La primera asistencia de Colombia a un Mundial se dio en 1962, donde los resultados no acompañaron al combinado cafetalero. Quizá su aporte más recordado en aquella justa en Chile, fue el de anotar el primer gol olímpico en la historia de los mundiales, en un encuentro contra la Unión Soviética. Tras esta participación, Colombia no volvería a pisar el campo de futbol de una Copa del mundo durante 28 años. En Italia 1990 consiguió llegar a los cuartos de final, donde Camerún terminó por enviarlos de vuelta a casa.

Antecedentes

Para el 94 llegaron a Estados Unidos como una de las selecciones a seguir. Incluso Pelé llegó a aseverar que para él, los cafetaleros eran los candidatos más serios al campeonato. Sin lugar a dudas, ésta fue una de las generaciones icónicas del futbol, dentro de este combinado encontramos a personajes como René Higuita, Carlos Valderrama o Andrés Escobar. Con esto, había razones para creer que Colombia daría la mejor actuación de su historia, sin embargo no logró superar la fase de grupos, teniendo un triste desenlace para el defensa Escobar.  

Cuatro años después, los colombianos consiguieron su boleto al Mundial, pero el desempeño no fue el mejor y la fase de grupos fue la única instancia que conoció en Francia 98. Luego, la sequía. Una Copa América en 2001 atenuó el pesar, pero Colombia no lograba acceder al Mundial.

El arribo de José Pékerman

Y entonces llegó José Pékerman. A principios de 2012, el argentino tomó las riendas de una Selección que no figuraba dentro de las potencias del continente y la convirtió en un bastión a tener en cuenta cuando se habla de la Conmebol. Antes de su llegada, los saldos de Colombia en el Mundial eran más bien negativos: de un total de trece partidos disputados en la Copa del Mundo, los cafetaleros habían perdido ocho, empatado dos y ganado tres, con una efectividad de 28,2 %. En el Ranking de la FIFA se encontraba en el sitio 36

En sólo seis años al frente de Colombia, José Pékerman estuvo al frente de nueve encuentros en Mundiales, de los cuales ganó seis, empató uno y cayó en un par (74% de efectividad). Además de esto, lograron un ascenso importante dentro del ranking de la FIFA, donde llegaron a colocarse hasta en el tercer lugar, además de conseguir estar, entre 2012 y 2016, dentro de los diez primeros

Además de que las estadísticas y las calificaciones cambiaron de manera radical, se debe tener en cuenta que por primera vez en su historia, los colombianos llegaron a los cuartos de final en Brasil 2014, donde el anfitrión los echó con un marcador de 2-1, mientras que en Rusia 2014 cayeron en octavos contra Inglaterra, orillando el encuentro hasta los penales.

Los cambios

Estos cambios estuvieron profundamente vinculados, es cierto, a una generación privilegiada, dentro de la cual se pueden contar a figuras como Radamel Falcao, James Rodríguez o Guillermo Cuadrado. Pero estos jugadores también fueron potenciados por el trabajo de José Pékerman, quien supo trabajar con ellos e incluso resolver sus ausencias (recordemos el gran papel de Colombia en Brasil 2014, a pesar de la ausencia de Falcao, debido a una lesión).

Otro de los factores que tuvo una evolución importante fue la dinámica que implementó el argentino respecto a la relación de Colombia con la prensa deportiva. Antes de él, la relación era cercana, de camaradería, y no parecían existir límites claros. Pékerman comenzó a generar una distancia que al final terminó por sentarle bien a su conjunto.

También puede interesarte: Sócrates en tiempos de Bolsonaro

Además de esto, la función que ejerció para que su equipo tuviera las mejores atenciones en todos los sentidos, se tradujo en un mejor desempeño dentro de la cancha. José Pékerman terminó con las concentraciones informales y comenzó a llevar sus pupilos a los mejores hoteles, los entrenamientos, en los mejores predios. Los ánimos no se fueron, pero las concentraciones dejaron de ser una fiesta. El carnaval debía acontecer en la cancha.

En 2018, el entrenador argentino anunció su salida de la Selección de Colombia, esto debido a motivos personales. Es cierto que no todos gustaban de su trabajo, pero en términos generales, el sentimiento que se percibía era de agradecimiento, de gratitud hacia José Pékerman, el hombre que tomó a los cafetaleros como una escuadra de la medianía, para convertirlos en una potencia. Esto en solamente un sexenio. Colombia ya no se encuentra más bajo su mando, pero su mano sigue presente, al haber dejado el futbol colombiano mucho mejor de lo que lo encontró.

Por: Alberto Roman / @AlbertoRoman

Comentarios