San Luis
San Luis

Hay equipos de una gran envergadura, los que siempre están peleando por los puestos altos a nivel regional y continental. Sin embargo, hay otros que son la excepción a la regla, los que parecen visitantes en todo el torneo. Se presentan como alteridades absolutas: sin fichajes millonarios, ni vitrinas repletas de gloriosas memorias, su irrupción en esta clase de torneos se dibuja como un extravío, como si olvidaran las líneas de su guión. Estas historias son las que hacen del juego algo maravilloso.

Libertadores a las que asistió San Luis

La presencia del San Luis en tres Copas Libertadores de manera continua es un perfecto testimonio de esto. Este club suma más descensos que campeonatos (ninguno en la primera división) y su andar por la historia del futbol nacional es más discreta que gloriosa. En su historia no hay hitos ni los jugadores de ensueño en sus filas. Su historia se incrustan en la narrativa de la resistencia. Y fue justamente en esta tónica en la que lograron ingresar al torneo de clubes más importante del continente americano.

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La primera de las tres Libertadores a las que asistió San Luis, vino de la mano de un torneo pletórico durante el Apertura 2008. Los Auriazules consiguieron un total de 29 puntos en 17 encuentros: se alzaron con la victoria en ocho ocasiones, dividieron puntos en cinco encuentros y sólo conocieron la derrota en cuatro partidos durante todo el torneo. En el año natural fueron el club que más puntos sumó en México y de tener un formato europeo, San Luis habría salido campeón. 

La influenza y el fin

Los buenos números les dieron el pase a la Copa Libertadores de 2009, junto a las Chivas de Guadalajara. Sin embargo, los clubes mexicanos vieron cercenada su oportunidad de llegar más lejos en el torneo (ambos ya se encontraban clasificados a los octavos) debido al desconocido virus de la influenza AH1N1 que ensombreció aquel año en nuestro país. San Luis se enfrentaría a Nacional de Uruguay, mientras que los rojiblancos al Sao Paulo. Sin embargo ambas escuadras se negaron a jugar en México, por lo que los clubes aztecas decidieron abandonar el torneo.

La segunda de las tres Libertadores que jugó San Luis se dio de forma automática y a manera de compensación por la abrupta salida de los clubes mexicanos en el torneo anterior: tanto Guadalajara como los Auriazules fueron instalados directamente en los octavos de final, fase en la que tuvieron que abandonar la competencia en su edición anterior. Desgraciadamente en esta ocasión la suerte no le sonrió al equipo potosino, pues Estudiantes de la Plata terminó con un marcador global de cuatro tantos, mientras que los mexicanos sólo pudieron hacer un tanto, cortesía de Diego de la Torre.

El fracaso en la última

La última participación de este conjunto en el torneo más prestigioso del continente se dio en su edición de 2011. Llegó como el segundo mejor puntaje de la fase regular del Torneo Apertura 2010 que no participó en la Concacaf Liga Campeones 2010-11. Esta fue, quizá, la etapa más gris en sus participaciones, ya que no logró superar la fase de grupos y de un total de seis encuentros disputados, solamente logró una victoria. 

Desgraciadamente estas tres Libertadores a las que asistió San Luis fueron las últimas, ya que apenas unos años después se anunció la venta del club a debido a varios problemas económicos que lo aquejan, terminando de manera definitiva con toda esperanza de que el conjunto potosino volviera a disputar la competencia más importante del continente a nivel de clubes.

 

Por: Alberto Román / @AlbertoRomanGar

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