Muñante
Muñante

– Lo busca una persona de Perú, me dijo la recepcionista por el teléfono. Dice que viene por unas revistas.

– ¿A Soccermanía?, pregunté.

Al escuchar la respuesta afirmativa, autoricé la entrada de aquel desconocido a las instalaciones de Editorial Televisa, en Santa Fe. Era mediados de 2007.

Yo, que nunca había tratado a un peruano en la vida –aunque durante los 90 me carteaba con una chica de nombre Mariane Bilder-, esperaba ver al ex futbolista de Tecos y Morelia, Roberto Palacios, rumbo a mi escritorio. Por eso me sorprendí al ver llegar a un hombre fornido de tez blanca y pelo entrecano, cerca del 1.90 de estatura, que sonriente me apretó la mano.

Me dijo que era fanático de la Liga mexicana y de Soccermanía, que le hacía llegar regularmente un amigo que había trabajado en la embajada de Perú en la Ciudad de México. Pero su compatriota regresó a Lima y se quedó sin la revista, por eso estaba ahí, para comprar números atrasados. Recordó que en 2003, Soccermanía había publicado un artículo (escrito por Jorge Witker) donde se habló de la “Legión peruana” que había jugado en México desde el amateurismo.

Le comenté que en mi equipo, Pumas, era muy recordado un ex seleccionado peruano por haber ganado el primer campeonato del equipo en la temporada 1976-77: Juan José Muñante. “El Jet”, como se le conocía en su país, había jugado para Sport Boys y Universitario, antes de llegar a México en 1973 para militar con el Atlético Español y luego con Universidad, en 1976.

Después de platicar algunos minutos de “La Cobra”, como se le conocía en México a Muñante, y de jugadores como Wálter Ormeño, Claudio Lostanau, Juan Carlos Oblitas, Héctor Chumpitaz y Gerónimo Barbadillo, aquel hombre se fue feliz de Santa Fe, con una caja con más de 50 revistas y mi tarjeta de presentación en el bolsillo de la camisa.

Poco más de un año después, cuando Soccermanía había dejado de circular semanalmente y parte de su equipo editorial se había integrado al portal de Televisa Deportes, recibí una llamada de aquel peruano que estaba de regreso en México. Lamentó la desaparición de Soccermanía y me dijo que, a manera de agradecimiento por las revistas que le había regalado un año antes, me tenía un obsequio.

Quedamos de vernos cerca de su hotel, en Reforma. Le llevé las revistas que le faltaban, también las ediciones especiales y el libro de Hugo Sánchez que publicamos aquel año. Él y su esposa me invitaron a almorzar, conversamos largo rato y antes de despedirnos me entregaron una bolsa con un libro de la historia del Alianza de Lima, otro de Universitario de deportes y un tarjetero de madera.

La señora me entregó en la mano, en una bolsita de terciopelo, un llavero de alpaca con la figura de las líneas de Nazca. Antes de salir del restaurante les pregunté por su nueva visita a la Ciudad de México y el hombre, serio, me respondió:

– Venimos cada año a ver a la Jefa.

Eran devotos de la Virgen de Guadalupe. Al llegar a la oficina abrí la bolsa para ojear los libros, pero antes vi el tarjetero y conocí el nombre de aquel personaje: Roberto Chiabra León. Un par de años después, asistí a un taller de perfiles con el periodista Julio Villanueva Chang, editor fundador de la revista Etiqueta Negra, de Perú. Ahí conocí a otro compatriota suyo, Carlos Paredes, con el que entablé una buena amistad.

Roberto Chiabra LeónUna tarde, entre ceviches, lomo salteado y algunas copas de “pisco sour”, le dije a Paredes: – Conozco a un compatriota tuyo… ¿te suena el nombre de Roberto Chiabra?

– El General Roberto Chiabra – me dijo sorprendido.

– ¿Qué tienes que ver tú con el General Roberto Chiabra?

Ahí le conté esta historia.

El General Roberto Chiabra León fue Ministro de Defensa de Perú en el gobierno del Presidente Alejandro Toledo; antes, cuando tenía el cargo de coronel, fue jefe del comando de operaciones del ejército de su país en el conflicto del Cenepa. Aquella escaramuza que sostuvieron las fuerzas armadas de Perú y Ecuador, en 1995.

Tras su retiro de la milicia, fue candidato a la presidencia de su país en 2016. Hace más de una década que no tengo contacto con el General Chiabra. Desde entonces, Perú regresó a un Mundial después de 36 años y a la Liga MX han arribado jugadores de la talla de Rubén Ruidíaz –ahora en la MLS-, Pedro Gallese y Yoshimar Yotún.

Con seguridad, el General ha festejado los goles de sus compatriotas en México, como alguna vez celebró los de Barbadillo o el hoy desaparecido Muñante.

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Por: Roberto Vargas / @RS_Vargas

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