La cuenta regresiva está en proceso y la Copa del Mundo a realizarse en 2026 pronto conocerá su sede, la cual se disputa entre la nación norafricana de Marruecos y la alianza de los tres países de América del Norte: Canadá, Estados Unidos y México. Se ha pensado que las naciones norteamericanas tienen la sede ganada pues dos de sus tres candidatos han sido anfitriones de la máxima justa mundialista, mientras que la nación del Magreb dista mucho de su experiencia albergando un campeonato de tal envergadura.

Sin embargo, el camino para elegir la sede del Mundial de 2026 todavía le resta camino y al parecer la nación africana lleva ventaja a la alianza norteamericana. ¿Cuáles han sido los factores que han llevado a Marruecos a posicionarse como la favorita para albergar la primera Copa del Mundo que tendrá 48 naciones participantes?

Para responder esto debemos enfocarnos en las dos caras de la moneda, las candidaturas que se presentaron para acoger el Mundial de 2026. Primero veamos la alianza norteamericana. No es ningún secreto que Canadá y Estados Unidos mantienen las economías más fuertes del continente, además de que México se perfila como una potencia económica emergente. Los tres países cuentan con las infraestructuras y equipos necesarios para realizar el torneo y sin mencionar la derrama económica que beneficiará a miles de personas.

¿Cuál es el problema entonces? En primera instancia México se mantiene como uno de los países más violentos del mundo, lo cual a los ojos de la FIFA no es nada aceptable, incluso en recientes días se realizó un estudio donde el país azteca salió prácticamente desaprobado debido a la violencia hacia los periodistas y mujeres. No solo ello, el grito puto le quita puntos a la alianza tras ser considerado como un expresión discriminatoria y homofóbica hacia el colectivo LGBT, algo en cierta parte incongruente pues se llevarán dos ediciones del Mundial en dos países que estigmatizan e incluso matan a personas homosexuales.

Aun así, México no sólo es el problema, Estados Unidos y la política de su brillante presidente, Donald Trump (léase con sarcasmo), también ha desfavorecido a la alianza norteamericana. Declaraciones y actos de hostilidad, por no decir estupidez, han generado el descontento de cientos de países afiliados a la FIFA que darían su voto a Marruecos como un ajuste de cuentas. Incluso Rusia y sus aliados eslavos, mercantiles y políticos van por ese mismo camino y ven a la nación africana como una opción factible como sede.

Mientras tanto la nación magrebí parece que tiene las de ganar, pues el resto de África y gran parte de Asia mantienen un apego cultural, económico y político con Marruecos que le ayudaría a ganar la sede. Los países de Europa apuntan su voto con los norteafricanos, dado que es más rentable asistir a una sola nación y más cercana que a tres al otro lado del océano atlántico. ¿Cuál será la decisión final?  

Eso aún no se sabe. sin embargo, Marruecos se perfila como gran favorito mientras que la alianza norteamericana se tambalea. Será hasta el 13 de junio de este año cuando se sepa por fin al candidato vencedor, por lo mientras solo nos queda preguntar si los tres países norteamericanos podrán resolver sus problemas internos para ser elegidos como sede y así México albergue su tercer mundial, con sus 10 partidos respectivos. Juzguen ustedes.

Por: Manuel Vázquez Laguna / @HayManolo  

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