las dudas poco a poco se fueron disipando en la gente y, gracias a ello, pudo llegar al Bayern Múnich en 1964.

En esos momentos el conjunto teutón no era lo que conocemos hoy en día, ya que el club se encontraba en la Regionalliga Süd (la liga regional), la cual estaba un peldaño detrás de la Bundesliga. Poco importó, con el arribo de Müller y acompañado de Franz Beckenbauer y Sepp Maier, el Múnich se convirtió en el equipo más exitoso de la liga y, un año después, llegó al máximo circuito.

Romperedes y rompe estadísticas

De aquí en adelante su carrera fue llenándose de premios y récords. En sus primeras dos campañas logró coronarse como bicampeón de la Copa de Alemania y su primer título a nivel internacional: la Recopa de Europa. En todos estos torneos, el Bombardero Müller fue parte fundamental del equipo, anotando tantos goles como quiso. 

En 1967 también fue el máximo goleador de la Bundesliga con 28 goles. Con estos palmarés, respaldando su nivel de juego, fue elegido como el mejor futbolista del año en Alemania. En tan solo dos años participando en la élite de su país ya era apodado como “el Torpedo”, y en su primera participación internacional anotó 8 goles en 9 partidos.

Pero esto es solo el inicio. En 1969 nadie pudo dudar que el Bayern Múnich era el mejor equipo alemán, ya que consiguió la Bundesliga y la Copa de Alemania, teniendo en Müller el arma ideal que anotó 37 goles en 35 partidos. 

Estas cifras generaron el ruido suficiente para llamar la atención de la Selección Alemana, por lo que fue llamado a la Copa Mundial de México 1970. En el certamen el conjunto teutón logró el tercer puesto, derrotando a Uruguay. En un solo torneo Müller anotó 10 goles y pasó a la historia en con los máximos anotadores en la historia de las Copas del Mundo.

Con estos récords, Müller se adjuntó la Bota de Oro por ser el máximo goleador de las competencias europeas con 42 dianas. Momentos después recibió el Balón de Oro como el mejor jugador de Europa del momento.

Futbolista de grandes momentos

Dos años después volvió a ser clave para el conjunto nacional. Alemania llegó a la Eurocopa de 1972 celebrada en Bélgica, con básicamente dos equipos llenando los puestos: Bayern Múnich y Borussia Mönchengladbach. En los cuartos de final superaron a Inglaterra con un 3-1, en la semifinal dejaron atrás a Bélgica con un 2-1 a su favor y, finalmente, lograron su primera Eurocopa al derrotar 3-0 a la Unión Soviética

Con este campeonato el mundo comenzó a mirar a los alemanes, quienes daban un golpe en la mesa para comenzar a colocarse como uno de los conjuntos más temidos de Europa. Por otro lado, Müller se daba a respetar, llegando a los 11 goles desde que comenzaron las eliminatorias del torneo, cuatro de ellos en la fase final.

Este fue solo el primer paso para lo que vendría después. En 1974 Alemania fue anfitriona de la Copa del Mundo, y ahora más que nunca tenían las armas suficientes para poder resaltar. En el grupo A los teutón era el conjunto a vencer 

Nadie le podía arrebatar la victoria al conjunto alemán, inevitablemente llegó a la final donde se enfrentó al combinado de Países Bajos, mismo que se encontraba hambriento de títulos, ya que regresaba después de 36 años de ausencia en la justa mundialista.

Los neerlandeses dieron pelea, comandados por un Johan Cruyff que en la primera jugada consiguió un punto penal que posteriormente fue convertido en el 1-0. Alemania presenció aquella jugada de 16 toques por parte de los neerlandeses, sin siquiera poder tocar el balón. Pero un penal convertido por Paul Breitner y un gol más de Müller le dieron el 2-1 en el primer tiempo que, a la postre, se convirtió en el marcador definitivo. 

Con esto la República Federal Alemana levantaba la Copa del Mundo y su segundo campeonato en su historia. Por otro lado, Müller anotó 4 goles más que lo convirtieron en el máximo goleador de Copas del Mundo, lugar que ocupó por 32 años, hasta que fue superado en 2006 por Ronaldo (15 goles).

Junto a esto, Müller de apenas 29 años decidió retirarse de la selección, llevando consigo el título de máximo goleador del conjunto nacional con 68 tantos en 62 partidos. Miroslav Klose le arrebató el manto en el 2014 y terminó con 71 anotaciones con los teutones.

A nivel de clubes todo iba de color de rosa, en 1971 ganó la Copa Alemana, y un año después se llevó la Bundesliga. Müller, que comenzó a imponer récords, marcó 40 goles en 32 partidos, dejando la cifra en buena posición para lograr los 82 tantos en el año natural, lo que lo convirtió en el jugador más goleador en un año de la historia, hasta que fue superado por Messi (91 goles) en 2012.

Después de batir el récord de Müller, Messi le regaló una playera con dedicatoria al alemán, la cuál fue donada al Museo del Bayern Múnich. Esa es la única playera no perteneciente al club que se exhibe en el recinto.

Histórico de Baviera

A nivel local el Bayern Múnich ya era más que conocido, era temido. Pero a nivel de Europa aún no podía llevarse la Orejona, así que los ojos de los bárbaros se enfocaron en hacer lo que mejor hacen: ganar y sobresalir. Y así fue; el conjunto teutón consiguió el triplete de la Copa de Europa, llevando consigo los campeonatos de 1974, 1975 y 1976.

En 1976 el Bayern consiguió llevarse la Copa Intercontinental, la cual era una cuenta pendiente que tenían, ya que habían cedido su lugar al Atlético de Madrid en 1974, y en 1975 su calendario no les permitió participar en el certamen. La final se dio con el Cruzeiro al que derrotaron 2-0 en los últimos minutos del encuentro.

En 1979 dio por terminada su etapa con el conjunto alemán, en donde consiguió 568 goles que lo dejan como el máximo goleador del club, además de 7 trofeos como máximo goleador de la Bundesliga, siendo dos veces nombrado como el futbolista del año en Alemania. Decidió partir a Estados Unidos para participar con el Fort Lauderdale Strikers, equipo con el que jugó por tres temporadas, en las que logró 40 goles en 80 partidos.

Müller se retiró en 1982 con 723 goles en 771 partidos, lo que al día de hoy lo convierte en el séptimo máximo goleador de la historia. Lastimosamente sus últimos años no fueron los mejores, ya que a principios de los años 90 fue ingresado a una clínica para combatir su alcoholismo y depresión que, a la postre, le generaron problemas en su salud.

Después tuvo problemas de Alzheimer, lo que en el 2011 fueron bastante evidentes. En ese año era uno de los entrenadores del plantel de reserva del Bayern Múnich y, en un viaje a Italia, Müller decidió tomar su camino de regreso a la capital alemana, pero se le perdió el rastro. La policía italiana lo encontró desorientado en el centro de la ciudad.

Su salud mental fue empeorando cada vez más, hasta el punto en el que no se levantaba de la cama y sus momentos de lucidez eran cada vez menos, llegado a un momento de no recordar prácticamente nada de lo que vivió. 

“Es hermoso cuando abre un poco los ojos. A veces logra decir sí o no, moviendo las pestañas. Está tranquilo y en paz, creo que no tiene dolor. Es como si caminara dormido hacía el final”. Uschi Müller sobre Gerd.

Gerd Müller encontró la paz el 15 de agosto del 2021 en Baviera, Alemania, a los 75 años. Dejando tras de sí más que solo récords…un legado que lo convierte en una verdadera leyenda del futbol mundial.

 

Leer más: Alemania: Derrumbando muros

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Por: Miguel Ángel Bustamante Rosas / @MiguelB07

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