MANCHESTER, ENGLAND - APRIL 17: Heung-Min Son of Tottenham Hotspur celebrates at the full time whistle after the UEFA Champions League Quarter Final second leg match between Manchester City and Tottenham Hotspur at at Etihad Stadium on April 17, 2019 in Manchester, England. (Photo by Laurence Griffiths/Getty Images)

La dinámica actual del futbol abrió la puerta a los grandes inversionistas y el despilfarro de dinero en cada mercado de fichajes. Con ello vino toda una nueva gama de proyectos deportivos. Por un lado están aquellos que se basan en su poderío económico para instalarse en fases definitorias de torneos como la Champions League. En este grupo encajan perfectamente Juventus (eliminado en cuartos) PSG (eliminado en octavos), Manchester City (eliminado en cuartos a manos de Tottenham).

Mientras que la otra cara de la actualidad del balompié son equipos que no están peleados con la tónica de compra y venta de jugadores, pero que a la vez pretenden acrecentar sus arcas explotando sus canteras y administrando su dinero. En este rubro, la Champions League cuenta con dos grandes ejemplos. El primero es el rejuvenecido Ajax y su nueva camada de jugadores formados bajo la filosofía del 4-3-3 y el futbol total. Los segundos son los verdugos del Manchester City de Guardiola: Tottenham.

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Tottenham, no se trata de fichar por fichar

Uno de los aspectos destacables en la temporada de Tottenham es su inversión en fichajes. Si tomamos en cuenta el balance de la Premier League en este rubro, sabremos que los Spurs ocupan la parte baja de la tabla en Inglaterra. Así es, Tottenham, contrario a los demás equipos, no invirtió ni un solo euro para la presente temporada.

Caso contrario al top 5 de esta millonaria lista. Chelsea figura como el primero con 210 millones de euros gastados. A los Blues les siguen: Liverpool 182 millones en gastos, luego Leicester City con 114 millones, Wolverhampton con 112 millones y, por último, Fulham también con 112 millones. De hecho, éste último está fuera de la Premier pues ocupa el lugar 19 de 20.

Por su parte, Tottenham cerró la campaña en el cuarto lugar de la liga inglesa y se ubica en la final de la Champions League que disputará el 01 de junio frente a Liverpool. Es cierto que la presente temporada fue precedida por un gasto de 121 millones de euros del periodo 17-18. Sin embargo, lo destacable es la constancia y la apuesta por el proyecto deportivo encabezado por Mauricio Pochettino. Han logrado retener a figuras con renovaciones en sus contratos, por ejemplo Harry Kane extendió su contrato hasta 2024 y Heung-Min Son hasta el 2023.   

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Por lo tanto, una de las claves del éxito de Tottenham para la temporada 2018-2019 fue construir una plantilla competitiva, misma que tuvo que blindar para retener, pues en el proyecto deportivo-económico de los Spurs, la inversión estuvo pensada para un inmueble colosal.

Tottenham Hotspur Stadium, el pilar de los Spurs

La apuesta que realizó Tottenham al no invertir en fichajes tuvo su sustento en la edificación de su nuevo estadio, mismo que vendría a remplazar al White Hart Lane, cuya capacidad alcanzaba los 36,285. The Lane, como conocían al antiguo estadio, fue derrumbado en 2017 tras 118 años de constantes cambios y remodelaciones, para dar paso a un proyecto sumamente ambicioso.

Tottenham Hotspur Stadium se inauguró el 3 de abril de 2019 y su costo final fue de 1,000,000,000 libras. Los encargados del proyecto fue el estudio de arquitectura norteamericano, Papulous. Su capacidad es de 62,062 espectadores, ubicándolo como el tercer estadio con más capacidad en toda la Premier League. Ahora bien, la parte medular de este proyecto es la recaudación. Al más puro estilo del futbol moderno, el recinto está diseñado para ser un centro de entretenimiento que ofrezca mucho más que futbol.

Apostar por un estadio con los lujos y las distracciones que ofrece Tottenham Hotspur Stadium, no fue una banalidad para los dirigentes y dueños del equipo. Mattehew Collecott, director de operaciones financieras del club, señaló que fue útil “entender lo que el mercado hacía en términos de métodos disponibles de financiación, análisis detallados de flujos de ingresos, combinación de ofertas y modelos”. La conclusión de este análisis fue que el estadio cobraría un rol protagónico en el proyecto deportivo de Tottenham.

Si tomamos en cuenta que los abonos para temporada 2019-2020 van de los 795 euros a los 2555 euros, hablamos de ingresos aproximados entre los 49,339,290 y los 82,232,150 de euros por temporada (para este cálculo tomamos en cuenta la el abono más barato y uno de los más caros). Con estas cifras, Tottenham podrá perfectamente financiar fichajes, o bien, invertir en su cantera, misma que ya le aportó a jugadores como Kane, Kyle Walker y Danny Rose.

En cuanto a los fichajes, hay que recordar que los siguientes casos: Hugo Lloris le costó a Tottenham 12 millones, Heung-Min Son 30 millones, Kieran Trippier 4 millones, Dele Ali cerca de 6 millones y, por último, Christian Eriksen costó 13 millones. Es decir, con el monto que podría reunir con su estadio, Tottenham podría fichar a talentos emergentes de Inglaterra u otros países.

En síntesis Tottenham Hotspur, no es una excepción al futbol moderno por el simple gesto de no gastar ni un solo euro en fichajes. Lo que demuestra la institución londinense son las posibilidades de inversión con retribución deportiva que hay actualmente. ¿Le funcionará? Habrá que esperar para afirmar que su nuevo estadio será la medula del proyecto deportivo.

Por: José Macuil García

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