Quique Wolff

Voz que enamora, que abraza, voz íntima, única, que obliga al invitado del programa a revelar información, a revelarse en una entrevista que parece más una charla de café que un interrogatorio como el que haría cualquier periodista sin carisma. Ese es Quique Wolff. Antes de entrar en detalles, aquí un ejemplo, una entrevista con un Messi adolescente. Vean la relación que se establece entre él y el jugador. Vean cómo el periodista se muestra magnánimo frente a la minúscula personalidad de Lionel.

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La caprichosa -como él le decía a la gajos-, necesitaba un vocero y lo encontró en Quique. La número 5 clamaba por alguien que mediante palabras expresara la grandeza de un juego, que llevara el futbol a su dimensión romántica y seductora. Sus múltiples narraciones mostraron que el balompié siempre tiene una dimensión poética, no meramente racional como se expresa en esos programas de debate donde las opiniones vuelan como cachetadas.

No, no, el futbol es lo que nos hace sonreír y hay que tratarlo como se le trata a los versos, con paciencia, ternura y creando precisiones en los detalles. Tenía que llegar alguien que también mostrara su dimensión trágica, que rescatara la narrativa no sólo de los campeones si no de los que pierden y lloran, de las historias detrás del dinero y el éxito, hablar del fracaso y del sentido de la vida usando como pretexto al futbol.

El futbolista

Enrique en su presentación con el Real Madrid

Lo impresionante es que la mayoría lo conoce por su trabajo como periodista y narrador más que por su carrera como defensor. Estudioso y fanático del Coco Basile, debutó en Racing y era el mismísimo Roberto Perfumo el que pasaba por él para llevarlo al entrenamiento. Se consolidó en River Plate y emigró a España para ser el mejor jugador de la Liga Española en Unión Deportiva Las Palmas.

La fama le llegó en el Real Madrid (1977-1978, compartió vestidor con figuras como Del Bosque y Juanito), e incluso compartió cancha con Maradona en Argentinos Juniors unos años antes de su retiro. Y si eso es poco, Quique Wolff fue capitán de la albiceleste en el Mundial de 1974 en Alemania designado por aquel Omar Sívori.

Múltiples programas de radio y participaciones en televisión lo hacen un referente del periodismo deportivo en el mundo, y en especial en Sudamérica. Gente como Magdalena Ruiz Guiñazú, Fernando Bravo o Ramón Bouzada fueron sus maestros e introductores a los medios de comunicación. El éxito vendría con el famosísimo programa Simplemente Futbol, nacido en 1992 y que ha visto desfilar bajo sus cámaras a todo jugador sudamericano que se considere grande.

¿Cómo vas a saber, querido amigo, cómo vas a saber lo que es la vida, si nunca jamás jugaste al futbol?

Quique Wolff enseñó a una generación a soñar, nos mostró que para ser feliz se necesita muy poco, sólo tiene que llegar el domingo lleno de alegría para disfrutar de esos momentos, para vivir de, simplemente… futbol.

Aquí les dejo Poema al futbol narrado por él. Una verdadera joya. ¡Que lo disfruten!

 

Por: Diego Andrade / diego_a72

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